miércoles, 10 de febrero de 2010

MÁS SOBRE LOS HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS URBANOS EN VIGO

Si repasamos los extraordinarios hallazgos arqueológicos romanos llevados a cabo en la zona de el Areal, en pleno centro urbano de nuestra ciudad,en los últimos años y teniendo en cuenta las diferentes funciones que poseían los materiales que los integraban, nos llevan a plantearnos los distintos marcos cronológicos existentes así como las diversas actividades desarrolladas en esta zona.
Si en cuanto a las etapas cronológicas, tenemos que los datos más antiguos nos apuntan al siglo I después de Jesucristo los más tardíos nos llevarán incluso hasta el siglo V o incluso el VI después de Jesucristo, las actividades realizadas van desde funciones religiosas ligadas a prácticas funerarias ( enterramientos de incineración e inhumación) hasta tareas de trabajo relacionadas a actividades económicas vinculadas al comercio marítimo o industrias de transformación ( como pueden ser las salinas, por ejemplo).
A la espera de unos estudios definitivos que nos aclaren el contexto de cada uno de ellos y que sus materiales sean analizados con el debido rigor científico, buscando paralelismos y llegando a conclusiones sobre los mismos, hoy analizaremos algún aspecto que cuando fueron localizados me llamó la atención.
El primer de ellos, el en cuanto a los ajuares funerarios recogidos, de gran belleza estética y un gran valor arqueológico. Los ajuares que acompañanban al difunto, es una práctica muy frecuente cuando estamos ante casos de cremación o incineración de los cadáveres. Esta práctica funeraria, se asocia con religiones paganas y es la más antigua que podemos documentar, por lo menos en nuestra zona de estudio. A su vez, la inhumación, esto es , el enterramiento de los muertos( no de sus cenizas, como ocurría en la fase anterior), ya dentro de un rito cristiano, no debería conllevar la existencia de estos ajuares, pues esta religión no contenpla esta práctica ritual.
En el caso de Vigo, recuerdo perfectamente un caso muy publicitado en su momento de hallazgo, nos encontramos en una misma tumba dos cuerpos y al lado, el ajuar funerario correspondiente a su enteramiento. Estamos aquí, delante de lo que podemos llamar una fase o período "intermedio" dentro de los primeros momentos de la implantación de un nuevo rito religioso funerario ( la inhumación del cadáver) con el acompañamiento de un ajuar funerario, que nos recuerda lo que se realizava cuando el muerto era incinerado y se le depositaba al lado, normalmente, de su urna de cenizas, el ajuar funerario corrrespondiente. Esta práctica "mixtas" nos habla como digo, de ese momento de cambio, pero que aún no está suficientement estudiado y que en nuestro caso, se podía llevar a cabo un análisis muy importante al respecto.
El otro dato que me llamó la atención y ya cambiando de tema, de la religión a la economía, fue el hallazgo frecuente de cerámicas de lujo y de transporte procedentes del Mediterráneo oriental, más en concreto de la zona de la antigua Palestina. Por un lado nos lleva a documentan la existencia de unas relaciones o contacto comerciales en una época que siempre se la consideró "oscura" y de crisis ( siglos III-IV a finales del V) y por otra, que las mismas se realizaban con puntos muy lejanos, con lo que conlleva el traer de áreas tan lejanas, productos que debían de intercambiarse a precios elevados. Esto es, que asistimos a un auge económico, por lo menos de ciertas grupos sociales privilegiados y que nos hablan de un Vicus Helleni, como foco de un comercio y en pleno auge económico.
Para finalizar quiero comentar las fotografías que se reproducen, cuyos objetos pueden verse hoy día, perfectamente expuestos, en la sala de arqueología del museo municipal "Quiñones de León" de Vigo. Con el número 1, tenemos un "ánfora palestiniana", conocida por proceder de esa zona del mediterraneo oriental y poseer como característica, su superfcie llena de estrías; con el 2, una fuente y una jarra procedente de un ajuar funerario encontrado en un enterramiento de inhumación; con el número 3, otro ajuar funenario, consistente en una fuente y un plato de un enterramiento de incineración o cremación, que aún conservan en parte de su superficie externa, huellas del fuego a que estuvieron sometidos; y con el número 4, un completo ajuar funerario, en el que podemos ver, parte de una botella o jarra de vidrio, un vaso o cubilete de cerámica fina y para terminar, un maravillo collar compuesto de numerosas y diminutas cuentas de pasta de vidrio de diferentes colores.
Animo desde aquí, al público en general y a los estudiosos en particular, que se acerquen hasta el citado museo para contemplar "in situ" estas extraordinarias piezas, a lado de otras muchas también muy interesante y también a los responsables de la realización de los estudios y análisis de estos hallazgos (como mencionaba en el anterior comentario de este mismo blog) que hagan con urgencia pública, las conclusiones sobre los mismos, pues la mayoría de estos hallazgos fueron realizados ya hace unos más de diez años,...y siguen sin tener un trabajo de investigación específico sobre ellos y su contexto arqueológico ¿Para cuando?

