domingo, 5 de octubre de 2008

SOBRE EL VIGO ROMANO Y SU PROBLEMÁTICA ( V )

3.2.- EDIFICIOS SIN CONCRETAR SU FUNCIÓN

Entran dentro de este apartado aquellos hallazgos en los cuales la identificación de los restos no es atribuible a una villa o a un asentamiento rural, pudiendo considerarse como edificaciones de diversa índole de los cuales desconocemos su funcionalidad, pero que sin duda alguna están vinculados de una u otra forma al Vicus Heleni.

Calle Marqués de Valterra / Juan Ramón Jiménez (Beiramar)

En los terrenos donde se asentaba M.A.R. y aledaños, se encontraron y siguen encontrando numerosos restos de tégulas, ánforas, cerámicas comunes así como una basa de grandes proporciones (Figura 4.3), cuyas dimensiones son 44 centímetros de diámetro máximo y 36 en la parte superior, presenta varias molduras y una altura de 18 centímetros, que hacen pensar en la presencia en la zona de un edificio romano de uso público que actualmente no podemos identificar su función. No nos atrevemos a identificar los restos como una villa, ya que tanto la extensión como las proporciones de las columnas encontradas nos están apuntando hacia otra dirección bien distinta. La presencia de un edificio público sería más que factible, ya que un vicus sería una capital administrativa de una unidad territorial.

Areal de Coia (Curva de San Gregorio)

En esta zona, situada ya en las afueras del centro urbano de Vigo, más concretamente entre el barrio de Coia y el de Bouzas en la denominada curva de San Gregorio, esta zona ha sido objeto de múltiples hallazgos, éste en concreto son noticias sobre muros, monedas y tégulas, los cuales nos están indicando a todas luces la presencia de algún tipo de edificación de época romana. Debido a la falta de un estudio sistemático (incluyendo una excavación arqueológica), los datos que podemos aportar tanto acerca de su cronología como de su funcionalidad se resumen en las breves noticias recogidas en algunas publicaciones del Museo Municipal "Quiñones de León"

Calle Colón n° 3-5

En este solar de la viguesa calle de Colón, se llevó a cabo con motivo de la rehabilitación del edificio que ocupaba el comercio "Delio", una excavación arqueológica de urgencia, que puso al descubierto una zona habitacional de época romana configurada por muros rectilíneos, tégulas y ladrillos. Los materiales cerámicos rescatados, apuntan tras un estudio de los mismos a que el abanico cronológico iría del siglo II d.C. hasta el siglo V-VI d.C. Dirección Ángel Acuña Piñeiro.

Calle Hospital nº5

Este solar además de proporcionar una muy interesante necrópolis romana, también dio restos de una zona de factoría que vendría dada por la presencia de estanques o compartimientos que podrían corresponderse con una zona de salinas. Además, destacar el hallazgo de una estructura pétrea que pudiera pertenecer a un horno. Este nivel arqueológico pertenecería a un momento en que dicha zona pasaría de ser un punto de desembarque de materiales importados a ser una zona "industrial". Su datación a la espera del estudio que realice con 1detenimiento, el director de las excavaciones realizadas en dicho solar podría ser el siglo II-III d.C.

El nivel más antiguo localizado viene dado por ánforas republicanas y altoimperiales que nos hablarían del desembarco en esta zona de productos importados cuyos posibles destinatarios serían los habitantes del Castro de Vigo, en los siglos II-I a.C. Esta excavación se realizó bajo la dirección de Ángel Acuña Piñeiro.

Calle Femín Penzol - Joaquín Yáñez.

En 1991 se llevó a cabo una campaña de excavación de urgencia en el solar del antiguo "edificio Ferro" destinado a la biblioteca Central de Vigo, dirigida por José Manuel Hidalgo Cuñarro. El motivo de llevar a cabo este trabajo fué la existencia de noticia referente a que en las proximidades al mismo, hace muchos años se había encontrado restos romanos (Puerta de la Gamboa). La mitad del solar se encontraba ya en roca base, por lo cual se procedió a realizar 6 sondeos de diferentes medidas, para adaptarse al terreno que quedaba a excavar y cubrir la zona en la mayor extensión posible.

De los seis sondeos abiertos, cuatro dieron nivel romano en su zona más profunda, con rellenos y un muro posiblemente datable hacia los siglos II-IV d.C.

Fruto de esta excavación se detectó en la zona más profunda un nivel romano con rellenos y un muro datable hacia los siglos III-IV d.C. El relleno está formado por tégulas, ánforas tardorromanas, cerámica de cocina, sigillata hispánica con grafitti (tal vez FUSCINI)... El muro, perteneciente al mismo nivel que los materiales estaba apoyado en la roca base y se perdía en los perfiles.

Años más tarde, el arqueólogo Ángel Acuña Piñeiro, llevaría a cabo una supervisión arqueológica en la calle Fermín Penzol que pondría al descubierto nuevos restos romanos (tégulas, ánforas,...) que vendrían a confirmar lo ya descubierto en las excavaciones del edificio Ferro.

Areal.

Ya hacia 1840 Taboada Leal recogía informaciones de que algunos pobladores de la zona habían descubierto restos de muros, así como ladrillos, tégulas y alguna que otra moneda de cobre. Además, al hacer el ferrocarril aparecieron dos o tres ánforas, una de ellas con el grafitti de FAVR. Este yacimiento aparece también mencionado en un manuscrito del siglo XVII, donde dice que durante unas mareas muy vivas en la zona del Roupeiro quedaron al descubierto muros, hornos de piedra y de ladrillo, ya este cronista se daba perfecta cuenta de la antigüedad de los restos hallados en dicha zona.

Calle Hospital/Areal.

