jueves, 11 de octubre de 2007

APUNTES SOBRE EL CALCOLÍTICO VIGUÉS

Hasta hace unos cuantos años no podía hablarse mucho sobre este período cronológico en nuestra comarca, salvo si se hacia alusión a determinados petroglifos, que "a grosso modo" se datan en esta época o a aparición de cerámicas campaniformes en algunos megalitos de nuestra área geográfica, más concretamente dentro del término municipal vigués, a la "mámoas" número 1 y 5 de Cotogrande (Cabral). En la primera de ellas, se encontraron fragmentos de ese modelo de cerámicas y en la segunda, se pudo documentar en la excavación arqueológica realizada, la reutilización parcial del túmulo megalítico para la construcción de otra cámara más pequeña y en la que aparecieron cerámicas campaniformes.
Pero ahora contamos con dos yacimientos concretos, bien definidos y de distinta función posiblemente, que son los de "Cal do Outeiro", en la parroquia de S. Xurxo de Saiáns y la cueva "do Folón" en la parroquia de S. Salvador de Coruxo. El primero de ellos, aunque hasta la fecha sólo aportó distintos fragmentos cerámicos que podemos datar en el Calcolítico, asi como un fragmento de hacha pulimentada, un alisador lítico,.. no se han realizado excavaciones arqueológicas, en lo que podría corresponder a un posible hábitat o poblado de esa época, hasta ahora desconocido en nuestra zona. El segundo yacimiento, por la ubicación del mismo, así como por las circunstancias de los hallazgos arqueológicos que se han producido en la citada cueva, podríamos estar ante un yacimiento de tipo ritual y/o funerario, pero con una larga perduración en el tiempo, pues llegan a aparecer hasta cerámicas de claro tipo medieval, pasando por una bien marcada utilización de la cavidad en la Edad de Bronce, período prehistórico éste, que podemos documentar otra cavidad viguesa: la cueva de "Porteliña", en la misma parroquia.
Las cerámicas encontradas que podemos fechar en un momento calcolítico, aún escasas nos muestran dos bellos ejemplares: uno corresponde a un fragmento de un recipiente cerámico que presenta la denominada "decoración tipo Penha" y otro, a una vasija que posee una decoración incisa de "zig-zag" paralelos entre ellos, formado los denominados "dientes de lobo" y alternando los mismos, una serie de triángulos formados por puntos impresos, que le dan a todo el conjunto una gran belleza estética.
Hay referencias verbales de hallazgos esporádicos de fragmentos de cerámicas calcolíticas por diversos puntos de "Monte Maúxo" y sus inmediaciones, asi como por otros lugares del término municipal, pero no hemos podido documentarlas fehacientemente.
Sería deseable que en un futuro próximo, se llevasen a cabo intervenciones arqueológicas, por los menos en los dos yacimientos que hasta la actualidad poseemos catalogados en Vigo, con la particularidad excepcional de corresponder cada uno a una finalidad distinta, pero que complementarias que nos ofrecerían importantes datos para conocer algo más de lo poco que sabemos del Vigo de hace cuatro mil años.
Nota.- La fotografía corresponde a una magnifica pieza cerámica con decoración geométrica, localizada en la cueva del "Folón", por el activo grupo espeleológico "do Maúxo" y que en la actualidad puede admirarse en el museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad.

