martes, 11 de septiembre de 2007

PETROGLIFOS DE LA COMARCA VIGUESA PROPUESTOS PARA SER DECLARADOS BIENES DE INTERÉS CULTURAL

Hoy la prensa viguesa se hace eco de una propuesta de la Xunta de Galicia, para declarar BIC (Bienes de Interés Cultural), que corresponde al grado de mayor protección que puede darse a un monumento o yacimento arqueológico, a varios grabados rupestres prehistóricos ( los llamados vulgarmente, petroglifos) y algunos de ellos se ubicados en lo que podíamos denominar la comarca viguesa, que integraría los valles del Fragoso, Miñor y Alvedosa. Vamos a hablar brevemente sobre este tema.
En cuanto al que se encuentra en el Val do Fragoso, que corresponde geograficamente en la actualidad al término municipal de Vigo, se trata de la roca denominada "Pedra da Moura" en el barrio de Fragoselo, en la parroquia de San Salvador de Coruxo. En ella podemos ver diferentes combinaciones circulares que cubren casi practicamente toda la superficie, formando una interesante composición geométrica. A destacar son las representaciones de huellas de animales en una parte de la piedra, pues no es este un motivo muy frecuente en nuestra zona. Se trata de uno de los primeros petroglifos encontrados en Vigo y posee una abundante bibliografía sobre el mismo. La zona en que se encuentra ofrece numerosas piedras con otros grabados rupestres que hace que se pueda plantear un futuro parque arqueológico,que englobaría todas las estaciones de arte rupestre del monte Mauxo y estribaciones.
En el Val Miñor se han propuesto dos: Uno en el ayuntamiento de Baiona y corresponde al denominado petroglifo de "Os Lameiros" en la parroquia de Baíña. En él se pueden contenplar un numeroso grupo de zoomorfos de diferente tipología, pero todos ellos muy esquemáticos y estilizados, al lado de motivos geométricos, algunos de ellos también muy peculiares.. Están grabados en un lateral de un gran penedo rocoso que le da al grupo un aspecto de gran panel grabado y cuyo paralelo más cercano lo encontramos en la estación portuguesa de la playa de Montedor, en Viana de Castelo, aunque aquí la cantidad de cuadrúpedos esquemáticos es menor.
El otro es la gran roca de "Auga da Laxe" en Vincios, perteneciente al ayuntamiento de Gondomar, en las estribaciones de la sierra del Galineiro, que hace límite con el ayuntamiento de Vigo. Este espectacular petroglifos de armas es único en todo el continente europeo, por el número de espadas, puñales, alabardas y "escutiformes" que podemos contemplar, asi como por las medidas de algunas de ellas, como la gran espada que de alguna manera domina toda la composición, que se encuentra en una de las caras del batolito rocoso y las hace visibles desde lejos.
Por último, en el cercano ayuntamiento de Redondela, se ha elegido la estación rupestre de "Poza da Lagoa" (Trasmañó) también con representaciones de armas, pero aquí en menor numero, tamaño y posición en la roca. Si el petroglifo en si mismo no ofrece gran interés, si lo es en el lugar que se encuentra que nos podría infromar de la cultura que lo grabó. Me refiero a que se ubica en las inmediaciones del gran conjunto arqueológico de Monte Penide, con un gran número de tumbas megalíticas y hallazgos de cerámicas con una cronología que pueden corresponder posiblemente a la época que se llevaron a cabo estos grabados ruepstres prehistóricos.
Sin lugar a dudas estamos ante los petroglifos más importantes y singulares que se han documentado en nuestra área geogrñafica hasta la actualidad y por ello esperamos que esta propuesta de su declaración como BIC siga hacia adelante y que en breve puendan disponer de esa categoría, que le dará mayor protección y sobretodo, serán más conocidos tanto por la población en general como por los estudiosos de este apasionante tema.
Nota.- Ilustra este comentario un detalle del gran petroglifo de armas de "Auga da Laxe" (Vincios, Gondomar).

lunes, 3 de septiembre de 2007

CASTRO, CASTILLO Y ERMITA DEL MONTE ALBA (VALADARES)