sábado, 30 de enero de 2010

IMPORTANTES HALLAZGOS ROMANOS VIGUESES, A LA ESPERA DE SU ESTUDIO

Luego de cerca de 20 años de intervenciones arqueológicas en la zona de "O Areal" de Vigo, han dejado al descubierto diversas estructuras arquitectónicas que han tenido distinta suerte, en lo que a conservación se refiere, también nos han proporcionado piezas singulares que hasta el día de hoy apenas han merecido estudios específicos, cuando por la importancia de cada uno de ellos, debía de haberse estudiado monograficamente los mismos y publicando los resultados a la comunidad científica y al público en general, para que pudieran evaluar por los análisis realizados a ellos, la singularidad e importancia que suponen el haber sido descubiertos en nuestra ciudad, que aún hasta hace unas décadas, se ponía ne cuestión el papel fundamental que juego en el proceso de la romanización del noroeste peninsular, a través sobre todo, de las relaciones comerciales atlánticas y mediterráneas que poseyó nuestra zona geográfica en plena etapa romanizadora, que podemos fechar desde el siglo I al V despues de Jesucristo.
Hoy traemos aquí, algunas de estas piezas que analizaremos a continuación muy brevemente, a la espera, que las personas que deben de hacerlo publiquen los estudios oportunos sobre las mismas.
Siguiendo la numera de la fotografía-puzzle que ilustra este comentario podemos apuntar las siguientes consideraciones:
El número 1 nos presenta un ara romana entera con una extensa incipción latina que la hace muy particular e importante. La interpretación de los líneas grabadas origino un extenso debate en las páginas especializadas por internet, pero hasta la actualidad no se ha publicado ni las circunstancias concretas del contexto arqueológico del hallazgo ni los palalelismos ni conclusiones previas a las que nos pueden llevan. De entrada, lo que es indudable, a primera vista, y observando la magnífica colección lapidaria romana que se custodia en el museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad, que pertecene a la misma época y posiblemente fue realizada por el mismo taller de cantería ( teniendo en cuenta el tipo de granito, la tipología de la pieza, la forma de trabajo de cantería, ...) que las inscripciones encontradas de forma fortuita en 1952. Lo que podemos adelantar es que se trata de una ara funearia mandada hacer por una mujer, de nombre Iulia, en recuerdo de su hijo y su nieta, consagrada a los dioses "manes" ( de la familia). Está entera y posee una estado muy bueno de conservación.
El número 2 nos muestra de collar de cuentas de ambar y en los extremos del mismo, de piedra semipreciosa de tonalidad verde, correspondiente a un ajuar funerario localizado en un solar de la calle Hospital, que se podría fechar hacia los siglos IV-VI despúes de Jesucristo. Son muy escasas las joyas romanas realizadas con este material y destaca la buensa conservación del mismo. Ya en este marco cronológico podemos hablar de influencias suévicas en nuestra zona geográfica.