miércoles, 10 de octubre de 2007

POSIBLE ESTELA FUNERARIA MEDIEVAL DE COIA

Hacia finales del pasado siglo, se había localizado en la calle Cordoeira de la parroquia de San Martiño de Coia, cerca de la ilgesia de Nuestra Señora de la Consolación, una interesante y enigmática pieza arqueologíca empotrada en los muros de una casa de la catada calle, concretamente en la primera que hace esquina. En su momento, se dijo que dijo que se trataba de un petroglifo que se había reaprovechado para hacer la citada pared.
En la actualidad nos debemos de cuestionar esta valoración y decir que sin lugar a dudas nos encontramos ante una posible estela funeraria medieval que ha sido reutilizada, como gran sillar, en la construcción de la mencionada casa.
La pieza arqueológica en cuestión, nos viene dada por piedra de granito trabajado, de forma rectángular, aunque en uno de sus extremos se redondea y acaba en forma semi circular. En esta zona es en donde podemos ver perfectamente la representación de una estrella de cinco puntas en relieve, conseguida apartir de un pequeño circulo interior del que salen la serie de triángulos que le dan la forma mencionada. A continuación podemos ver dos combinaciones circulares: la primera de cinco círculos concéntricos pero que no llegan a completarse( menos el máspequeño y dentral) en su zona baja y la segunda, con iguales caracterísitcas, pero con tres anillos tan sólo y una gran cazoleta en su centro. Luego ya tenemos una parte lisa y posiblemente la finalización de la pieza pétrea original. Las medidas que tenemos para la pieza son: 1,17 metros de longitud total, de los cuales, 90 centímetros corresponden a la parte rectangular y 27 centímetros la circular. El ancho varía entre los 30 centímetros de la parte que posee las combinaciones circulares a 27 centímetros en su cabecera. En la transición de una a la otra, esto es, en donde se estrecha la pieza, mide 23 centímetros..
Gracias a las indicaciones de la profesora del Departemento de Arqueologia de la Universidad de Santiago de Compostela, a quien agradecemos su colaboración, pudimos encontrar numerosos paralelos de esta pieza con estelas funerarias discoideas medivales astures, cántabras y vascas, sobretodo, situando su amplia cronología desde los siglos IX al XV.
La inmensa mayoría de ellas presentan igual tipoplogía, aunque algunas poseen mayores dimensiones, pero la decoración geométrica es el tema que más abunda. Llama la atención un fragmento de una gran estela funeraria discoidal que se encuentra en el Museo de Santander, que posee la representación de un gran laberinto grabado en su superficie. Esta temática de presentar motivos geométricos ( en este caso, combinaciones circulares) tan abundantes en uestro arte rupstre prehistórico, debió de llevar a los estudiosos que realizaron el hallazgo, a clasificar dicha pieza como un petroglifo. Como ya vemos, y el ejemplo, del laberinto es determinante, no tenemos dudas, que por su tipología y temática decorativa, se trata de como dijimos de una tipica estela discoidal, tan bien documentada en el norte peninsular.
Traigo a continuación una referencia de un artículo de mi autoría, publicado en el Faro de Vigo, el 7 de noviembre de 1982, que lleva por título "Apuntes arqueológicos sobre Alcabre y Coia (Vigo), en donde ya se presentan otros restos medievales encontrados en la zona. En primer lugar, tenemos el excelente sarcófago monolítico de granito de grano medio, de hueco trapezoidal, midiendo de longitud 1,94 metros y de ancho, en su cabecera mide 0,70 metros y en los pies, 0,45 metros. La profundidad del mismos varía entre los 32 y 28 centímetros y posee unas gruesas paredes de unos 7 centímetros, por término medio. Se localizó en 1969 y desde aquella, está depositado en el museo municipal "Quiñones de León" de Vigo. Aunque no se pudo concretar bien su procedencia exacta, existen referencias que apuntan su localización hacia el norte de donde esta ubicada la antigua iglesia de San Martiño de Coia. Gracias a la información de D. Manuel Martínez Pazó, vecino de esta parroquia, en 1982, pudimos ver y fotografiar dos interesantes piezas pétreas, una de ellas reutilizada en un muro del citado templo y la otra a unos 20 metros de allí. La primera consistía en un posible capitel o basa decorado con motivos geométricos ( lineas rectas paralelas transversales en el centro y lineas curvas paralelas a sus esquinas) que nos recuerdan a piezas similares datables en época medieval. La segunda consistía en otra piedra muy bien trabajada de forma rectángular que poseía en su zona central de la misma, la representación de una estrella de David inscrita en un cuadrado, todo ello en relieve, y flanqueada por diversas semiesferas también en relieve, que le van una gran armonía a toda la composición.
Con todo ello podríamos estar poniendo en evidencia la situación de una iglesia medival en laona con su cementerio cercano a la misma, como era habitual en esa época.
Cree que sería muy interesante proceder a retirar la estela funeraria medieval del lugar en que se enuentra en la actualidad, procediendo a su total estudio ( pues esta ahora sólo hemos podido ver una de sus caras, pudiendo presentar la otra que no observamos hoy, una superficie con nuevos grabados, como es habitual en algunas de este tipo de piezas arqueológicas) y exhibición en nuestro museo municipal, pues posee un importante valor, por ser pieza única y haber pocas expuestas de este período histórico.
También sería importante realizar las gestiones necesarias a fin de poder conseguir el depósito de las otras piezas arqueológicas que hemos señalado.
Nota.- En la imagen, la supuesta estela funeraria medieval de Coia, que se encuentra en la actualidad, como pieza reutilizada como sillar, formando parte de la pared de una casa en la denominada calle Cordoeira, cerca de la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación en la citada parroquia viguesa.