Al lado del Solar de la calle Hospital n° 5, en él año 1992-93, sé llevaron a cabo unas excavaciones dé urgencia por parte de Purificación Soto, destinadas a esclarecer si en la zona seguían apareciendo restos, ya que según Alvárez Blázquez, fue en la confluencia dé la callé Pontevedra Con Roupeiro donde sé dio el hallazgo dé las estelas. Esta excavación puso al descubierto una serie dé muros y pavimentos dé época romana así como gran cantidad dé cerámica tardorromana, ánforas palestinianas y un sin fin de materiales dé importación. Todo este conjunto estaría vinculado según la arqueologa arriba mencionada, de un puerto. Esta zona portuaria entroncaría con lo descubierto en la callé Hospital n° 5.

Nota.- En el dibujo, tenemos los ladrillos con "grafittis" de Ríos; el mortero de O Areal; y la gran basa localizada en Beiramar.

SOBRE EL VIGO ROMANO Y SU PROBLEMÁTICA ( IV )

3.- EL VIGO ROMANO DEL SIGLO III-IV

A la vez que se desarrolla el Vicus Heleni, los habitantes de los castras existentes en época romana, van abandonando gradual y pacíficamente las alturas que hasta entonces constituían su hogar para venir a establecerse en las incipientes poblaciones que en las zonas más favorecidas van a ir apareciendo, este es el caso del Vicus Heleni; por otra parte, los comerciantes más pudientes se van alejando del centro del vicus para venir a establecer sus vilae en zonas donde la vida resultaría por una parte más plácida y dispondrían de un entorno rico en recursos explotables, por otra.

La existencia del Vicus Heleni, la evidencian multitud de hallazgos que salpican la geografía viguesa y que nos hablan de una ciudad de cierta envergadura para la época, con presencia de edificios de carácter público.

3.1.- VILLAS ROMANAS

En este apartado analizaremos un tipo de habitat el cual se caracteriza por ser espacios económicos, en los cuales la elaboración de productos y la explotación del medio forman un solo conjunto, no entendiéndose una sin la otra, así pues consideramos inseparables los conceptos de Villa y de factoría. Por otra parte las villas que hay en el Noroeste difieren bastante del modelo más conocido y divulgado del Mediterráneo, aquí se modifican para adaptarlas a las condiciones climáticas y al tipo de explotación que se orientaría más al mar que al agro.

Toralla (Oia)

La villa galaico romana se encuentra en la finca municipal de Toralla, en la parroquia de San Miguel de Oia (Vigo), conocida popularmente como "finca de los Mirambell, por el apellido de los antiguos propietarios. El yacimiento está situado en el extremo suroeste de la playa de O Vao, junto al puente que da acceso a la isla que lleva su nombre.

Esta villa está formada por edificaciones bien diferenciadas, el edificio 1, de planta cuadrangular dispuesto N-S, de 15'5 X 20 metros y dividido en 7 recintos, perteneciente a la pars rústica de la villa y el edificio 2, localizado al sur-suroeste del edificio 1, es el sector principal del yacimiento, correspondería a la parte residencial. Consta de planta rectangular dispuesta E-W, de 41 x 13'5 metros, dividido en 7 habitaciones y un pasillo, este edificio principal contiene los elementos arquitectónicos de mejor calidad, como pueden ser las calefacciones por hipocausto, mosaico, basas de columnas y sillares labrados así como la presencia de vasija de lujo. En conjunto podemos apreciar una planta en L, organizada en tomo a un pasillo o corredor alargado que divide la parte noble de la zona de trabajo.

Destaca de entre los materiales hallados en la excavación el mosaico, el cual estaría cubriendo el hipocausto. Dicho mosaico se halló muy destrozado y únicamente se han podido recuperar algunos fragmentos que no llegan para reconstruir toda la figuración del mismo, no obstante sí se pueden observar algunos motivos sueltos, los cuales son geométricos y vegetales. De los geométricos podemos ver grecas, entrelazos etc. los cuales formarían el borde del mosaico en su mayor parte, en cuanto a los vegetales vemos flores de lis, setas y plantas estilizadas que no podemos identificar óptimamente. Asimismo cabe destacar de los materiales allí aparecidos la interesante colección de monedas y vidrios de época tardorromana.

Cronológicamente y a juzgar por los materiales aparecidos, tendríamos que situarnos en época bajoimperial y período tardorromano, para ser abandonada a lo largo del siglo VI d.C. Punta Borralleiro / Praia do Cocho (Alcabre)

Se localiza este yacimiento romano en un extremo de la denominada "praia do Cocho" en la parroquia viguesa de Alcabre. La construcción de una escollera en el lado izquierdo de dicha playa, quizás fue la causa de la puesta al descubierto de nuevos restos arqueológicos, debido al cambio en la repercusión de las mareas en la misma. Fruto de la excavación de 1989 se pudieron obtener los siguientes datos:

- Los restos constructivos detectados pertenecen a la cimentación de una estructura, que para su realización procedieron al rebaje de la roca base con el fin de asentar mejor las piedras y darle así mayor firmeza a la construcción.

La estructura principal se compone de dos muros que se unen en ángulo recto, formando una esquina reforzada con piedras de mayor tamaño, y que delimitan un espacio interior, dividido en su lado Oeste por otros muros que conforman diversos habitáculos. Es en esta zona donde existe cierta potencia estratigráfica, pudiéndose apreciar incluso el mismo piso "in situ" que se interna en el perfil Sur, hacia la finca "Vidrieiros" Formando parte de la cimentación de tierra y piedras de relleno, se localizaron escasos restos cerámicos: cerámica común de cocina y mesa; tégulas...