El número 3 nos muestra un interesante colgante de hueso decorada en su parte superior, con líneas incisas paralelas, horizontales y oblícuas. También se localizó en la misma zona que la pieza anterior y por desgracia posee la parte de sujección rota. El estado de conservación es bueno y está custodiado en citado museo vigués.
El número 4 es un pecular objeto de bronce que podemos identificar como un instrumento utilizada en la medicina, por paralelismos similares en otros yacimientos romanos del siglo III-IV despúes de Jesucristo. Sus dos extremos presentan una parte muy afilada y adecuada a sus fines quirúrgicos.
El número 5 nos presenta un martillo de hierro muy bien corservado, que presenta sus tipos extremos para golpear y para hacer palanca y en la parte central el hueco para el enmange, que sería como es habitual de madera y por esas circunstancias no ha llevado hasta nosostros. Piezas similares relacionadas con la construcción romana la más cercana la tenemos en el pico de hierro localizado en la villa romana de Toralla y diveros utillajes en las excavaciones urbanas de Lugo.
Sin embargo, en donde poseemos un gran repertorio de este tipo de materiales, los podeos ver en el museo monográfico de Conímbriga, ya en tierras portuguesas.
El número 6 nos ofrece una pieza muy singular y muy difícil de localizar por el material en que se encuentra fabricada: se trata de suela de cuero correspondiente a la típica sandalia romana. En la ilustración que reproducimos aquí, se ha colocado una escala en centímetros, para que podamos hacernos una idea de sus medidas. Por lo visto, equivale a lo que podríamos hoy llamar al número 38 de talla. Se pueden apreciar claramente las tachuelas que bordeaban la misma y la sujetaban a la parte supeiror. Los paralelos más próximos y muy similares son las encontradas en la extraordinaria villa romana de La Olmeda, en Palencia.
Y por último, en el número 7, tenemos el famoso ungüentario bizantino posiblemente, del que tanto habló en su momento la prensa local, debido al traslado provisional del mismo para ser expuesto en el museo de las Peregrinaciones de Santiago de Compostela y finalmente se ha queado en nuestra ciudad y puede ser contemplado en el Museo "Quiñones de León". Su estado con servación es muy bueno a pesar que no posee la parte correspondiente al borde de la boca del mismo. Hace poco tiempo se ha presentado el primer estudio sobre esta pieza, que espera un análisis definitivo que pueda englobar todos los hallazgos aparecidos en esta zona amplia y tan llena de hallazgos espectacualres como es la zona de O Areal y Rosalía de Castro.