lunes, 1 de octubre de 2007

NOTAS SOBRE LA CULTURA MEGALÍTICA EN VIGO

Como bien sabemos la cultura megalítica la ubicamos cronologicamente en el neolítico, siendo en la mayoría de los casos, estos monumentos funerarios los que más información nos aportan de este marco prehistórico, que en ocasiones va más allá, del citado período llegando incluso a resultar una transición hacia el siguiente, esto es, el Calcolítico, por medio de los enterramientos con materiales de la denominada cultura del "vaso campaniforme". Dicho esto, también tenemos que tener claro que nos encontramos con unos datos procedentes fundamentalmente de un contexto socio-religioso y de ellos, vamos a deducir cuestiones tan dispares como los intercambios comerciales de estos pueblos, en base a los objetos importados encontrado en sus tumbas; las diferentes clases o castas sociales relacionando la importancia de las piezas localizadas con otras más vulgares; el tipo de estructura construída, por sus dimensiones o sus decoraciones grabadas y/o pintadas con los individuos que fueron enterrados en ellas;...pero nos faltan muchos datos que tendremos que encontrar en sus espacios de vida, esto es, en sus poblados o en los lugares que frecuentaban para realizan otras actividades además de las meramente funerarias.
Dicho esto, nos enfrentamos a hablar de la cultura megalítica de nuestra comarca, teniendo como punto de partida y meta a la vez, los enterramientos de estos habitantes, mostrando las localizaciones de los mismos y sus caracterísiticas más importantes y analizando los ajuares descubiertos en unas tumbas, que fueron ya profanadas todas desde épocas remotas y que nos ofrecen muy fragmentado su legado y con ello, las conclusiones que podemos sacar de los mismos, pues como veremos la inmensa mayoría de las piezas desenterradas por nosotros corresponden a fragmentos de cerámicas, útiles líticos,.. no encontrando (como sería lo normal en este tipo de enterramientos) objetos metálicos de gran valor ( como joyas en oro o plata, por ejemplo ), pues otras personas han entrado primero que nosotros en las tumbas y sencillamente se los han llevado y nos han dejado lo que ellos no les interesaba, pues no era lo que buscaban, los "grandes tesoros".
Y a todo esto unimos que son muy escasas las excavaciones arqueológicas realizadas en este tipo de yacimiento y que en ocasiones se encuentran sin publicar, el panorama no puede ser más desolador. Aún así, y teniendo en cuenta los datos que poseemos en la actualidad sobre este tema, analizaremos en este espacio, muy sinteticamente está "enigmática" cultura prehistórica.
Poseemos en Vigo cerca de 40 túmulos megalíticos que han llegado hasta nosotros, sabiendo que un gran número de ellos, fueron destruídos por diferentes causas y algunos de los mismos hace hace tan sólo unos cuanto años. Se encuentran distribuídos por las zonas altas e inmediaciones de los montes que marcan los límites con los ayuntamientos de Redondela, Mos y Nigrán. Así tenemos numerosas mámoas en la zona de Candeán; en Bembrive; en Valladares; y en Coruxo.