Pocos son los yacimientos arqueológicos vigueses que posean una ocupación tan continuada y documentada como es el caso del monte Alba, en la parroquia viguesa de San Andrés de Valadares. En Vigo, sólo podemos hablar del anterior y del Monte del Castro, en pleno corazón de la ciudad olívica y el Monte de Nuestra Señora de A Guía, en la parroquia de Salvador de Teis, que en su momento serán objeto de un comentario cada uno de ellos.
En cuanto al que hoy nos ocupa, el Monte Alba, podemos hablar del emplazamiento de un poblado perteneciente a la denominada cultura castreña ( de un castro, palabra que viene de la latina "castrum", que significa poblado fortificado) qu se suele fechar del siglo VI antes de Jesucristo al siglo I después de Jesucristo. Luego tenemos documentada una fortaleza o pequeño castillo medieval y como recuerdo del mismo, podemos contemplar en la actualidad la ermita dedicada a Nuestra Señora do Alba, que en su origen se trata de la antigua capilla perteneciente al mencionado castillo o mejor dicho, podíamos decir torre de vigilancia que había en el Medievo.
De la configuración primitiva que posseía este asentamiento castreño, escasos datos podemos apuntar, relativos a los recintos que lo componían y sus defensas, por las múltiples modificaciones que sufrió este monte a lo largo de la historia. Sólo podemos hablar del estratégico lugar que ocupa, pues desde su cima, que corresponde al denominado cerro de San Bartolomeu a 503 metros sobre el nivel del mar, se divisa majestuosamente la entrada y gran parte de la ría de Vigo, contemplandose perfectamente, las íslas Cies, la península do Morrazo, parte del valle Miñor, destacando Monteferro y y la totalidad del valle do Fragoso, englobando toda la ciudad de Vigo y sus poblados castreños mejor emplazados, como son los del Monte do Castro y el Monte de A Guía.
Las defensas son las que ofrece el montículo en el que se encuentra ubicado, con grandes pendientes sobre todo las que dan hacia el mar y poseyendo mayor accesibilidad, por la vertiente que da al monte Cepudo, unos metros más alto que él, pero orientado hacia la sierra del Galiñeiro. Sólo los algunos hallazgos arqueológicos aislados y fortuítos nos documentan este pasado castreño de forma vaga. Los materiales localizados son escasos restos cerámicos, pertenecientes tanto a cerámica indígena como a cerámica romana, sobretodo fragmentos de ánforas. Según algunas referencias bibliográficas fueron encontradas algunas monedas romanas.
Hasta que se realicen excavaciones arqueológicas en este yacimiento no podremos apuntar más sobre él y concretar más su marco cronológico asi como otros aspectos que nos hablarían de la sociedad que lo habitó, su economía, relaciones comerciales,...
De la época medieval y de la capilla (luego convertida en ermita) tenemos un interesante documento que el antiguo cronista oficial del ciudad, José Espinosa Rodríguez en su obra "Tierra de Fragoso" (Notas para la historia de Vigo y su comarca) de 1949, nos presenta en la página 97 de la citada publicación y que dice: "En el Archivo Histórico Nacional hay un expediente de Caballero Santiaguista de D. Benito Enriquez Sarmiento, perteneciente a la familia Valladares, en que se consignan las siguientes palabras: "En la feligresía de San Andrés de Valladares (15-6-1666) se reconoció la casa solariega de Valladares y Meira... es una casa arruinada de piedra de sillería que está en una eminencia que descubre el valle y es una torre en medio de sillería con quatro cubros redondos en las cuatro esquinas y tiene un Escudo grande en una piedra a forma de agedrez que son las armas de los Valladares, y arriba de dicha casa como un quarto de legua es un monte muy alto arruynado que llaman del Castillo del Alba en la jurisdicción de dicha casa ay unos cimientos de un castillo ay una cisterna de piedra picada en un peñasco grande hecha al pico y ay asimesmo dentro de dicho castillo una capilla de Nuestra Sra. y en la testera del altar tiene un escudo de piedra con las mismas armas de los Valladares que tiene en la casa que son agedrez o escaques que todo denota nobleza y antigüedad y tiene su jurisdición civil y criminal".
El cronista continúa hablando de este lugar, refiriendose a la visita que realizó al mismo y dice:"De la torre y del castillo que aquí se mencionan, no quedan más que los solares. En el sitio que ocupó el castillo existe actualmente una capilla, acaso la misma a que alude el documento copiado, en cuyo frontispicio ostenta un escudo con su campo ajedrezado, armas de la familia de Valladares. En esta capilla se venera y festeja a la Virgen con la advocación del Alba y a San Bartolomé".