lunes, 18 de enero de 2010

EL CASTRO DE VIGO QUE MIRABA EL CASTRO DE " A GUÍA " DE TEIS

El castro de Vigo, como ya comentamos en diversos artículos, en el siglo primero después de Jesucristo, se extendida por toda la superficie que hoy día ocupa el Parque Municipal del mismo nombre y zonas adyacentes, como las dieferentes calles urbanas que rodean en la actualidad el citado monte. Hoy hablaremos de la parte del poblado castreño que situado hacia el Naciente, tenía como vista privilegiada a la ría de Vigo adentrándose hacia el interior y el castro de "A Guía", situado en la parroquia viguesa de Teis.
Por desgracia esta parte del poblado del castro de Vigo, no es conocida por la mayoría de los visitantes a este yacimiento, pues al dejar sólo en la vertiente opuesta, las construccciones castreñas localizadas en la excavaciones arqueológicas llevadas acabo a lo largo de muchos años, no son conocidos los resultados obtenidos en la parte opuesta, pues en el momento que fueron localizados y bien documentados, se taparon al público y hou en día no son visibles a la personas que se acercan a esta zona.
La altura sobre el nivel del mar es la misma que en la que se encuentran las otras construcciones localizadas en su ladera opuesta, pero su cronología aquí, se va a central en el momento de mayor auge del poblado: el siglo I después de Jesucristo.
Analizando tanto las estructuras localizadas como los materiales recogidos, vemos que está zona podría funcionar como una parte de trabajo del castro y por otra, el lugar donde se depositaban los abundantes desperdiciones de los habitantes del castro, sobre todo de los grandes envases en los que traían productos alimentarios exóticos a esta área geográficas. Me refiero, claro está, a los abundantes restos anfóricos, que transportaban aceite, salsas, aceitunas,..del sur de la península ibérica, eran desembarcadas en la zona del Areal y subidas luego al castro. Desde este lugar, si que tenemos una vista buena de la zona del puerto romano en esa época, como lo atestiguan los restos constructivos y hallazgos de materiales arqueológicos localizados en esa zona.
En cuanto al trabajo que se desarrolla en esta zona, nos viene dada por los grandes rebajes realizados en la roca base y en los numerosos huecos de diferentes formas y medidas encontrados aquí. Algunos son sin lugar a dudas depósitos para alimentos y otros, estarán vinculados a las construcciones pétreas, las cuales no poseen ningún hogar y que podemos descartarlas como viviendas.
Nuevas excavaciones arqueológicas en esa zona nos podría aportar más datos sobre este particular, así como recoger la gran cantidad de material arqueológico muy bien conservado, localizado en anteriores campañas de sondeos.
Como curiosidad traigo aquí dos imágenes que nos ilustran este comentario: en una vemos los rebajes de la roca base citados y que fueron encontrados de forma contínua y muy bien conservados; y en la fotografía situada abajo de la anterior, podemos ver un detalle de un pavimento cerámico, realizado integramente con fragmentos de ánforas, situado entre dos estructuras pétreas y que podría servir para impedir la filtración de agua en las mismas.
Finalizo este comentario justificando el título del mismo. Si la parte que hoy se ha debajo para el disfrute del público en la ladera del poniente con unas estupendas vistas a nuestra ría, la parte del lado opuesto, miraba de forma directa al antiguo castro de A Guía, situado también en un punto estratégico priveligiado, que pudiera poseer también un papel tan importante como el castro de Vigo, pero por desgracia nunca se lleagaron a realizar excavaciones arqueológicas sistemáticas de investigación, para poder saber más de este poblado, que eran al que miraban los pobladores del castro de Vigo, que habitaban la ladera del naciente, todos los días.