- Fuera del espacio que delimita esta estructura de posible planta rectangular o cuadrada, de la que sólo sobresale en la zona de la playa excavada una de las esquinas, que creemos que representa una pequeña parte de la misma, pudimos observar otros restos de interés que señalamos a continuación:

1. Una especie de enlosado en el exterior de la estructura, hacia el lado Oeste.

2. Parte de un muro, en el mismo lado Oeste, con dirección Este-Oeste.

3. A unos 4 metros de la esquina de la construcción, hacia el Noroeste, una roca, más adentrada en el agua, presenta unos rebajes y un muro que le dan una forma cuadrangular y una superficie plana. En ésta se puede 10bservar aún hoy día parte de su piso, así como su revestimiento lateral, de "opus signinum". - Como hipótesis de trabajo provisional, aguardando la excavación de más superficie de este yacimiento, podemos apuntar que se trata de parte de una "villa" con un estanque o pileta de salazón (función que creemos debe darse al espacio recubierto de "opus signinum"). De confirmarse esto y haber tenido mayor número de estanques, podrían bien tratarse de una factoría salazonera o bien pudo funcionar conjuntamente como villa-factoría.

Aunque el material arqueológico recogido fue escaso, (estructuras, bases y fustes de columnas y cerámica romana) éste nos apunta a datar este yacimiento romano hacia los siglos III-IV después de Jesucristo, como es habitual en esta villa romana, en nuestra área geográfica, en un primer planteamiento. Las medidas de esta villa no se pueden dar con exactitud ya que no ha sido totalmente excavada, pero de la zona que lo ha sido, se pueden dar las siguientes cifras 40 metros el lienzo de muro más largo por casi 10 metros el más corto.

O Fiunchal (Alcabre)

Este yacimiento se conocía ya desde antiguo, porque en sus cercanías había aparecido una estela funeraria (Museo de Pontevedra) y algunos materiales cerámicos sin concretar, lo cual llevaba a pensar en él como una necrópolis tardorromana. No obstante recientes excavaciones llevadas a cabo en dicho yacimiento, han dado un giro de 180 grados a las interpretaciones que de él se hacían, ya que se puso al descubierto en el transcurso de las mismas una instalación salazonera, con una batería de pilas de salazón, dos estancias inmediatas y otra al oeste de una vaguada, que funcionarían como lugares de trabajo en el proceso de elaboración de salazones. Estas estancias estarían cubiertas, tal y como lo demuestra el derrumbe de tégula e ímbrice encontrado sobre estas dos estancias, la extensión de la excavación no permitió dejar claro si se trataba del anexo de una villa o si estas instalaciones eran una factoría aislada. Podemos suponer por el modelo de habitat de la época y por otros paralelos que se trate del anexo de una villa, hay que tener en cuenta que la villa de Punta Borralleiro se encuentra a menos de 500 metros hacia el oeste. Las medidas de lo excavado serían las siguientes: 22 metros por 5 metros.

Sobreira (Oia)

Se encuentra situada en un espolón rocoso que se adentra hacia el mar en la conocida playa de "Sobreira", en la parroquia de Oia. Actualmente se halla casi totalmente destruida debido a la construcción de una casa en el lugar. Con motivo de realizar la cimentación y explanación de la zona para dichos trabajos constructivos, se pudo observar restos de muros de perfecta sillería, parte de un pavimento de "opus signinum" y recoger diversos 10

ladrillos, tégulas, 'terra sigillata" hispánica, cerámica pintada de motivos geométricos y cerámica de paredes finas, tégulas y ladrillos que fechan este yacimiento hacia los siglos III-IV d.J.C.

Ríos (Teis)

Ya en el año 1962, se daba la noticia del hallazgo de una serie de muros además de tégulas y ladrillos romanos en la zona de Ríos (Teis), estos restos los describen como "dos arcos de muro, contiguos y con base y prolongación en roca viva. Al principio pensamos en edificaciones circulares, pero la solidez y espesor de tales sillares típicamente romanos, y la ausencia de restos de ajuar, nos llevó a considerar la probabilidad de que se trate de dos hornos gemelos y no ajenos a las instalaciones antes aludidas. Acusan igualmente la romanización de estos restos la presencia de grandes tégulas, alguna intercalada entre los sillares. Estos son de doble pared con relleno intermedio y, repetimos, de excepcional solidez. No aparece linea de continuidad que permita presumir, de una manera definitiva, esta suposición que expresamos con la mayor reserva." A partir de esta noticia y teniendo en cuenta los materiales conservados en el Museo Municipal "Quiñones de León", consistentes en el siguiente material constructivo: seis fustes de columnas uno de los cuales tiene unas medidas de 152 centímetros de altura y un diámetro de 32 centímetros, una posible pila de prensar de forma hexagonal con unas dimensiones de 184 cm. de largo incluidas las canalizaciones, teniendo una anchura la parte principal de 82 centímetros, y una altura el conjunto de 64 centímetros, además de tres ladrillos con signos que algunos autores identifican como zodiacales. El mejor conservado tiene una pata de animal, el número VI y debajo dos rombos unidos por un eje, en cuya mitad hay un círculo, de cada uno de los vértices de los rombos parte una línea recta. Debajo de estos rombos hay una figura que no nos es posible identificar, las medidas de este ladrillo serían las siguientes 18x18x8 centímetros, el segundo ladrillo está fragmentado y en él se observa el número V y a su derecha un cuadrúpedo muy esquemático con una larga cola, las medidas son de 8 X 20 X 6 centímetros, un tercer ladrillo tiene también grabado el n° V y debajo un soliforme, se encontró también un mortero de piedra con las siguientes medidas: 24 centímetros de diámetro y 15 de diámetro interno, su altura es de 12 centímetros. Además de los materiales descritos también se incluye una basa de columna hasta ahora no mencionada en la literatura existente sobre este yacimiento , las dimensiones de la misma son: diámetro de base 40 centímetros, diámetro de fuste 33 centímetros, altura 28 centímetros, presenta una moldura redondeada.

