miércoles, 6 de junio de 2007

INTERVENCIONES ARQUEOLÓGICAS URBANAS EN VIGO


Debido al cumplimiento de la normativa legislativa sobre la materia, estamos asistiendo en los últimos años en el casco urbano de nuestra ciudad, a numerosas irtervenciones arqueológicas que van poniendo en evidencia la importancia del "Vicus" romano, ya intuído por hallazgos fortuítos de diversa índole muchos años atrás( como en 1953, con la localización del extraordianario conjunto de estelas funerarias romanas expuesta en nuestro museo situado en Castrelos), así como el auge detectado en las excavaciones del Castro de Vigo, que nos informaban de la intensa actividad comercial, temprana e intensa, de nuestra urbe con otras zonas del imperio romano.
En un escueto pero interesante artículo de F. Pérez Losada, titulado "El Vicus romano", publicado en el libro-colecionable "Historia de Vigo" editado por Faro de Vigo, que en la actualidad aún se está haciendo llegar a los lectores de este diario, através de entregas periódicas de fascículos hasta completar el mismo, en la página 28 concretamente, se da una relación sintética de todas las actuaciones arqueológicas llevadas a cabo desde 1991 al 2005 y que han aportado material romano. Aunque es largo dicho listado y algo reiterativo, creo que es interesante exponerlo aquí y luego hacer una serie de reflexiones sobre los datos que nos aporta.
La primera excavación documentada es de 1991 y fue llevada a cabo en los cimientos del antiguo edificio "Ferro" en la calle Fermín Penzol y en donde hoy se ubica la biblioteca central de Vigo.En ella se realizaron diferentes sondeos arqueológicos, bajo la dirección del que suscribe estas líneas y dieron como resultado, la localización de diversas estructuras constructivas y se recogió diverso material cerámico romano. Entre los años 1992 y 1993, P. Soto Arias en los sondeos llevados a cabo en la calle Hospital, documentó parte de una calzada y también estructuras constructivas, así como materiales tardorromanos. Angel Acuña, en 1993, en el control de obra de la calle Fermín Penzol, encuentra materiales romanos. El mismo arqueólogo, al año siguiente, en otro control de obra en la calle Laxe, localiza tégula y ánfora, pero en deposición secundaria. Ese mismo año, J. C. Castro, en la excavación de la casa de Arines, en la plaza de Almeida, también en deposición secundaria, localiza tégula. En 1995, A. Acuña lleva a cabo tres intervenciones, dos excavaciones, en un solar de la calle Hospital nº 5-7 y en otro solar de la calle Colón nº 3-5 y finalmente un control arqueológico en la calle Pontevedra. En el primero, documentará una necrópolis de incineración e inhumación, estructuras (calzada, horno), estanques de salinas, nivel de playa con ánforas y materiales tardorromanos. En la segunda, estructuras habitacionales asociadas a materiales romanos. Finalmente, en la última, más material romano y vestigios de estructuras. Al año siguiente, Mª. S. Prieto Robles, realizará dos excavaciones: una en el solar de la calle Pontevedra nº 1, esquina con la calle Hospital y otra, en el solar de la calle Rosalía de Castro nº 25. En la primera, encuentra una calzada, estructuras constructivas y necrópolis, asi como materiales tardorromanos. En la segunda, necrópolis tardorromana, salinas y nivel de playa con ánforas. Este mismo año, 1997, S. Vázquez Collado, lleva a cabo sondeos en el solar de la calle Pontevedra nº4, y el resultado será material cerámico romano,descontextualizado y esporádico.
Ya en 1998, se realizarán seis intervenciones arqueológicas: V. C. Torres Bravo, en la excavación del solar de la calle Pontevedra nº1 con la calle Rosalía de Castro, detectará fosas en el substrato y materiales romanos. En los trabajos arqueológicos llevados a cabo por R. Mª Paz Lobeiras, en el solar de la calle Hospital nº2, esquina calle Pontevedra, dará con una calzada romana y estructuras constructivas y materiales tardorromanos. V. Carámes Moreira, en el control de obra de la calle Carral, documentará tégula. Excavando el solar de la plaza Constitución nº6, X.X. Constela Doce, localizará estructuras constructivas y material romano. Y por último, en el solar de la calle Conde de Torecedeira nº65, Paz Lobeiras, encontrará vestigios de estructuras pero escaso material romano. Entre este año y el 2000, Castro Carrera, en la excavación del solar de la calle Rosalia de Castro nº21, detectará de nuevo, salinas y nivel de playa con ánforas.