sábado, 12 de diciembre de 2009

CERÁMICAS INÉDITAS DEL CASTRO Y FORTALEZA MEDIEVAL DE PADÍN, TEIS, VIGO

En 1989 se procedió a realizar una pequeña campaña arqueológica en el denominado monte "As Torres", en el barrio de Padín, en la parroquia viguesa de Teis. Fruto de estos trabajos, fue la documentación de un asentamiento castreño en el mismo y la ubicación, en la parte alta, de una torre o fortaleza medieval. Como datación para el primer nivel de documentación es muy amplio, pudiendo fechar el inicio del mismo hacia el siglo VI antes de Jesucristo y la terminación del de dicha ocupación, hacia mediados del primer siglo después de Jescristo. El auge lo podríamos situar hacia finales del siglo II y siglo I antes de Jesucristo. La fecha que poseemos para la etapa medieval sería los siglos XIV-XV. Aunque este interesante y completo yacimiento arqueológico vigués( por desgracia, muy disminuído por las diversas obras realizadas en él, que sólo han dejado llegar hasta nosotros, la mitad de su configuración primitiva), será objeto de otro comentario, relativo a las estructuras pétreas localizadas y otros pormenores de la excavación arqueológica, hoy vamos a presentar, las piezas que concretan perfectamente los apartados mencionado, através, de las cerámicas localizadas y que en la actualidad se custodian en el museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad.
Por lo mencionado anteriormente, a "grosso modo" podemos clasificar dichas cerámicas en dos grandes grupos: las correspondientes a la cultura castreña y las datables a la Baja Edad Media, esto es, a las medievales.
LAS CERÁMICAS CASTREÑAS
Las vasijas más antiguas que se han encontrado en este yacimiento correspondientes a la cultura castreña, las tenemos documentadas en un horizonte cronológico que nos lleva a finales del anterior período cronológico, esto es, la Edad de Bronce Final o Atlántico, fechable hacia el siglo VII antes de Jesucristo y al que corresponden también un fragmento de hacha de dos anillas de bronce perteneciente a este momento, un colgante amorcillado del mismo metal, asi como otro fragmento de bronce, posiblemente correspondiente a la parte inferior de una vaina de puñal. Al lado de la cerámicas indígenas, pudimos localizar un interesante fragmento de cerámica pintada con decoración geométrica y cuya procedencia la podemos situar en el sur de la península ibérica, por paralelismos con otras piezas semejantes.
Las cerámicas indígenas correspondientes a esta etapa cronológica, son muy toscas, hechas a mano, de colores oscuros y presenta una variada gama tipológica.
Las vasijas castreñas siguientes, que podemos vincular a un momento tardío alcanzando la denominada etapa galaico-romana ( finales del II al siglo I después de Jesucristo), nos vienen dadas por piezas fabricadas ya ha torno, con superficies alisadas o pulimentadas, lisas pero también en ocasiones con decoraciones geométricas, conseguidas por técnicas de incisión, impresión o estampillado. Al término de este período cronológico debemos de atribuir varios fragmentos de ánfora romana localizados en la campaña.
LAS CERÁMICAS MEDIEVALES
Dando un gran salto en el tiempo, tenemos las cerámicas bajo-medievales, que corresponden a vasijas u ollas de mediano tamaño, de color grisáceoen su mayoría y decoradas a base de ungulaciones, digitaciones y cordones. Ya estamos en los siglos XIV-XV.
Llama la atención la gran cantidad de fragmentos cerámicos correspondiente a estos siglos y que se encuentran aún en grandes trozos. Por las circunstancias que conocemos de la destrucción de esta fortaleza mediaval por parte de los "irmandiños" ello nos explicaría esta cuestión, pues da la impresión que al ser arrasada y tomada, fue destruída y ya no buen a ser ocupada.
La importancia de estas cerámicas medievales en nuestra zona de estudio ( el valle del Fragoso ) es muy grande pues son muy escasas, las muestras que poseemos de piezas de esta época en la zona y no por que no existan yacimientos de este período aquí, sino que o bien aún no fueron excavados o si fueron encontradas fuera de un contexto romano, por ejemplo, fueron desechadas, por "modernas".
Desde aquí, y por el tema que nos ocupa, quiero dejar constancia, del gran riesgo que se puede estar cometiendo al "ignorar arqueologicamente" los materiales que no podemos documentar en épocas romanas o anteriores, pues de las posteriores a la Edad Media, se conoce muy pocoy por ello de una manera insconciente se puede caer en el perjuicio de que lo que "vale" es lo antiguo y que lo moderno, nos dice muy poco....
Comentario de las imágenes: En la fotografía inferior, podemos ver al lado de un fragmento indígena castrño antiguo, la cerámica pintada de importación y los fragmentos de hacha, colgante amrocillado y de vaina de bronce; en la siguiente ya tenemos las cerámicas que correspondería a una etapa tardía castreña: una ficha perforada, varios fragmentos de vasijas indígenas decoradas, junto a un fragmento de ánfora romana; y finalmente, en la última imagen, las tradicionales cerámicas grises bajo-medievales con sus formas y decoraciones típicas.