Nota.- En el dibujo ilustrativo de este comentario, tenemos las planimetrías a escala de las villas de Toralla, Punta Borralleiro y O Fiunchal.


SOBRE EL VIGO ROMANO Y SU PROBLEMÁTICA ( III )



Castro de Vigo.

Sin lugar a dudas el yacimiento castreño romanizado por excelencia del municipio vigués, es el llamado Monte do Castro o Castro de Vigo, que se encuentra en el centro de esta ciudad, que está situada en el tramo medio de la ría que lleva su nombre, siendo ésta, la más meridional y la de mayor longitud (unos 33 kilómetros) de las Rías Bajas gallegas.

Sus coordenadas geográficas son: 08°43'30" Longitud Oeste y 42° 14'00" Latitud Norte, que corresponde a la hoja 223 del Mapa Topográfico Nacional, del Instituto Geográfico Nacional.

Su cota más elevada se localiza a 147 metros sobre el nivel del mar y en la actualidad, es imposible determinar con certeza, el aspecto primitivo que poseía el poblado castreño, debido a las múltiples modificaciones que sufrió esta elevación a lo largo de los tiempos. No conocemos por ello, las dimensiones de su recinto y si este poseía terrazas de expansión, así como el sistema defensivo que complementaría su buena posición estratégica.

Las excavaciones arqueológicas.

La ladera Noroeste del yacimiento, ha sido objeto de excavaciones arqueológicas sistemáticas. Iniciadas en 1952 y 1970, de 1981 a 1988 se realizaron campañas anuales en dicha área por parte del Departamento de Arqueología del Museo Municipal "Quiñones de León" de Vigo, que han puesto al descubierto más de 40 construcciones castreñas de diferente tipología y cronología y gracias a las cuales se ha recogido un abundante material arqueológico que se guarda en dicho museo, en una Sala Monográfica dedicada exclusivamente a este yacimiento y sus excavaciones.

Los materiales arqueológicos.

La cerámica indígena posee en su gran mayoría una cronología que se sitúa entre el siglo II antes de Jesucristo al siglo I después de Jesucristo. Sus formas más habituales son: "ollas de cuerpo globular", "vasijas de orejas" y "fuentes de asas interiores". En cuanto a la decoración de la misma, podemos señalar que está bien documentada la incisión, impresión, estampilla y decoración plástica y bruñida. La cerámica romana podemos clasificarla en dos grandes grupos: fina y común.

De las primeras tenemos, vasijas campanienses de los tipos B y C; y "terra sigillata" itálica, gálica e hispánica. A destacar es el hallazgo de formas de cerámica marmorata (único yacimiento en Galicia además de Lugo en el cual se han descubierto), lucernas y cerámica pintada regional.

La cerámica común corresponde a vasijas de cocina, mesa y para guardar y/o transportar provisiones. Dicha cerámica nos viene dada por: ollas con borde vuelto hacia fuera; cuencos con borde horizontal y con visera; platos de borde engrosado y bífido; fuentes de barniz interior rojo pompeyano; tacitas de cuerpo gallonado; etc. Dentro de la abundante cerámica de mesa localizada, sobresalen los recipientes de paredes finas y las jarras. De estas últimas poseemos varios tipos: de un asa con boca y cuello anchos; de un asa con boca y cuello poco marcado; de boca ancha y pico; con pico trilobulado;...

Para guardar provisiones tenemos ollas de borde engrosado y vuelto hacia fuera y diversos modelos de dolios. En cuanto a ánforas podemos identificar dos grandes grupos (cronológicamente hablando): republicanas e imperiales hispánicas, siendo más abundantes éstas últimas.

En el Castro de Vigo se encontraron diversas monedas romanas de las que destacan un denario de plata de Vitelio (69 d.C.) y un quinario de plata de Octavio Augusto emitido en Emérita Augusta (25-23 a.C.). Se encontraron a lo largo de las sucesivas campañas arqueológicas, numerosos objetos de bronce: fíbulas, alfileres, sítulas, agujas, cuentas, colgantes, apliques, .. De todos ellos cabe destacar los diferentes tipos de fíbulas presentes en este yacimiento: "anulares romanas" en omega y aro interrumpido; de charnela, Trasmontanas, de longo Travessáo sem espira y en forma de lunulae.

De hierro existe un cuchillo afalcatado, varias puntas de lanzas y una jabalina y una hoja de sierra.

Los líticos más abundantes son los molinos circulares, las piedras de afilar y alisar, así como pesos de red.

También diversas hachas pulimentadas. Por su excepcionalidad destaca un entalle de ágata que reproduce una cuadriga con su auriga.

Finalmente, tenemos los objetos de vidrio: se hallaron fichas de juego semiesféricas de color blanquecino y azul; cuencos de costillas; y cuentas de collar o pulsera.

De las 8 campañas de excavaciones realizadas en este yacimiento, se pueden apuntar algunas conclusiones:

1. En la zona alta del yacimiento no se pudo observar ningún nivel de ocupación humana, por debajo de la fortificación del siglo XVII.

2. Las laderas del Poniente y Naciente poseen marcadas huellas de haber sido un asentamiento castreño.

3. Aún así, existen diferencias entre ambas zona o áreas: En la ladera del Poniente se documentan varios niveles de ocupación, que van del siglo II antes de J.C. al siglo II ó IV después de J.C. En la ladera del naciente, su fecha más antigua es del siglo I después de J.C. y llega hasta el siglo II.

4. El mayor momento de esplendor del yacimiento se situaría en torno a la segunda mitad del siglo I después de J.C.

5. A lo largo del siglo I después de J.C. se observan fuertes e intensas relaciones comerciales entre este yacimiento y otros de Italia, Francia y Península Ibérica.