El historiador Juan M. González Fernández, en su trabajo "Inventario histórico das ermidas de Vigo e do val do Fragoso", nos cita otro documento semejante al anterior y presenta datos sobre la ermita en cuestión, en su página 133: "También era señor del castillo Dalba, donde hay hay una iglesya de la advocación de Nuestra Señora Dalba, que está en la eminencia del monte más alto de la jurisdicción de Valladares, donde se reconocensus vestigios y los de una cisterna pequeña que tenía en el grueso de un peñasco, cuya noticia consta por una información que sobre la feligresía del feudo mandó hacer Pedro Sarmiento, Arzobispo de Santiago, por el licenciado Alonso Pérez, Juez de Residencia del Arzobispado de Santiago en el año 1537.., cuya copia no ba con los demás por ser muy dilatada". El citado historiador nos da como fecha más antigua que tenemos de la citada edificación, 1528. Igualmente nos describe la ermita en su estado actual:" ...A planta resólvese con dous rectángulos, un maior de 9,1 X 7 m. e outro algo enor de 7,2 X 6 m. de lado. Os muros exteriores, recentemente limpos, amosan un trballo de sillería con bloques non semple regulares; dentro do conxunto chama a atención os canalóns de desaugadoiros que se atopan nas seis esquinas, detalle propio das construccións xa dunha certa calidade. O padroado señorial queda patente no escudo da fachada, no que se representa como único motivos os escaques da linaxe dos Valladares, colocados sobre unha cruz da Orde de santiago e timbrado counha coroa, polo que esta peza ten que ser posterior - quizás non moito- á concesión en 1675 do título nobiliar polo rei Carlos II". A espadana é recentísima, engadida nestos últimos anos...."
En cuanto a materiales arqueológicos datables al medievo en este yacimiento, tenemos referencias de algunos pequeños fragmentos cerámicos que podrían pertenecer a esta época, asi como algunod trozos de tejas de igual cronología. Tambien se habla de monedas medievales localizadas en la cima del monte y vertientes inmediatas. En nuestra visita reciente, se pudo documentar un sillar de piedra reutilizado, empotrado en un muro de contención cercano a la ermita, que posee grabado lo que podemos considerar un tablero de juego del denominado "alquerque del seis " también conocido como "tres en raya o en línea", presentando una buena pátina de antigüedad y que podría corresponder a ese período cronológico. También se tiene documentada la existencia de otro de estos tableros de juego, grabado en la zona baja del monte, en el lugar denominado de "Estripeiro" de fuertes surcos en sección de V, pero aquí la forma grabada es rectnángular y no cuadrangular como este último localizado. Recogimos, igualmente, referencias verbales de otro de estos tableros, ubicado cerca de la ermita, ya de nuevo en la cima, mirando hacia Vigo.
Para finalizar esta pequeña incursión sobre la ermita, copiamos a continuación de Espinosa Rodríguez, de la obra antes citada, las tradiciones referidas a la misma:" Para celebrar sus fiestas, el 15 de Agosto, llevan de la iglesia parroquial las dos imágenes hasta la ermita, y el 24 siguiente, conducen a la imagen del Rosario, que es recibida muy ceremoniosamente cerca de la cumbre, con arreglo a viejas reglas, que si no son precisamente litúrgicas, son tradicionales e inspiradas por la fe. La procesión que tiene su origen en la parroquial, imágenes, estandartes, cruz, pendones, clero y fieles, formando pintorisca comitiva se dirigen por laberínticas corredoiras hacia el monte y poco antes de llegar al santuario, sale de éste otra procesión otra procesión para recibir a la primera (costumbre muy arraigada en esta comarca, como queda expresado). A pocos metros de distancia una de la otra, reverentemente se saludan, avanzando con lentitud, inclinándose cada tres pasos, hasta que se ponen en contacto, y así, todos reunidos, entran con música y gaita en la ermita, mientras en ésta deja oir sus sones una campanita algarera y en espacio estallan labores de piroctenia. El templo se llena, estrujandose los romeros para oir la misa solemne, y aún fuera, mientras ésta se celebra, reina un respetuoso silencio. Tal es la religiosidad de los que allí se congrega." A continuación, el autor relata más costumbres relacionadas con la ermita y sus celebraciones, sobretodo relacionadas con San Bartolomé. El lector interesado en el tema puede docuemntarse más, en el ya mencionado libro.
Nota.- En las imágenes: Vista parorámica del castro del Montre Alba, desde el Sur, pudiéndose ver a lo lejos, el Castro de Vigo y la ría; detalle del escudo de la casa de los Valladares, que ostenta encima de la entrada; y aspecto de la capilla en la actualidad.