Hacia 1930 se llevaron a cabo las primeras exploraciones arqueológicas, consistentes en catalogaciones de monumentos y la realización de pequeñas excacaciones. Así sabemos que el profesor Cayetano Mergelina investigó en dos túmulos situadas en el alto de san Cosme , en el límite de nuestro municipio con el de Mos. Ese mismo año, junto al recordado D. José Filgueira Valverde y D. Sebastián González, Mergelina trabajó en la gran necrópolis megalítica de Monte Penide (Redondela), su continuación, por el monte Vixiador, ya en territorio vigués y se volvió a investigar en los altos de san Cosme y San Colmado. Sobre esa misma fecha el matrimonio de arqueólogos alemanes, Drs. Leisner, van a realizan un gran estudio de la cultura megalítica en toda Galicia y en nuestra zona tomarán apuntes y exploraran algunas de los túmulos existentes por la zona del Vixiador. De todas estas intervenciones arqueológicas sólo nos han quedado datos publicados en respectivos artículos sobre lo estuiado, pero por desgracia los materiales arqueológicos localizados no han llegado hasta nosotros.
Tan sólo fueron excavadas ultimamente, cinco mámoas en "Cotogrande" ( Cabral); una en "Chan do Xisto" ( Zamáns); y otra en la zona de Candeán.
Comenzando con las primeras excavaciones llevadas a cabo en "Cotogrande", podemos apuntar que la primera campaña fue llevada en 1989, bajo la dirección del que suscribe estas líneas y Juan Carlos Abad Gallego, siewndo este último el que continúo las siguientes excavaciones en este interesante yacimiento arqueológico. En total se excavaron cinco enterramiento que ofrecieron interesantes datos sobre las estructuras pétreas y de tierra que configuraban el túmulo y la cámara. Podemos destacar el hallazgo en la primera mámoa de una curiosa cámara funeraria, sin paralelismos hasta la actualidad en nuestra área geográfica. Se trata de un espacio para un enterramiento individual que nos viene definido por diversas piedras pequeñas y una gran losa inclinada, a modo de tapa, que cierra el conjunto. Logicamente se recogió un abundante material cerámico y lítico, correspondientes a los ajuares funerarios: cuchillos y puntas de silex; hachas pulimentadas;microlitos cerrámicas lisas y decoradas; etc. Fue muy importante las diferentes dataciones de Carbono-14 obtenidas que nos dan un gran abanico en su marco cronológico de funcionamiento, pues van del cuarto al segundo milenio. Todo los objetos arqueológicos recogidos en estas campañas en Cotogrande se encuentra depositado en el museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad, pudiendose contemplar expuestas al público en vitrinas, las piezas más singulares. Por el indudable interés y por los datos que poseemos de estas excavaciones, por suerte publicados y accesibles al investigador y al público general interesado en estos temas, volveremos a comentarlas en otro artículo más concreto.
La excavación de la mámoa de "Chan do Xisto" fue llevada acabo bajo la dirección de Juan Perles Fontao, en 1991. Este túmulo tenía un diámetro cercano a los 20metros, pero su altura no llegaba a 1 metro. No poseía coraza de piedra, como ocurría con algunas de Cotogrande, pero si poseía un anillo perimetral pétreo. No se pudo determinar si poseía cámara funeraria y el ajuar funerario nos muestra una hacha pulimentada, una punta de fecha de base triangular de sílez y una gran lámina del mismo material, y diferentes fragmentos cerámicos, sobresaliendo una vasija de fabricación muy tosca, que se pudo reconstruir y que hoy en día, al lado de los otros objetos mencionados, se puede ver en el citado museo vigués.
De la última excavación arqueológica llevada a cabo hace escasamente unos días, no posemos datos precisos de ella y sólo sabemos, por la prensa, que fue llevada a cabo en una de mámoas de la zona de Freiria, en la parroquia viguesa de Candeán.
Nota.- En la imagen que ilustra este comentario, podemos ver tres magníficas puntas de fecha y un cuchillo, fabricados en diversos materiales, correspondiente a las excavaciones arqueológicas de Cotogrande (Cabral).