6. En cuanto a estructuras y su cronología, podemos decir, para la ladera Noroeste, que el nivel más antiguo, nos viene dado por un fondo de cabaña, luego por construcciones pétreas de muros curvos de planta circular y elíptica; más tarde por muros rectos de planta cuadrada o rectangular; finalmente por estructuras de piedra cuyos cimientos no llegan a la roca base (como ocurría en los casos anteriores) y nos vienen dados por muros rectos y curvos de mala factura correspondiendo en su mayoría a pequeños muros o terrazas de contención.

7. Finalmente apuntar, que el abandono del castro se va a realizar de una forma progresiva y totalmente pacífica.

Por último debemos añadir que este castro es el más extenso de los analizados aquí, una superficie superior a las 17 hectáreas.

Por otra parte evidenciamos aquí la estrecha relación de este asentamiento castreño con el incipiente Vicus Heleni, que por esta época se empezaría a gestar en tomo al embarcadero en la zona existente, el cual sería el punto de aprovisionamiento del castro de Vigo. Este punto se vería reforzado por el hallazgo en los niveles más antiguos de la calle Hospital de ánforas republicanas y altoimperiales, hallazgos que se produjeron al construirse la dársema 2 del puerto de Vigo. Esto nos hablaría de una actividad comercial por mar cuyo destino sería el puerto de Vigo y consecuentemente los habitantes de su castro, como así lo demuestra la ingente cantidad de material importado hallado durante las numerosas excavaciones allí realizadas.10

Vemos así como en esta época existen coetaneamente los castros romanizados por una parte, y por otra, un pequeño puerto que tiene una importante actividad comercial y en tomo al cual se va a gestar el "Vicus Heleni".

Nota.- En el dibujo a escala de la parte superior, se pueden ver diferentes fragmentos de cerámicas de importación romanas localizadas en el Castro de Vigo, cuya cronología va desde el siglo I antes de Jesucristo al siglo III después de Jesucristo.

SOBRE EL VIGO ROMANO Y SU PROBLEMÁTICA ( II )

EL VIGO ROMANO

1.- INTRODUCCIÓN.

Numerosos hallazgos arqueológicos localizados dentro del término municipal vigués, ponen en evidencia la extraordinaria importancia qué tuvo Vigo en época romana.

En este breve estudio, analizaremos de forma resumida tres aspectos muy concretos: los tipos de poblamiento o habitat existente en Vigo en época romana y sus características principales (los castros romanizados, las villas, edificaciones sin concretar su función, así como los restos arqueológicos submarinos que nos hablan del intenso tráfico comercial qué mantenía dicha población con el restó de la península ibérica y otros puntos geográficos fuera de ella); las necrópolis o enterramientos romanos que hasta la actualidad se han podido documentar en nuestra zona y que jalonan de forma bien visible el litoral vigués; y aquellos hallazgos aislados qué puedan llevarnos a intuir cierto tipo dé presencia romana, bien sea a nivel de habitat o bien a nivel necrópolis. Para realizar este estudió se han tomado en cuenta todas las fuentes posibles de información, desde los datos más recientes que vienen de la mano de la llamada "arqueología de intervención", hasta la revisión de las más antiguas noticias existentes sobre los hallazgos arqueológicos que sobre el Vigo romano se poseen. Con ello pretendemos demostrar por una parte, la existencia de un núcleo importante de población en nuestra ciudad durante época romana y por otra, evidenciar un cambio en el modelo de habitat y en las costumbres de la gente que habitaba esta ciudad hace más de 1500 años, cambió este que habría que situarlo en torno al siglo II-III de nuestra era.

2.- EL VIGO ROMANO DE LOS SIGLOS I-II D.C.

El poblamiento de esta época vendría caracterizado por una parte por los castros romanizados existentes en el valle del Fragoso, destacando de entre ellos por su magnitud, en primer lugar el castró de Vigo y en segundo lugar el castro de A Guía. Por otra parte recientes hallazgos en las excavaciones de la calle Hospital, han puesto dé manifiesto la existencia de un intenso tráfico marítimo dé otros puntos de la península con nuestra ciudad, estos datos se corroboran también con la existencia de hallazgos submarinos que datan de la misma época y hacen referencia a barcos de transporte romanos hundidos frente a nuestras costas y que portaban productos inexistentes en nuestra área.

A continuación analizaremos los datos de que disponemos en la actualidad y que nos ayudarán a conocer mejor el Vigo Romano de los siglos I y II después de Jesucristo.

2.1.- CASTROS ROMANIZADOS

Podemos apuntar que la totalidad de los castros catalogados hasta la actualidad en el "Val do Fragoso", poseen evidencias claras de haber sufrido (en mayor o menor medida) el proceso de romanización, cuyo número ascendería a 27, si bien para lo que nos ocupa que es el Vigo Romano, solamente tendremos en cuenta aquellos que hallan sido intensamente romanizados, para ello hemos tomado como indicador de romanización la presencia de abundante material de construcción romano localizados en los respectivos castros y/o estructuras vinculadas a ese mundo y que en concreto dentro de este municipio podemos documentar como tales los siguientes castras:

Castro de Codeside (Candeán)

También conocido como "Praza dos Mouros" situado en la parroquia de Candeán barrio de Codeside. Posee una altitud de 259 metros. El lugar se encuentra muy modificado por las construcciones que se han realizado en la zona. Sólo podemos apuntar que hacia el Sur posee el mayor desnivel que le serviría de defensa natural y hacia el Norte, pudo tener un foso de reducidas dimensiones y un terraplén. En las diversas remociones de tierras que se llevaron a cabo en la zona, se localizaron abundantes fragmentos de cerámica común romana y gran cantidad de tégulas. También se recogieron diversos molinos circulares de mano. Su extensión se puede calcular en tomo a las 1'7 hectáreas.