viernes, 27 de julio de 2007

BREVE HISTORIA DE LAS EXCAVACIONES DEL CASTRO DE VIGO



Queremos ofrecer en este nuevo comentario sobre el castro de Vigo, un resumen de las noticias y excavaciones relacionadas con este poblado castreño, desde inicios del siglo pasado, cuando se tienen las primeras referencias que hacen mención a este yacimiento arqueológico, hasta 1981 en que inician las campañas sitemáticas en el mismos y que durarán hasta 1988. Los resultados de estos ocho años consecutivos de excavaciones arqueológicos, que no sólo se desarrollarán en la ladera del Poniente, en donde se han dejado a la luz, unos 45 construcciones castreñas, sino por medio de sondeos arqueologicos, por la ladera opuesta y también en la cima del monte, se publicarán en otros artículos de este blog.
La primera noticia que tenemos sobre hallazgos arqueológicos en el castro de Vigo la tenemos en 1928. Con esta fecha se nos comenta que debido a la realización de hoyos para la plantación de árboles en una parte alta del monte, orientada hacia el noreste, se van a encontrar gran cantidad de restos arqueológicos, que van a llamar la atención a la Diputación Provincial de Pontevedra, que designará una Comisión especial, para que realice el informe oportuno sobre los mismos y valore la importancia de estos. Esta investigación la llevarán a cabo los señores Losada Diéguez, López Cuevillas y Filgueira Valverde, colaborando como dibujante Castelao. En este estudio se analizan diversos materiales arqueológicos encontrados en este yacimiento y que estaban depositados en varios centros: el Instituto Nacional de Vigo; el Ateneo de nuestra ciudad; el colegio de los PP. Jesuítas; el colegio de los HH. Maristas y especialmente, dada su interés, los que había recogido y tenía en su poder D. Agustín Tenreiro. Del análisis que hacen de los objetos estudiados y su posterior publicación, tenemos que resaltar los siguientes: molinos de mano; piedras pulimentadas y un aguzador; una moneda que no se logra identificar y un pequeño bronce romano; numerosa cerámicsa indígena lisa y presentando diversas decoraciones; una fusayola y varios discos circulares perforados de barro; muchas tégulas, destacando una que posee marca; diferentes fragmentos de ánforas romanas, localizando una con marca de alfarero; cerámica romana fina a torno y un fragmento de tapadera romana; fragmentos del que denominan "barro saguntino" ( que en aquella época se le conocia así a la "terra sigillata"); cerámica pintada romana; y finalmente, tres pesas de telar o "pondus", una de ellas con una marca en forma de aspa. Florentino López Cuevillas, en un estudio posterior, analizará las cerámicas indígenas e importadas, procedentes de la coleción de D. Enrique Tenreiro Mulder. Para Cuevillas, las vasijas con decoración pintada se pueden clasificar en dos tipos: ibéricas y romanas. Tenemos que mencionar que en la actualidad existe en los fondos arqueológicos del museo municipal "Quiñones de León", un fragmento muy bien conservado, de una tijera romana, también procedente de la citada colección particular. Son muy escasos los hallazgos de este tipo encontrados en castros gallegos.
En 1929 visitará este yacimiento arqueológico, el eminente arqueólogo alemán Hugo Obermaier, que llevará a cabo una pequeña prospección, encontrando una hacha pulida de reducidas dimensiones y analizará un muro castreño, que la fuera visto por la Comisión de la Diputación, el año anterior. La visita de este importante profesor con gran renombre internacional, será noticia en la prensa gallega y viguesa.
El estudioso del pasado vigués y arqueólogo de vocación, D. Pedro Díaz Alvarez, va a recoger en 1941, en la vertiente oriental del monte, una serie de objetos que depositará en el desaparecido colegio Mezquita. Se trata de dos molinos de mano, un "pondus" y diversos fragmentos de tégulas y ánforas galaico-romanas.
Tenemos que recordar aquí, el hallazgo de una hacha de bronce, encontrada al parecer, en este yacimiento arqueológico, perteneciente a la antigua colección particular del Sr. Solla, en Arcade, que podemos clasificar en el período del Bronce Medio ( del 1000 al 1200 antes de Jesucristo ) y que será estudiada por el arqueólogo Luis Monteagudo, y que en la actualidad está depositada en el museo provincial de Pontevedra. Las medidas de esta pieza son: 152X87X6,5 centímetros.
En 1952 se va a realizar la primera campaña arqueológica, bajo la dirección de D. José María Alvarez Blázquez, delegado local de excavaciones en Vigo de aquella. El lugar que se realizarán estos primeros trabajos arqueológicos, será en la ladera noroeste del monte , dando como resultado a destacar la localización de una vivienda de planta circular de unos 4,5 metros de diámetro, recogiéndose un abundante material arqueológico, del que podemos destacar el siguiente: diversos fragmentos de "terra sigillata", pudiéndose reconstruir totalmente un pequeño cuenco de este tipo de cerámica fina romana, perteneciente a la denominada "hispánica"; numerosos fragmentos de cerámica indígena con decoración y sin ella; cerámica pintada romana; y finalmente de bronce, una cucharilla y un fragmento decorado perteneciente a un aplique.
En 1970, se vuelven a reanudar las excavaciones en el mismo lugar de las de 1952 y bajo la misma dirección técnica, de José María Alvarez Blázquez, colaborando en las mismas el antiguo conservador del museo municipal "Quiñones de León" de Vigo, D. Angel Ilarri Gimeno y D. Pedro Díaz Alvarez. Cerca de la casa circular encontrada en la anterior campaña, se desenterrará otra, pero de distintas características: posee una planta rectángular algo irregular, pues se adapta a los rebajes de la roca base del monte y va a medir unos 4,90 X 4,70 metros. Luego en esta misma campaña se iniciará la excavación en otra zona cercana, a unos 50 metros más arriba, en donde se había encontrado parte de un muro semicircular, al hacer la carretera de subida al monte por esta lugar, y se observaba que el mismo se introducía por debajo de la pista mencionada. Fruto de estos trabajos se desenterrarán dos construcciones castreñas más: una de unos 4 metros de diámetro y conservando una buena altura de muros ( alrededor de 1,5 metros); y otra, de forma algo irregular, en la que se puede ver la mitad de un molino circular de mano reutilizado en su muro, que mide unos 4 X 5 metros. A continuación vamos a destacar parte del abundante material recogido durante esta excavación y que tuvimos la suerte de poder estudiar años más tarde: diversos fragmentos de "terra sigillata" lisa y decorada; vasijas indígenas de variada tipología y decoración; una hacha pulimentada de color verdoso; varias "fíbulas" o imperdibles de la época, destacando las denominadas de "aro interrumpido" o de "omega"; "acus crinales" o alfileres de bronce para el cabello o el vestido; cuentas de vidrio de diversos colores, para collares o pulseras y claramente procedentes de importación; y finalmente una moneda de bronce correspondiente al emperador Trajano.
Hasta aquí, las referencias que poseemos de las primeras noticias y campañas arqueológicas realizadas en este poblado castreño. Como he comentado al empezar este comentario, se retomarán las excavaciones en esta zona en 1981, cuando esta área del monte con sus construcciones excavadas y dejadas al descubierto, se encontraba en un total estado de abandono y se podían observar numerosos agujeros de "excavadore furtivos" en los cortes estratigráficos realizados y las estructuras pétreas localizadas presentaban sus muros casi totalmente derruídos y la altura de los mismos, se había reducido visiblemente, debido a la caída de las piedras que los formaban....La zona por desgracia hasta se habia convertido en un lugar para la práctica de "moto cross".....
Nota.- En las imágenes, en la parte superior, una panorámica general del Castro de Vigo, reproducida en una postal de principios del siglo pasado y en la otra, aspecto que ofrecía, en 1977, una vivienda desenterrada en la campaña de 1970.