sábado, 14 de noviembre de 2009

SOBRE MURALLAS Y CALZADAS EN LAS EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS DEL CASTRO DE VIGO

En la campaña arqueológica de 1986 se llevaron a cabo ocho sondeos de dos metros de lado y uno, más amplio de cinco metros. Fueron realizados en dirección norte de la zona excavada en área y que en la actualidad puede verse las estructuras localizadas y dejadas al descubierto, para deleite de los amantes a estos temas. Los sondeos, como sucediera con los llevados a a cabo el año anterior y como se harían con los realizados en los dos años siguientes, estos ya en la ladera opuesta, se taparon, luego de tomar toda la información posible de la estratigrafía, las construcciones localizadas y recoger los materiales cerámicos, metálicos y líticos encontrados.
Los sondeos arqueológicos de 1986, fueron los más alejados que se llevaron a cabo en esta área del yacimiento y dos de ellos, a los que hecemos mención en este comentario, nos ofrecieron dos interesantes hallazgos, de los que no se ha hablado mucho de ellos, esperando nuevos resultados en la zona, que pudieran confirmar las hipótesis, que se plantearon en el momento de su localización y que se plantean aún ahora.
Así en uno de los sondeos (en concreto el que se denomino "sondeo VII") a unos 50 metros, de la citada zona acotada, se pudo documentar una gran potencia estratigráfica ( de más de dos metros), aunque ésta, estaba formada por capas o estratos que presentaban tierras removidas y materiales revueltos y rodados ( esto es, en posición "secundaria"), sólo estando intacto el último nivel, que cubría un enlosado bastante bien conservado, formado por lajas dispuestas horizontalmente ya sobre la roca base, algo rebajada en esa zona, siendo estas piedras de tamaño grande y medio. Este enlosado cubría todo el fondo del sondeo de dos metros de lado y continuaba, introduciendose por los cuatro cortes estratigráficos realizados.
Por último, el sondeo denominado IX, que fue el más distante de los realizados en esta ladera en dirección norte ( a unos 7o metros, aproximadamente), también de dos metros de lado, nos documentó una interesante y peculiar estructura pétrea, de ancho grosor y gran solidez, compuesta por dos muros, uno colocado encima y pegado al otro, formando una unidad completa que ocupaba todo el lado sur del cuadro y parte del lado este. Se encontraba directamente colocado sobre la roca base rebajada del monte y continuaba por los dos cortes estratigráficos. Por sus características formales y su dirección, nos puede hacer pensar en que podría corrresponder a parte de los cimientos de una de las murallas defensivas que poseyó este poblado castreño por esta zona.
Sólo como hipótesis de trabajo y como mencionamos antes, a la espera de nuevos trabajos arqueológicos en la zona, podemos pensar que nos encontramos delante del hallazgo de parte de una de las calzadas públicas que poseía el castro, así como parte de una de las murallas defensivas que se construyeron en este poblado.
Las circunstancias de los hallazgos y sus características así nos lo hacen pensar. Sabemos que tanto el enlosado como el grueso lienzo pétreo, ocupan más extensión de la que pudimos documentar y que continúan y bien conservados, hacia los espacios vecinos aún sin explorar. Por otro lado, sabemos que tanto una estructura como la otra, corresponde a época castreña, pues estaban bien sellados por los niveles o estatos que los cubrían.
Finalmente y teniendo en cuenta la importancia y la extensión del poblado del castro de Vigo, es lógico pensar, que estuviese protegido por una o varias murallas ( como son los casos de San Cibrao de Lás, en Galicia o las citanias de Sanfins o Briteiros, en Portugal, por citar los casos más conocidos). Por esta misma circusntancia de su importancia y con los mismos paralelos inmediatos, es evidente que nuestro castro debió de poseer una o varias calzadas públicas, para comunicar adecuadamente toda el área habitada y facilitar el movimiento de ala población.
Nota.- En la primera fotografía, en la parte superior, podemos apreciar el sondeo en que se documentó la posible cimentación de la muralla del castro; y en la otra, al fondo del profundo sondeo de más de dos metros, el enlosado que cubría la totalidad del mismo, que bien nos podría estar evidenciando el hallazgo de parte de una de las calzadas o vías públicas de nuestro yacimiento.