Monte Alba (Valadares)

Se sitúa en el Monte Alba en la parroquia de S. Andrés de Valladares, cercano al pico Cepudo, poseyendo dicha denominación por hallarse en dicho monte una ermita dedicada a Nuestra Señora del Alba. Su altitud es de 504 metros. Actualmente está muy modificado por construcciones y labores de cantería lo cual no nos permite establecer con precisión sus medidas. Aunque sobre el mapa es factible trazar una reconstrucción hipotética que arrojaría una cantidad de 1'4 hectáreas.

Las defensas de éste no se aprecian en la actualidad, y posiblemente el sistema defensivo estaría basado en la extraordinaria defensa natural que posee por sus cuatro vertientes.

Los materiales en él recogidos son cerámicas así como una moneda de bronce en cuyo anverso se puede leer "IMP AVG", tégulas y ánforas.

Castro de Casás (Comesaña)

Se localiza en el barrio de Casas, en una elevación de 100 metros de altitud, perteneciente a la parroquia de Comesaña. Se trata de un yacimiento emplazado en la cumbre y ladera del monte. El recinto principal, que tiene una zona más elevada hacia el Este, está defendido por terraplenes. A un nivel inferior, hacía el sector septentrional, presenta un aterrazamiento.

En el recinto superior, en la zona más elevada, aparece una gran concentración de materiales cerámicos, pudiéndose localizar numerosos fragmentos de ánforas, tégulas y cerámica común romana. La superficie total de este castro se situaría en torno a las 2'6 hectáreas.

Castro do Sino (Teis)

Se enclava en la parroquia de Teis, posee una altitud de 72 metros. Su planta debió de ser de forma elíptica, pero hoy está muy alterada debido a que toda su superficie central se encuentra ocupada por las instalaciones del Colegio Público de E.G.B. de Iglesia-Teis. Hacia el Naciente es por donde presenta menor pendiente, no observándose restos de fortificaciones por esta área, que sin lugar a dudas era la zona más accesible del mismo. Hacia el Sur, desde donde se aprecia al fondo el castro de A Madroa, se localiza el barrio de Ferrerías y en dirección al Norte (hacia el mar), los barrios de Roteas e Iglesia. Por el Noroeste se pueden observar restos de antiguos muros y una terraza de expansión. La mayor caída del monte, la posee hacia el Norte, desde donde se puede ver el castro de A Guía Hacia el Sureste existe un "concheiro" que ha dado diversas variedades de moluscos gasterópodos y bivalvos, y también cerámica indígena y romana, destacando en este sentido ánforas y tégulas, evidenciando así el alto grado de romanización al cual se vio sometido este enclave castreño. Tiene una superficie útil de habitación de 3'58 hectáreas.

Castro do Monte da Guía (Teis)

Pertenece al igual que el anterior a la parroquia de Teis y su cota más alta está a irnos 121 metros sobre el nivel del mar. Poseía una muralla que hasta hace poco aún era visible hacia el sur. En la actualidad se halla muy modificado en su estructura primitiva por lo que nos es imposible conocer sus dimensiones exactas. Años atrás se localizaron varias viviendas y se recogió numeroso material cerámico (indígena y romano) así como algunos molinos circulares de mano. Es el segundo castro mayor de todos los analizados en este estudio, ascendiendo su número de hectáreas a las 6'43, solamente superado por el castro de Vigo.

Castro de As Cruces (Alcabre)

Este castro situado en la parroquia de Alcabre, podríamos considerarlo como un claro ejemplo de castro de tipo marítimo, en la actualidad se halla casi totalmente destruido por la acción marítima, en él se habían recogido gran cantidad de materiales, sobre todo de origen romano. Está situado a 23 metros sobre el nivel del mar. En la actualidad no se aprecia ningún tipo de defensa, destacando tan sólo la situación que presenta este emplazamiento, al poseer la defensa natural que le ofrece el mar por todas sus laderas menos una, que con suave pendiente lo une a tierra.

Hoy en día está disminuido en un 50%, suponemos que en total tendría una extensión de 1'2 hectáreas. La roca aflora en la mayor parte de su superficie y no se aprecia estructura de hábitat alguna.

Sin embargo, los hallazgos son abundantes, posiblemente por lo expuesto anteriormente, y se han encontrado fragmentos de molinos circulares, ánforas, tégulas, cerámica de cocina romana y cerámica castreña con decoración estampillada.

Castro de O Penedo / Castro de San Lorenzo (Coruxo)

Se ubica en el llamado O Penedo en la parroquia de San Salvador de Coruxo. Se encuentra a una altitud de 97 metros sobre el nivel del mar. Actualmente no se puede apreciar ningún tipo de defensa, estando su zona de más difícil acceso hacia el Sur, pero muy modificada por las canteras que existen en ella Su extensión es de 2'97 hectáreas.

En la cima de este recinto castreño existe un gran penedo rocoso que le da nombre al mismo. Dentro del recinto se encuentra el posible altar que algunos autores identifican de sacrificios y cercano a éste un petroglifo, que consiste en un ovoide con una serie de incisiones realizadas dentro del mismo.

Se recogieron diferentes materiales cerámicos que se encuentran depositados en el Museo Municipal de Vigo. Son de destacar algunos fragmentos de cerámica castreña con decoración de acanaladuras y serie de líneas incisas dispuestas de forma oblicua Asimismo se encontraron dos fusayolas y numerosos fragmentos de ánforas y tégulas.