SOCIEDAD Y ECONOMÍA DEL CASTRO DE VIGO

El estudio de las numerosas piezas arqueológicas recogidas durante todas las intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en el castro de Vigo, nos permite tener una visión clara de la sociedad existente en este poblamiento y los recursos económicos que poseían sus habitantes. De manera muy sintética y básica las plantearemos a continuación y comprobaremos, como es lógico, que no difieren a las que se dan en otros yacimientos castreños de este tipo y cronología.
Pasamos a continuación a hablar de la sociedad, la economía y el comercio, en base a los datos aportados por las citadas excavaciones y que fueron publicados primeramente en el Faro de Vigo, el día 15 de Abril de 1984.
La sociedad
Por los hallazgos arqueológicos efectuados en las excavaciones en el castro de Vigo, conocemos algunos estamentos sociales que debieron existir en este poblado castreño, origen de nuestra ciudad. Así, el hallazgo de diferentes tipos de armas, como puntas de hierro de jabalina y lanza, asi como una hoja de espada, por ejemplo, nos hablan de la existencia de una casta importante de guerreros, que genericamente tenemos bien documentada en los textos de los escritores clásicos que tratan este tema al hablar de los pueblos del noroeste penisnual. Posiblemente a este estamento social deben de corresponder también algunos objetos de adorno y uso personal de gran valor y que representan, sin duda, un gran prestigio en esta sociedad el poseerlos ( nos referimos a los productos de lujo importados, sobre todo).
Otro estamento vendría dado por los artesanos o pequeños industriales que trabajaban en pequeños talleres textiles, cerámicos y metalúrgicos, entre otros. Posiblemente estos también poseían cierto prestigio y estimación social. Tenemos diferentes objetos arqueológicos encontrados en las excavaciones, que nos documentan estas actividades económicas: "fusayolas" y "pondus"; moldes y escorias de fundición; un fragmento de sierra de hierro,...
Por último, podemos colocar a las personas libres que se dedicarían matoritariamente a las labores agrícolas y ganaderas.
Sin duda, existiría una casta sacerdotal o religiosa, como ocurre en otras sociedades similares en otros puntos geográficos, pero hasta la actualidad no hemos encontrado elementos de juicio que nos documenten dicho estamento, a no ser en fuentes literarias de la época, mencionando pueblos que podrían tener ciertas similitudes con los castreños de nuestra área geográfica.
La economía
Los habitantes del castro de Vigo poseen una economía basada fundamentalmente en la agricultura y en la ganadería, pero también realizarán paralelamente labores de marisqueo y pesca, como nos documentan los hallazgos arqueológicos realizados hasta la actualidad, relacionados con ello. De la agricultura nos hablan los numerosos molinos circulares de mano y diversos machacadores de piedra, utilizados para preparar los cereales para su consumo. Restos óseos de animales y moluscos fueron encontrados en diversos "concheiros" localizados en diferentes puntos del poblado. El mayor de ellos, en la ladera Este del mismo. Los huesos de animales nos hablan de la ganadería: vaca/buey; cerdo; y oveja/cabra. Los restos de moluscos gasterópodos y bivalvos del marisqueo que practicaban: lapas; almejas; caramujos; mejillones; ostras; vieiras; navajas; etc Podemos decir también, que practicaban cierto tipo de pesca, por los numerosos pesos de pesca localizados ( las denominadas "poutadas"), realizados con cantos rodados de playa o rio a los que le tallaban dos escotaduras en su zona central; posibles fragmentos de pequeños anzuelos; y por restos óseos pertenecientes a diferentes tipos de peces, también localizados en los citados "concheiros".
Luego podemos decir que existiría una pequeña industria, relacionada con pequeños talleres artesanales que podríamos agrupar en: textiles, cerámicos y metalúrgicos. La industria textil nos viene documentada por los numerosos "pondus" (tanto de barro cocido como cantos rodados con perforación en la parte superior); y diferentes "fusayolas" lisas o con variada decoración tanto incisa como estampillada. La industria cerámica está representada por el extraordinario conjunto de vasijas fabricadas a mano y a torno ( tanto lento como rápido), con diferentes tipologías y decoraciones, así como por por los numerosos alisadores líticos recogidos que servían para pulir y decorar las vasijas de barro, antes de su cocción. Por último, tenemos la industria metalúrgica, que nos viene revelada por los diversos moldes cerámicos y líticos para fundir diferentes objetos de piezas, tanto de bronce como de hierro y por las escocias de fundición recogidas, pertenecientes a los mencionales metales.
El comercio
Desde mediados del siglo II antes de Jesucristo, podemos documentar la existencia de actividades comenciales del castro de Vigo con diversos puntos geográficos. Este tráfico comercial ( que podríamos llamar mejor de intercambio de productos) lo conocemos muy bien por medio de los objetos arqueológicos de importación romana localizados en este poblado. Así tenemos de la primera época, el hallazgo de cerámicas finas de barniz procedentes de la Campania (Italia) y ya hacia finales del siglo I antes de Jesucristo, vasijas de lujo procedentes de diferentes puntos de la península italiana, del sur de Francia ( la Galia, de entonces); y de diversos talleres cerámicos de nuestra península ( de la Rioja, Andujar,..). Son las cerámicas que en terminología arqueológica denominamos "campanienses" y "terras sigillatas" y dependiendo del origen de estas últimas, "itálicas", "gálicas" o "hispánicas". También como producto de importación de lujo romano, tenemos las "lucernas" o pequeños candiles de la época, vasos cerámicos de paredes finas y cerámicas con decoración pintada, cuya procedencia podemos situar en el norte de Portugal.
En este comercio de importación de productos romanos caros y exóticos, hay que incluir las cuentas de collar o de pulsera de pasta vitrea encontradas, cuencos de vidrio con decoración de molduras ; o el excepcional entalle de ágata azul, representando una cuadriga con su auriga, fechable hacia mediados del siglo I después de Jesucristo, momento este, sin duda, de mayor auge y esplendor económico del castro..
Pero también podemos detectar un comercio de importación de cerámica común romana de cocina, mesa y de almacenamiento: platos y fuentes; morteros; jarras y vasos; "dolios",...
Las ánforas romanas localizadas en gran número, nos revelan los productos de importación que llegaban al poblado: basicamente, salsas de pescado (el famoso "garum") y vino.
Debió de existir paralelamente a este comercio exterior, un comercio o intercambio de mercancías interno, eso es, con otros castros de esta área geográfica, más o menos cercanos, pero hasta la actualidad no poseemos suficiente información para poder conocer los productos que se intercambiarían entre si, ni las características del mismo.
Nota.- En la fotografía que ilustra este comentario, pueden verse diferentes "fusayolas" localizadas en el castro de Vigo y que hoy forman parte de los fondos arqueológicos del museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad.