martes, 11 de septiembre de 2007

PETROGLIFOS DE LA COMARCA VIGUESA PROPUESTOS PARA SER DECLARADOS BIENES DE INTERÉS CULTURAL

Hoy la prensa viguesa se hace eco de una propuesta de la Xunta de Galicia, para declarar BIC (Bienes de Interés Cultural), que corresponde al grado de mayor protección que puede darse a un monumento o yacimento arqueológico, a varios grabados rupestres prehistóricos ( los llamados vulgarmente, petroglifos) y algunos de ellos se ubicados en lo que podíamos denominar la comarca viguesa, que integraría los valles del Fragoso, Miñor y Alvedosa. Vamos a hablar brevemente sobre este tema.
En cuanto al que se encuentra en el Val do Fragoso, que corresponde geograficamente en la actualidad al término municipal de Vigo, se trata de la roca denominada "Pedra da Moura" en el barrio de Fragoselo, en la parroquia de San Salvador de Coruxo. En ella podemos ver diferentes combinaciones circulares que cubren casi practicamente toda la superficie, formando una interesante composición geométrica. A destacar son las representaciones de huellas de animales en una parte de la piedra, pues no es este un motivo muy frecuente en nuestra zona. Se trata de uno de los primeros petroglifos encontrados en Vigo y posee una abundante bibliografía sobre el mismo. La zona en que se encuentra ofrece numerosas piedras con otros grabados rupestres que hace que se pueda plantear un futuro parque arqueológico,que englobaría todas las estaciones de arte rupestre del monte Mauxo y estribaciones.
En el Val Miñor se han propuesto dos: Uno en el ayuntamiento de Baiona y corresponde al denominado petroglifo de "Os Lameiros" en la parroquia de Baíña. En él se pueden contenplar un numeroso grupo de zoomorfos de diferente tipología, pero todos ellos muy esquemáticos y estilizados, al lado de motivos geométricos, algunos de ellos también muy peculiares.. Están grabados en un lateral de un gran penedo rocoso que le da al grupo un aspecto de gran panel grabado y cuyo paralelo más cercano lo encontramos en la estación portuguesa de la playa de Montedor, en Viana de Castelo, aunque aquí la cantidad de cuadrúpedos esquemáticos es menor.
El otro es la gran roca de "Auga da Laxe" en Vincios, perteneciente al ayuntamiento de Gondomar, en las estribaciones de la sierra del Galineiro, que hace límite con el ayuntamiento de Vigo. Este espectacular petroglifos de armas es único en todo el continente europeo, por el número de espadas, puñales, alabardas y "escutiformes" que podemos contemplar, asi como por las medidas de algunas de ellas, como la gran espada que de alguna manera domina toda la composición, que se encuentra en una de las caras del batolito rocoso y las hace visibles desde lejos.
Por último, en el cercano ayuntamiento de Redondela, se ha elegido la estación rupestre de "Poza da Lagoa" (Trasmañó) también con representaciones de armas, pero aquí en menor numero, tamaño y posición en la roca. Si el petroglifo en si mismo no ofrece gran interés, si lo es en el lugar que se encuentra que nos podría infromar de la cultura que lo grabó. Me refiero a que se ubica en las inmediaciones del gran conjunto arqueológico de Monte Penide, con un gran número de tumbas megalíticas y hallazgos de cerámicas con una cronología que pueden corresponder posiblemente a la época que se llevaron a cabo estos grabados ruepstres prehistóricos.
Sin lugar a dudas estamos ante los petroglifos más importantes y singulares que se han documentado en nuestra área geogrñafica hasta la actualidad y por ello esperamos que esta propuesta de su declaración como BIC siga hacia adelante y que en breve puendan disponer de esa categoría, que le dará mayor protección y sobretodo, serán más conocidos tanto por la población en general como por los estudiosos de este apasionante tema.
Nota.- Ilustra este comentario un detalle del gran petroglifo de armas de "Auga da Laxe" (Vincios, Gondomar).

lunes, 3 de septiembre de 2007

CASTRO, CASTILLO Y ERMITA DEL MONTE ALBA (VALADARES)