Nota.- En el dibujo que ilustra este comentario, se puede apreciar los diferentes yacimientos arqueológicos que nos definen el Vigo romano de los siglod I-II y de los dos siguientes, ubicando adecuadamente, los castros romanizados, las villas, las necrópolis,...

jueves, 2 de octubre de 2008

SOBRE EL VIGO ROMANO Y SU PROBLEMÁTICA ( I )

Dada la cantidad ingente de noticias periodísticas publicadas continuamente sobre los restos arqueológicos romanos localizados en nuestra ciudad, pienso que es interesante reproducir integramente, el estudio que conjuntamente con el arqueólogo, R. Viñas Cué, presentamos al Congreso Internacional sobre "Los orígenes de la ciudad romana en el Noroeste Hispánico, celebrado en 1996 en Lugo, con el título "El Vigo romano y su problemática" y que fue recogido y publicado en las Actas del mencionado congreso arqueólogico, en las páginas 807-838, del segundo volumen de las mimas, ya en 1999. Por desgracia en la citada reunión científica fueron presentadas otras comunicaciones sobre este interesante tema vigués, pero no fueron publicadas en las citadas Actas y por lo cual no poseemos la información que se expuso en su momento. tendremos que esperar otro "evento científico" para conocer esas y otras actuaciones arqueológicas que se están desarrollando en nuestra ciudad y que sólo conocemos de ellas, algunos detalles y siempre por medios de los medios de comunicación locales y no en revistas especializadas, como sería lo más adecuado.Luego de exponer en sucesivos comentarios en este blog, este trabajo realizado como comenté hace ya 12 años, con los datos arqueológicos que poseíamos de aquella sobre el tema, como en algunos aspectos ya tenemos una visión más definida al haberse descubierto nuevos hallazgos arqueológicos, tanto estructurales como de materiales, considero que es necesario plantearse una pequeña reflexión sobre este asunto y así se hará en el último comentario al respecto.Sin más preámbulos, en el siguiente comentario de este blog, paso a realizar la reproducción completa del citado trabajo, acompañando al mismo, las ilustraciones reproducidas en la referida publicación.
Nota.- Ilustra este comentario introductorio al tema, una fotografía de un ánfora romana procedente del puerto de Vigo, que se puede contemplar en la actualidad en la sala de arqueología del museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad, de unos dos mil años de antigüedad, que junto con otras muestras anfóricas localizadas, tanto en tierra firme como debajo del mar, nos habla de la extraordinaria importancia que poseyó Vigo en el tráfico comercial en época romana.

jueves, 14 de agosto de 2008

LAS VILLAS ROMANAS VIGUESAS EN COLOR Y BLANCO Y NEGRO

Recientemente y luego de un largo período de espera, se abrió al público la villa romana de Toralla, situada en la antigua finca denominada "Mirambell", en alusión a la familia que durante muchos años vivió en dicha parcela.
Muchos vigueses y turistas en general ya han podido ver de cerca los descubrimientos arqueológicos que ha deparado las excavaciones realizadas en ellas y admirar las estructuras localizadas, que una vez realizada la consolidación y "musealización" de las mismas, parecen aún más espectaculares que las originales, sin duda. Por desgracia los materiales arqueológicos desenterrados sólo se pueden ver parcialmente en el museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad, pues la mayoría y más importantes, aún están en Ourense, esperando su viaje a Vigo...
Lo extraordinario de esta villa abierta al público, no debe de hacernos olvidar las otras que tiene Vigo dentro de su término municipal. Jalonando el litoral de nuestra urbe, desde el límite con el ayuntamiento de Nigrán por el sur y con el de Redondela, por el norte, tenemos, al menos localizadas media docena más. Pero hoy nos vamos a detener, en la suerte desigual que tuvo la villa romana más al norte que tenemos en nuestra orla marítima y además la más cercana a la recién "inagurada" villa de Toralla. Me refiero a la villa que se encuentra (al menos en parte) en el extremo sur de la playa de Sobreira, también en la parroquia de San Miguel de Oia. Las fotografías que ilustran este breve comentario, nos hablan sin duda alguna, de la suerte dispar que tuvieron las dos: como se imaginarán, la fotografía en color corresponde a la villa de Toralla y a la blanco y negro a la villa de Sobreira.
La instantánea que quedó reflejada en esa imagen, bastante deteriorada por el paso del tiempo, corresponde a un extraordinario lienzo de un largo muro de sillares graníticos, que ocupando el centro del espacio en donde se encuentra la villa, se orientaba hacia el mar y que por la mala fortuna, estaban en donde se iba a construir la piscina del chalet que se ubica en el citado terreno. Estamos hablando de finales de la década de los 7o, del siglo pasado y la visión de este espectáculo correspondía a una visita que realizamos a la zona, bajo la dirección de nuestro amigo e infatigable arqueólogo, Alfredo García Alén, por las noticias que habían llegado al museo provincial de Pontevedra, de que en la zona se estaban llevando a cabo obras de construcción, en está parcela en la que ya se tenía catalogada un asentamiento romano de importancia, que nos venía dado por diferentes materiales cerámicos romanos y sobre todo, por tenerse documentado un pavimento de "opus signinum" en muy buen estado de conservación, que evidenciaba la importancia de la villa en cuestión, pues este hecho mismo, podría estarnos hablando de la localización en dicho asentamiento, disminuído en parte por la acción marina, de la existencia de mosaicos romanos y dando con ello la importancia socio-económica de la misma en época romana.
En la inspección pudimos comprobar la aparición de este muro de sillares y otros cercanos y el hallazgo de numerosos restos arqueológicos romanos, diseminados por toda el área, en la que se estaba realizando las obras de construcción mencionada y se había removido gran cantidad de tierra. Luego de nuestra fugaz visita, de los restos romanos aparecidos y por aparecer de esta villa no se supo nada. Creo que el muro citado sirvió ( una vez bien cementado) de un lateral de la piscina proyectada. Puedo decir que me impresionó mucho lo bien conservado que estaba y la gran potencia estratigráfica que poseía este yacimiento.
Habiendo tenido la suerte de realizar trabajos arqueológicos en la villa romana de Toralla y recordándome de este yacimiento muy similar y puedo decir, que hasta mejor conservado aún, no dejo de pensar en la fortuna que tienen algunos yacimientos arqueológicos y otros no. Podemos reflexionar que ocurre como a la vida de las personas, pero eso, pienso, que es otro tema.
Finalizó esta breve reflexión, quedándome en la retina con las imágenes que ilustran, y en esta ocasión nunca mejor dicho, este comentario, que nos habla de la desigual suerte que como dijimos más arriba, corren algunos yacimientos arqueológicos: unos nos ofrecen el color, la vida y el disfrute y otros por desgracia, el blanco y negro, que nos habla de la destrucción y la desgracia.
Nota.- En las fotos podemos ver, como comentamos en el artículo, una vista de la "recreación museológica" de la villa romana de Toralla y en la otra, el desaparecido muro de la villa de Sobreira.