FASES EN EL POBLAMIENTO DEL CASTRO DE VIGO

Gracias a las diversas campañas de excavaciones arqueológicas realizadas en el Castro Vigo, analizando los datos oportados en las mismas, podemos plantear una serie de cuestiones básicas, relativas a las fases de poblamiento en este importante enclave vigués.
Podemos decir que que esos niveles de ocupación, nos vienen definidos por dos momentos muy concretos: uno corresponde a una etapa claramente prerromana y el otro a un período en donde el contacto con la cultura y el mundo romano es evidente, que ya nos hace hablar de un poblamiento galaico-romano.
POBLAMIENTO PRERROMANO
Por los materiales arqueológicos recogidos durante las excavaciones realizadas en el Castro de Vigo, podemos decir que hacia finales del siglo III antes de Jescucristo o principios del siguiente, la ladera del castro poseía un poblamiento indígena que habitaba viviendas mayoritariamente de planta circular aún se documenta alguna de forma oval elíptica, de muros de piedra con aparejo normalmente regular o poligonal, techo formado con material vegetal y piso o pavimento de tierra o arcilla pisada. Todas poseían un hogar o "lareira", que era el lugar destinado para cocinar sus alimentos. El más completo de los descubiertos, es uno de forma rectángular, formado por piedras verticales y horizontales, colocado junto a una de las paredes de la casa y que hoy aún puede contemplarse al haberse realizado sobre el un intensa labor de consolidación, pues por su estructura, estos elementos son muy frágiles a las visitas incontrolados al yacimiento...La cimentación de todas estas estructuras pétreas es profunda ( en ocasiones alcanza el medio y medio ) y va diretamente a descansar sobre la roca base, que aquí con frecuencia es "xabre" o la roca de granito en descomposición. Es frecuente observar las zanjas de construcción que tuvieron que realizan los primitivos habitantes del poblado, pues se encuentran en lugares, la misma roca rebajada para la colocación de los muros.
Esta etapa claramente prerromana nos viene documentada por hallazgos arqueológicos que dan la mencionada cronología. Así tenemos como producto de importación romana, cerámicas "campanienses" de varios tipos y ánforas vinarias, tipo Dressel 1; cerámica indígena de cocina y decorada con diferentes técnicas y motivos ( incisos, estampillados, impresos, bruñidos,..); fíbulas o imperdibles de bronce, de las llamadas de "largo travesaño sin espira" y las "trasmontanas" y un pequeño colgante del mismo metal, entre otros objetos. Este primer nivel de ocupación detectado en la ladera del castro de Vigo, podemos decir que debe concluir hacia mediados o finales del siglo I antes de Jesucristo.
Es interesante mencionar el descubrimiento de una vivenda o fondo de cabaña, de forma oval, totalmente excavada en la roca, que poseía dos zonas bien diferenciadas. En un extremo, en una posición más alta, se podía observar el hogar que nos venía indicado por una piedra hincada y muchos restos de ceniza; y luego continuaba la cada con un piso liso, como hemos comentado conseguido al rebajar la roca base del monte, en el que pudimos localizar un hueco de poste. Lamentablamente no se pudo excavar la totalidad de esta singular estructura, pues el resto de la misma, se introducía hacia un corte estratigráfico que se conserrvó sin excavar. Nos encontraríamos pues, el única estructura construída totalmente de material vegetal y que podría estar hablándonos de otro nivel de ocupación o perviviendo este tipo de casa con las que hemos mencionado antes hechas de muros de piedra y techumbre de material vegetal.
HABITAT GALAICO-ROMANO
Hacia el cambio de era, se observa un fuerte contacto con el mundo romano, que va a modificar entre otras cosas, el tipo de vivienda utilizada en el poblado castreño hasta entonces. Nos referimos a la aparicieón de casas de muros rectos, de planta cuadrada o rectángular, que poseen el techo integramente cubiertos de tejas romanas ( las famosas "tegulae" e "imbrices), esto es, tejas planas y curvas. También se registran umbrales de puerta de granito. En una de estas casas galaico-romanas, pudimos comprobar la existencia en el centro de la vivienda, de un hogar formado por piedras hincadas que delimitaban un espacio rectángular, en cuyo interior se podrían observar ladrillos romanos dispuestos horizontalmente. Sin lugar a dudas, que este tipo de vivienda y algunas del tipo anterior, funcionaron al mismo tiempo. Así tenemos, que es muy frecuente el hallazgo de estructuras de muros curvos encontrados por debajo de la cimentación, tanto de casas circulares u ovales, como cuadradas o rectángulares.
Este momento cronológico se conoce muy bien por los objetos arqueológicos de importación romana recogidos, correspondientes a este nivel de ocupación del castro de Vigo. Podemos decir que tenemos las tres modalidades de "terra sigillata" ( itálica, gálica e hispánica ); cerámica marmorata; y cerámica pintada de motivos siempre geométricos. Además, también cerámica fina y comñun romana de cocina, mesa, almacenamiento y transporte de alimentos. También se encontraron monedas romanas que certifican esta época que va desde finales del siglo I antes de Jesucristo , hasta la segunda mitad o finales del siglo siguiente, llegando incluso hasta el siglo II despúes de Jesucristo. Asi poseemos monedas de los emperadores romanos Octavio Augusto, Vitelio, Trajano y Agriano. Otros objetos asimismo nos confirman estas fechas: cuencos de vidrio y cuentas de collar o pulsera de pasta vítrea; un entalle de ágata azul con la repreentación de una cuádriga y su auriga; numerosas fíbulas "de charnela" y "en forma de omega"; etc.
Podemos decir que en este período se puede identificar dos momentos bien diferenciados: el primero, que podemos fechar hacia el cambio de era y engloba todo el siglo I después de Jesucristo y corresponde al mayor auge social y económico del castro; y el de decadencia o abandono progresivo y pacífico de la zona, que se detecta hacia mediados del siglo II y continúa, parcialmente, hasta el siglo siguiente.
Invesigaciones futuras
El marco cronológico de este importante castro del valle del Fragoso, que como vemos basicamente lo ubicamos entre el siglo II antes de Jesucristo al II despúes de Jesucristo, puede ampliarse, hace atrás y/o adelante, al realizarse investigaciones futuras en este yacimiento. Esta hipótesis nos viene dada por el hallazgo en niveles revueltos de cerámicas indígenas con toscas incisiones e impresiones, asi como por tipologías que recuerdas formas más antiguas. También hay que tener en cuenta la localización hace años de una hacha perteneciente al Bronce Medio ( datable aproximadamente hacia el 1.000 antes de Jesucristo ) que nos hablarían de una cronología más antigua para este enclave. Pero hemos de señalar igualmente, que en niveles también revueltos, se han documentado fragmentos de "terra sigillata" clara o africana, asi como cerámicsas que por sus formas y decoraciones, podrían corresponder a un mundo tardorromano y alto medieval y que nos hablarían de un poblamiento posiblemente parcial ( bien sea, temporal o permanente) en zonas limítrofes a las hasta ahora estudiadas y/o ubicadas en otras áreas distantes que aún no fueron objeto de excavación.
Nota.- En la fotografía superior, una vista general de las estructuras localizadas en la ladera del Poniente del castro de Vigo.