Pocos son los yacimientos arqueológicos vigueses que posean una ocupación tan continuada y documentada como es el caso del monte Alba, en la parroquia viguesa de San Andrés de Valadares. En Vigo, sólo podemos hablar del anterior y del Monte del Castro, en pleno corazón de la ciudad olívica y el Monte de Nuestra Señora de A Guía, en la parroquia de Salvador de Teis, que en su momento serán objeto de un comentario cada uno de ellos.
En cuanto al que hoy nos ocupa, el Monte Alba, podemos hablar del emplazamiento de un poblado perteneciente a la denominada cultura castreña ( de un castro, palabra que viene de la latina "castrum", que significa poblado fortificado) qu se suele fechar del siglo VI antes de Jesucristo al siglo I después de Jesucristo. Luego tenemos documentada una fortaleza o pequeño castillo medieval y como recuerdo del mismo, podemos contemplar en la actualidad la ermita dedicada a Nuestra Señora do Alba, que en su origen se trata de la antigua capilla perteneciente al mencionado castillo o mejor dicho, podíamos decir torre de vigilancia que había en el Medievo.
De la configuración primitiva que posseía este asentamiento castreño, escasos datos podemos apuntar, relativos a los recintos que lo componían y sus defensas, por las múltiples modificaciones que sufrió este monte a lo largo de la historia. Sólo podemos hablar del estratégico lugar que ocupa, pues desde su cima, que corresponde al denominado cerro de San Bartolomeu a 503 metros sobre el nivel del mar, se divisa majestuosamente la entrada y gran parte de la ría de Vigo, contemplandose perfectamente, las íslas Cies, la península do Morrazo, parte del valle Miñor, destacando Monteferro y y la totalidad del valle do Fragoso, englobando toda la ciudad de Vigo y sus poblados castreños mejor emplazados, como son los del Monte do Castro y el Monte de A Guía.
Las defensas son las que ofrece el montículo en el que se encuentra ubicado, con grandes pendientes sobre todo las que dan hacia el mar y poseyendo mayor accesibilidad, por la vertiente que da al monte Cepudo, unos metros más alto que él, pero orientado hacia la sierra del Galiñeiro. Sólo los algunos hallazgos arqueológicos aislados y fortuítos nos documentan este pasado castreño de forma vaga. Los materiales localizados son escasos restos cerámicos, pertenecientes tanto a cerámica indígena como a cerámica romana, sobretodo fragmentos de ánforas. Según algunas referencias bibliográficas fueron encontradas algunas monedas romanas.
Hasta que se realicen excavaciones arqueológicas en este yacimiento no podremos apuntar más sobre él y concretar más su marco cronológico asi como otros aspectos que nos hablarían de la sociedad que lo habitó, su economía, relaciones comerciales,...
De la época medieval y de la capilla (luego convertida en ermita) tenemos un interesante documento que el antiguo cronista oficial del ciudad, José Espinosa Rodríguez en su obra "Tierra de Fragoso" (Notas para la historia de Vigo y su comarca) de 1949, nos presenta en la página 97 de la citada publicación y que dice: "En el Archivo Histórico Nacional hay un expediente de Caballero Santiaguista de D. Benito Enriquez Sarmiento, perteneciente a la familia Valladares, en que se consignan las siguientes palabras: "En la feligresía de San Andrés de Valladares (15-6-1666) se reconoció la casa solariega de Valladares y Meira... es una casa arruinada de piedra de sillería que está en una eminencia que descubre el valle y es una torre en medio de sillería con quatro cubros redondos en las cuatro esquinas y tiene un Escudo grande en una piedra a forma de agedrez que son las armas de los Valladares, y arriba de dicha casa como un quarto de legua es un monte muy alto arruynado que llaman del Castillo del Alba en la jurisdicción de dicha casa ay unos cimientos de un castillo ay una cisterna de piedra picada en un peñasco grande hecha al pico y ay asimesmo dentro de dicho castillo una capilla de Nuestra Sra. y en la testera del altar tiene un escudo de piedra con las mismas armas de los Valladares que tiene en la casa que son agedrez o escaques que todo denota nobleza y antigüedad y tiene su jurisdición civil y criminal".
El cronista continúa hablando de este lugar, refiriendose a la visita que realizó al mismo y dice:"De la torre y del castillo que aquí se mencionan, no quedan más que los solares. En el sitio que ocupó el castillo existe actualmente una capilla, acaso la misma a que alude el documento copiado, en cuyo frontispicio ostenta un escudo con su campo ajedrezado, armas de la familia de Valladares. En esta capilla se venera y festeja a la Virgen con la advocación del Alba y a San Bartolomé".