miércoles, 28 de mayo de 2008

EL PUERTO MEDIEVAL DE VIGO

No deja de sorprender como del Vigo romano, que tan abundantes e importantes hallazgos arqueológicos nos ha dado y nos dará en un futuro, relacionados muchos de ellos con las navegaciones atlántica, y en definitiva del puerto de nuestra ciudad en aquella época, del marco cronológico que integrada la Edad Media en nuestra comarca, no poseemos restos arqueológicos vinculados con la actividad marinera y sólo nos podemos acercar a la misma por medio de diferentes documentos escritos que hacen referencia a la misma, por primera vez hacia el siglo XII.
La arqueología medieval viguesa, por no decir de todo el territorio gallego, es la asignatura pendiente y aunque se están llevando a cabo diferentes trabajos sobre este tema, no son los suficientes, para conocer mejor que através de las fuentes escritas de la época.
Pero volvamos al cabo de Vigo. Del Vigo medieval, arqueologicamente hablando, sólo poseemos unas pocas iglesias románicas, restos de unas fortalezas y dos puentes, en parte, atribuibles a esa cronología.
Entonces, pues, para poder hablar del "puerto" de Vigo del Medievo tenemos que ir como dijimos antes a las escasas fuentes documentales escritas que poseemos sobre el tema. El historiar tudense y amigo, D. Ernesto Iglesias Almeida, es el que ya en un pequeño artículo publicado en la Revista de El Museo de Pontevedra, titulado "El tráfico y pesca en los puertos de la ría de Vigo. Contribución al conocimientos de su historia", correspondiente al tomo XLIV, del año 1990, en homenaje al entrañable investigador D. Antonio Odriozola, en sus páginas 663 a la 691, nos va a dar unos cuantos datos interesantes, que luego más tarde, en el 2006, ampliará en el libro titulado "Tráfico marítimo e fluvial nos portos do sur da provincia de Pontevedra ( séculos XIII-XVII), publicado por la editorial Toxosoutos. De dicho libro tomamos dos interesante notas que transcribo a continuación: "A primeira cita en concreto con referenciaao porto de Vigo atopámola en Flórez, quien, citando a Manrique, di que morto o abade de Melón, Xiraldo, tivera que suceder a Martiño, que era un home de venerable santidade, a quen o rei D. Fernando II de León, cara a 1160, lle fixera varias doazóns e entre elas aparece o lugar e porto de Vigo. En 1189, o rei D. Alfonso I de Portugal dóalle á Iglesia de Tui o reaguengo de Benevivere (Bembrive) e cinco barcos con seus mariñeiros no porto de Vigo."
Luego tenemos como otro historiador tudense y también amigo, va a tratar el tema y ofrecernos otros datos a tener en cuenta. Se trata de Rafael Sánchez Bargiela, en su libro "O Vigo das igresas románicas" ( editado por el concello de Vigo en 1993, en colaboración con Eduardo Bragado Rodríguez) y posteriormente en el estudio de de "Vigo na Idade Media", dentro de la obra conjunta "Historia de Vigo", publicado por la editorial Via Láctea en 1999. En ambos, nos habla, no sólo de la existencia de un puerto en dicha época, sino de la documentación de dos puertos, uno que pertenece al poderoso Monasterio de Melón (Ourense) y que es denominado "O Chano dos Pelames y el otro, propiedad del Arcebispado de Santiago de Compostela. Ambos son mencionados en documentos en 1430 y 1310, respectivamente. Por ellos, sabemos que el primero reunia mejores condiciones que el que el correspondía a Santiago.
También este investigador nos informa de las rentas que debían pagar algunos habitantes de Vigo al Monasterio de Melón, mayoritariamente y que en ocasiones son productos de la abundante pesca que se practicaba en la zona.
Ya hacia el inicio de la Edad Moderna, se hablarán de otros puertos de la zona, como los de Baiona, Bouzas O Redondela, por citar los más cercanos y se plantearán las primeras disputas entre ellos por diferentes motivos económicos. Pero eso ya pertenece a otra época histórica.
Pienso que el "puerto del Vigo medieval" sería bastante modesto y con apenas relevancia a comparación de otros en la península, que no recordará para nada el esplendor del período romano y hasta su ubicación se cambiaría: de la zona de desembarco do Areal en época romana, al conocido barrio actual de "O Berbés", más acorde con su mejor defensa natural y el escaso tráfico marítimo que va a desarrollar.
Nota.- En la imagen superior, vista parcial de la iglesia del monasterio de Melón (Ourense). Este monasterio tuvo en durante la Edad Media, diferentes propiedades en Vigo, a juzgar por los documentos de la época y ya se habla en algunos de ellos del puerto de Vigo en el siglo XII.