miércoles, 18 de julio de 2007

PIEZAS ROMÁNICAS DE SANTA CRISTINA DE LAVADORES



De nuevo en el Museo Diocesano de Tui nos encontramos con dos magnificas piezas del románico vigués. Corresponden a la iglesia de Santa Cristina de Lavadores y fueron localizadas en la década de los 80 del siglo pasado. Se encuentran compartiendo pared expositora en el citado museo, una colacada encima de la otra y se trata concretamente de un magnifico tímpano calado con representaciones de dos cruces jugando con un círculo y un cuadrado; y una posible antefija que nos muestra un zoomorfo que no conserva su cabeza, y que por sus características principales que presenta, posiblemente está representando un león.
El tímpano en cuestión nos recuerda, por su iconografía, el que podemos apreciar en la portada norte de la iglesia románica de Santiago de Bembrive, pero más sencillo. El el II Coloquio Galaico-Minhoto, celebrado en Santiago de Compostela en 1984, nuestro amigo y director del citado museo, D. Ernesto Iglesias Almeida, presentó una comunicación en la que analizaba entre otros, este tímpano hasta entonces inédito. El título de la misma fue:"El simbolismo de la "Cruz" en los tímpanos medievales románicos de la diócesis de Tuy". La segunda pieza está pendiente que se realicé un estudio minunioso sobre la misma.
Para rastrear el pasado medieval de esta iglesia, que en la actualidad podemos ver la reconstrucción realizada a finales del siglo XIX, debemos de seguir la mención de la misma que hace Francisco Ávila y La Cueva en su famosa obra "Historia Civil y Eclesiástica de la ciudad de Tuy y su obispado, escrita en 1852. Según este historiador en el medievo se le denominaba Santa Cristina de Fragoso y de ella dice: "La iglesia vecinal es edificio bastante antiguo, hízose en el año de 1201, según se deduce de un letrero, que mantiene grabado en el lienzo de la pared norte exterior que se lee esto E. M. CC. XXXIX....según la tradición de la parroquia se trasladó aquí la Iglesia parroquial del lugar de Labadores donde estuvo en lo primitivo". De dicha interesante pieza epigráfica, que él nos deja dibujada en su trabajo, se ha perdido la pista de su paradero actual, posiblemente a raíz de la reconstrucción mencionada y que fue inagurada en 1882.
Hoy día sólo podrían corrresponder a época románica algunos de los canecillos de su alero, pero al estar mezclados con otros de clara fabricación moderna, es muy díficil el poder distinguir los unos de los otros, sin equivocarse.