En 1999, F.J. Chao Alvarez, en la actuación arqueológica del solar de la calle Oliva nº12, esquina calle Cárcere Vella, localiza restos de una calzada, estructuras construcitvas romanas y materiales tardorromanos. Paz Lobeiras, excavando el solar de la calle Xoanelo nº2, halla un muro y un pavimento así como materiales tardorromanos. La misma arqueóloga, en este mismo año, pero en los sondeos de la Plaza Constitución nº5, va a recoger cerámica romana, pero en deposición secundaria. Entre 1999-2000, Acuña Piñeiro, al excavar en la calle Funil, documenta estructuras constructivas y materiales tardorromanos.
Concretamente en el 2000, tenemos constancia de tres intervenciones que localizan restos romanos: En el control de obra de la calle Cesteiros, Acuña Piñeiro, constata la existencia de vestigios de estructuras y recoge tégulas, ánforas y cerámicas romanas.Vázquez Collado, por su lado, en los sondeos del solar nº82-84 de la calle Areal esquina calle canceleiro, halla en deposición secundaria, material cerámico romano. Y el arqueólogo F.J. Padín Nogueira, en la excavación del solar de la calle Victoria en la plaza de Compostela, encuentra estructuras habitacionales y materiales romanos. Al año siguiente, 2001, Acuña Piñeiro, en la plaza de la iglesia de Sta. María de Vigo (Colegiata), retira abundantes tégulas e ímbrices.
Mar Cortegoso Comesaña a su vez, entre el 2002-2003, en el control de obra del túnel de Beiramar, puede estudiar niveles marítimos de arena con abundantes materiales romanos, en su mayoría ánforas. En esta intervención, es en la que se encuentra el famoso ungüentario, hoy día depositado en un museo de Santiago de Compostela y reclamado por gran parte de la ciudadanía viguesa, para nuestro museo municipal "Quiñones de León". Eduardo Rodríguez Sáiz, entre el 2002-2003, realiza unos sondeos en el solar de la calle Oporto nº14 y detecta un nivel de salinas. A su vez, Torres Bravo, en la larga excavación realizada en el solar de Marqués de Valladares nº43, entre los años 2002-2004, puede documentar una factoría de salazones, pozos de agua y otras estructuras constructivas, asi como una necrópolis tardorromana, recogiendo abundantes materiales romanos. Ya en el 2004, R. Sáiz, en la excavación de la escalinata de la calle Juan Ramón Jiménez, halla material cerámico tardorromano.
Finalmente, la arqueologa Mª Jesús Iglesias Darriba, en el 2005, al excavar el solar de la calle Rosalía de Castro nº5, esquina calle de Pontevedra, encuentra restos arrasados de un horno, huecos/fosas en el sustrato con material tardorromano.
Hasta aquí, la extensa relación de intervenciones arqueológicas realizadas en nuestra ciudad, que corresponde plenamente a la época romana. Hay que mencionar que si bien se realizaron otras muchas, en ocasiones cercanas a los citadas anteriormente, no aportaron datos arqueológicos alguno, a no ser que nos informaban de la no existencia de niveles arqueológicos en el lugar en que se llevó a cabo la actuación arqueológica, a tener en cuenta a la hora de programar nuevas intervenciones arqueológicas próximas a las mismas.
Con todo ello y analizando los solares en los que han aparecido diferentes estructuras y/o materiales arqueológicos, tenemos que el gran Vigo romano tenía su centro neurálgico extendido entre el Areal hasta el Casco Vello, como mínimo. Luego tenemos otros restos (como los de la calle Conde Torrecedeira, por ejemplo) y poseemos varias villas romanas hacia el Poniente(Toralla, Sobreira, Cocho y Fiunchal y hacia el lado opuesto, también tenemos evidencias de otras construcciones romanas, como las documentadas en la parroquia de Teis. Todo ello nos demuestra sin lugar a dudas, la importancia del tráfico marítimo de nuestro Vigo ya en esa época histórica.
Nota.- Tomamos de la publicación mencionada al empezar este comentario, la fotografía que ilustra el mismo. Se trata de una vista aérea de las salinas romanas localizadas en la calle Rosalía de Castro, nº 21-25.