martes, 3 de noviembre de 2009

LETRAS Y SÍMBOLOS EN LOS "GRAFITTI" ROMANOS DE VIGO

En las numerosas intervenciones arqueológicas realizadas tanto en el Castro de Vigo, como por la zona urbana que delitata el antiguo Vigo romano ( Areal, calles Rosalía de Castro, Marqués de Valladares, Fermín Penzol,..), fueron bastante numerosos los hallazgos de "grafitti" en diferentes materiales arqueológicos cerámicos, tales como, fragmentos de ánforas, tégulas, pesas de telar ( los famosos "pondus"), fragmentos de cerámica de cocina y de lujo,..
Basicamente estos "gafitti" nos ofrecieron la posibilidad de identifican algunos símbolos y algunas letras (que en ocasiones formaban toda una incripción o palabra). De entre todos ellos, hoy analizaremos dos de ellos, totalmente diferentes: encontrados en dos yacimientos distintos; de diferente cronología; uno presenta un símbolo y otro un nombre;...pero tienen en común que fueron realizados en vasijas romanas de lujo y nos hablan de la sociedad existente en el Vigo de aquellos siglos atrás. En definitiva, nos trasladan a hablar de mentalidades y no de tipologías cerámicas.
En la campaña arqueológica llevada a cabo en el castro de Vigo en 1984, se localizó, en un nivel que podemos datr hacia finales del siglo I después de Jesucristo o principios del siglo siguiente, numerosos fragmentos cerámicos, que una vez realizada su restauración y tras largas horas de reconstrucción, nos ofreció una esbelta jarra de unos 20 centímetros de altura y 8,5 centímetros de diámetro en su boca. El acabado de su superficie es fino y su color ocre-amarillento. Posee un asa de sección elíptica que va desde el borde liso al inicio de su cuerpo globular, en el que podemos ver que está decorada con varios surcos incisos horizontales y paralelos.
Justo al lado contrario en que se encuentra el asa, esto es, en la parte delantera de la jarra, hacia la zona central de la misma, se pudo documentar un interesante y bien conservado "grafitti", que representaba una rosácea de seis pétalos ( conocida como hexapétala o hexafolia) inscrita en un circulo de unos 6 centímetros de diámetro. Se había realizado con sumo cuidado y paciencia utilizando un compás y el resultado fue perfecto.
El tema de este símbolo y su significado lo podemos rastrear en diversas culturas indoeuropeas y ya en la cultura romana, la tenemos asociada con un significado que nos habla de la inmortalidad, del sol que renace cada mañana, ... en definitiva, una significación celeste/astral que va unida a la esperanza en la inmortalidad y en la eternidad.
Es curioso hacer notar, que si bien este símbolo, es encontrado en el poblado del castro de Vigo, en un objeto de lujo pero cotidiano y fechable hacia finales del siglo I después de Jesucristo, tenemos el mismo signo usado en numerosas estelas funerarias romanas, localizadas en la zona del Areal, en nuestra ciudad, ya con una datación entre los siglos III-IV después de Jessucristo, aquí representado con un claro componente funerario, pero que nos habla de su significado esencial: la eternidad y la inmortalidad. Llama la atención por ello, por un lado que ya se emplee siglos antes y que se haga en un objeto de la vida cotidiana pero que su significado ya está presente hasta la muerte. Su símbología, podemos decir, no sólo se va a asociar con su utilización en ritos funerarios sino que en la mentalidad de la época y en el trascurso de la vida, es utilizado con el mismo significado.
Por otro lado, en la excavación arqueológica de urgencia realizada en 1991 en el solar en que en la actualidad se encuentra emplazada la actual Biblioteca Central de Vigo ( objeto del anterior comentario de este blog) entre el material arqueológico cerámico romano, se localizó un fragmento de "terra sigillata" hispánica con un "grafitti" en que se puede leer, aún admitiendo otras lecturas, la inscripción latina "FVSCANI", lograda por la unión de varias letras al final de la misma. Aunque la pieza en si, podría llevarnos a una datación sobre los siglos III-IV después de Jesucristo, especialistas en esta materia, por la circunstancia mencionada de la unión de las letras y su resultado final, la fechan uno o dos siglos antes del marco cronológico antes propuesto.
Gracias a este "grafitti" poseemos así, otro nombre a los ya conocidos aparecidos en las estelas funerarias romanas encontradas en la zona del Areal, que resultan ser los primeros nombres que sabemos de los habitantes del pujante Vigo romano, algunos de los cuales, nos hablan de emigrantes que vienen de la meseta atraídos sin duda por esesplendor económico de nuestra ciudad ya en aquellas épocas de los primeros siglos de nuestra era.
Nota.- En la imagen superior, detalle del "grafitti" del castro de Vigo; y abajo, el fragmento de "terra sigillata" con el "grafitti" localizado en el solar de la biblioteca central de Vigo.