sábado, 14 de julio de 2007

TECNOLOGÍA DE LA CERÁMICA CASTREÑA DE LA ISLA DE TORALLA ( VIGO)


El 3 de Febrero de 1985 publiqué con este mismo título en el diario FARO DE VIGO, un artículo donde se analizaba un aspecto concreto del material que más abunda en las excavaciones arqueológicas realizadas en cualquier castro: la cerámica. Se pretendía con ese breve estudio, sacarle más información a este tipo de piezas arqueológicas, de las cuales en la mayoría de los casos, sólo se habla de ellas en relación a su tipología y/o decoración, para luego sacar unas conclusiones relativas a su cronología o función. Consideró que este material aporta muchas más informaciones que las citadas y creo que una de ellas, es la que reflejo en ese trabajo, que copio literalmente:
"Con motivo de la realización de la tesis de Licenciatura del que suscribe estas líneas sobre el "Estudio de los materiales arqueológicos de la isla de Toralla (Vigo, Pontevedra), leída hace unos años en la Universidad de Santiago de Compostela, y deseando conocer la tecnología del yacimiento objeto de estudio, gracias a la colaboración desinteresada del antiguo conservador del Museo Municipal "Quiñones de León" de Vigo y buen amigo, D. Angel Ilarri Gimeno, se mandó al Instituto Geológico y Minero de España, con sede en Madrid, un fragmento de cerámica indígena con unas características comunes a la mayoría de las piezas estudiadas pertenecientes a este poblado castreño y se efectuaron los siguientes análisis y estudios: análisis por difracción de Rayos X; análisis cualitativos de fluorescencia por Rayos X; y estudio cualitativo petrográfico.
En el análisis por difracción de Rayos X se pudo determinar que los materiales principales que poseía la muestra eran el cuarzo libre y el feldespato potásico; y los minerales secundarios eran plagioclasas, biotita y moscovita y como accesorios o trazas, se detectó caolinita y zincón.
En el análisis cualitativo de fluorescencia por Rayos X, se verificó que los elementos principales de la muestra eran Si, Al y K; los elementos secundarios, Ca, Na, Fe; y como accesorios y trazas Ba, Zr, Rb, Zn, Cu, Mn, Cr, Ti y Br.
Del estudio petrográfico, de la muestra de cerámica se pudieron sacar las siguientes conclusiones: la composición mineral nos viene dada por el cuarzo y la microclima como elementos principales y plagioclasa, moscovita, biotita y cricón, como minerales accesorios. Como observaciones podemos decir que los citados minerales se enuentran englobados en una pasta arcillosa recristalizada, de color rojizo ( óxidos de Fe ) en forma de gramos monominerales. La granulometría de estos fragmentos es variable. Predominan los finos, pero existen algunos de tamaño grueso. Su forma es, en general, muy angulosa e irregular. Predomina netamente el cuarzo. En ocasiones aparece asociado a microclina ( e incluso biotita ), componiendo en el interior del fragmento una textura granuda. Este rasgo, junto a la composición general de los fragmentos que componen la trama de este material cerámico, indica que parcialmente o en su totalidad, se utilizaron materiales derivados (arenas, suelos) de rocas graníticas.
Como resumen de lo expuesto anteriormente podemos concretar lo siguiente:
- El estudio petrográfico indica que una gran parte o la totalidad de los elementos para la fabricación de la cerámica son derivados de rocas graníticas, muy abundantes en el entorno del castro en cuestión.
- El análisis de fluorescencia por Rayos X detecta entre los elementos, trazas de Bromo (Br) lo que puede significar dos cosas: una que las tierras utilizadas para hacer la cerámica han estado en algún momento cubiertas por agua de mar y la otra posibilidad, que la cerámica ya fabricada haya estado en contacto con el mar, o mejor dicho, cubierta durante largo tiempo por el agua marina. Nos inclinamos por la primera posibilidad, pues el fragmento cerámico en cuestión fue recogido en una zona alta del castro, lejana de la costa marítima.
- Por último, por el análisis de difracción de Rayos X podemos decir que al ser detectada caolinita en la muestra (elemento que se descompone a los 550º C), dicha pieza fue cocida a una temperatura inferior a esos 550º C...
Como dato de interés podemos apuntar que este grado de cocción de la cerámica procedente del castro de la isla de Toralla, difiere a otra temperatura de cocción analizada en una cerámica del castro de la isla Norte de las Cies, que sitúa dicha temperatura de cocción a unos 800º-850º C. según se desprende del estudio de los profesores Guitián Rivera y Vázquez Varela (Sobre la tenología de la cerámica castreña: cerámica de las islas Cies. Pontevedra. Revista Gallaecia, 1979, tomo 3/4, pp. 275 y ss.)
Por ello podemos decir que la cerámica castreña de la isla de Toralla fue fabricada en un horno de cocción de condiciones técnicas muy inferiores al utilizado en las islas Cíes, revelándonos posiblemente con ello una cronología más antigua para el material cerámico estudiado procedente del castro de la isla de Toralla."
Nota.- En la imagen podemos ver diferentes fragmentos cerámicos, pertenecientes a asas decoradas del castro de la isla de Toralla, con una cronología que se sitúa hacia los siglo III-II antes de Jesucristo.