domingo, 1 de noviembre de 2009

RESTOS DEL VIGO ROMANO Y MEDIEVAL DEBAJO DE LA BIBLIOTECA CENTRAL

La primera intervención arqueológica urbana programada llevada a cabo en el centro de Vigo, en concreto en el antiguo edificio Ferro", que hoy ocupa la Biblioteca Central de Vigo, que tuvimos la suerte de llevar a cabo a principio de la década de los 90 del siglo pasado, dió como fruto el descubrimiento de restos construcivos romanos y medievales, junto a numeroso material cerámico correspondiente a estas épocas históricas.
La campaña arqueológica de urgencia realizada en 1991, consistió en la excavación de seis sondeos, de diferentes dimensiones,repartidos por el área a investigar, que quedó muy reducida pues en la parte alta de la misma, afloraba directamente la roca base granítica. Cuatro de estas catas arqueológicas dieron resultados positivos. La potencia estratigráfica rebasó en ocasiones, los cuatro metros de profundidad.
Pudimos detectar que el primer nivel arqueológico nos viene dado por o bien por cimentaciones o desagües del propio edificio o por estructuras pétreas de fechas de construcción semejantes ( hacia finales del siglo XIX o principios del XX); luego otras estructuras peor conservadas nos llevarían a períodos también modernos, pero algo más antiguos ( siglos XVIII-XVII), pero en un sondeo se pudo localizar parte de una calzada o enlosado medieval, destruída en parte por las construcciones posterior. Finalmente, al levantar este nivel medieval es cuando aparece el correspondiente a época romana, en los que se recogieron abundantes fragmentos de tégulas, ánforas, cerámica común de cocina y "terra sigillata" hispanica, una de las cuales poseía un intereante "grafitti", que comentaremos en otra entrada deeste blog. Por el estudio de los materiales romanos podemos documentar este nivel hacia los siglos III-IV después de Jesucristo.
La única estructura pétrea romana detectada, fue un muro que se apoyaba directamente sobre la roca base , observándose claramente la zanja de cimentación realizada para construir el mismo. Como este muro se localizó en una esquina del sondeo realizado, vemos como se introduce en los cortes estratigráficos, lo cual hizo imposible su excavación total. Eso sí, nos está certificando que en las parcelas limítrofes a la excavada, continúa este nivel romano.
Tenemos pues, que en los cimientos de lo que es en la actualidad la Biblioteca Central de Vigo, poseemos una secuencia estratigráfica muy completa de la historia de nuestra ciudad, y que nos va llevando desde la ocupación romana hasta el siglo pasado, documentándose etapas intermedia (como la medieval) de las que poseemos escasa documentación.
La importancia de estos descubrimientos en su época fué sin duda, que confirmaban lo que hoy ya sabemos con certeza: la existencia de restos romanos y posteriores, por debajo del Vigo actual. Lo que poseeíamos hasta entonces, eran referencias bibliográficas o hallazgos aislados que nos hablaban de esta hipótesis. Los descubrimientos del importante enclave romano del posible "Vicus Helleni", sucesor del anterior poblado del castro de Vigo, empezarían a partir de ese momento a multiplicarse y darnos la bien documentada visión de esa etapa histórica de nuestra ciudad.
Nota.- En la mágen superior, podemos observar parte de la calzada o enlosado medieval localizado, roto finalmente por la construcción de un estructura posterior; y en la otra fotografía podemos ver, en la parte superior, el muro romano, justo debajo de donde se apoya la escala métrica del sondeo y que nos demuestra la gran potencia del mismo. A la derecha, un desagüe moderno, muy frecuentes en esta parcela.