El historiador Juan M. González Fernández, en su trabajo "Inventario histórico das ermidas de Vigo e do val do Fragoso", nos cita otro documento semejante al anterior y presenta datos sobre la ermita en cuestión, en su página 133: "También era señor del castillo Dalba, donde hay hay una iglesya de la advocación de Nuestra Señora Dalba, que está en la eminencia del monte más alto de la jurisdicción de Valladares, donde se reconocensus vestigios y los de una cisterna pequeña que tenía en el grueso de un peñasco, cuya noticia consta por una información que sobre la feligresía del feudo mandó hacer Pedro Sarmiento, Arzobispo de Santiago, por el licenciado Alonso Pérez, Juez de Residencia del Arzobispado de Santiago en el año 1537.., cuya copia no ba con los demás por ser muy dilatada". El citado historiador nos da como fecha más antigua que tenemos de la citada edificación, 1528. Igualmente nos describe la ermita en su estado actual:" ...A planta resólvese con dous rectángulos, un maior de 9,1 X 7 m. e outro algo enor de 7,2 X 6 m. de lado. Os muros exteriores, recentemente limpos, amosan un trballo de sillería con bloques non semple regulares; dentro do conxunto chama a atención os canalóns de desaugadoiros que se atopan nas seis esquinas, detalle propio das construccións xa dunha certa calidade. O padroado señorial queda patente no escudo da fachada, no que se representa como único motivos os escaques da linaxe dos Valladares, colocados sobre unha cruz da Orde de santiago e timbrado counha coroa, polo que esta peza ten que ser posterior - quizás non moito- á concesión en 1675 do título nobiliar polo rei Carlos II". A espadana é recentísima, engadida nestos últimos anos...."
En cuanto a materiales arqueológicos datables al medievo en este yacimiento, tenemos referencias de algunos pequeños fragmentos cerámicos que podrían pertenecer a esta época, asi como algunod trozos de tejas de igual cronología. Tambien se habla de monedas medievales localizadas en la cima del monte y vertientes inmediatas. En nuestra visita reciente, se pudo documentar un sillar de piedra reutilizado, empotrado en un muro de contención cercano a la ermita, que posee grabado lo que podemos considerar un tablero de juego del denominado "alquerque del seis " también conocido como "tres en raya o en línea", presentando una buena pátina de antigüedad y que podría corresponder a ese período cronológico. También se tiene documentada la existencia de otro de estos tableros de juego, grabado en la zona baja del monte, en el lugar denominado de "Estripeiro" de fuertes surcos en sección de V, pero aquí la forma grabada es rectnángular y no cuadrangular como este último localizado. Recogimos, igualmente, referencias verbales de otro de estos tableros, ubicado cerca de la ermita, ya de nuevo en la cima, mirando hacia Vigo.
Para finalizar esta pequeña incursión sobre la ermita, copiamos a continuación de Espinosa Rodríguez, de la obra antes citada, las tradiciones referidas a la misma:" Para celebrar sus fiestas, el 15 de Agosto, llevan de la iglesia parroquial las dos imágenes hasta la ermita, y el 24 siguiente, conducen a la imagen del Rosario, que es recibida muy ceremoniosamente cerca de la cumbre, con arreglo a viejas reglas, que si no son precisamente litúrgicas, son tradicionales e inspiradas por la fe. La procesión que tiene su origen en la parroquial, imágenes, estandartes, cruz, pendones, clero y fieles, formando pintorisca comitiva se dirigen por laberínticas corredoiras hacia el monte y poco antes de llegar al santuario, sale de éste otra procesión otra procesión para recibir a la primera (costumbre muy arraigada en esta comarca, como queda expresado). A pocos metros de distancia una de la otra, reverentemente se saludan, avanzando con lentitud, inclinándose cada tres pasos, hasta que se ponen en contacto, y así, todos reunidos, entran con música y gaita en la ermita, mientras en ésta deja oir sus sones una campanita algarera y en espacio estallan labores de piroctenia. El templo se llena, estrujandose los romeros para oir la misa solemne, y aún fuera, mientras ésta se celebra, reina un respetuoso silencio. Tal es la religiosidad de los que allí se congrega." A continuación, el autor relata más costumbres relacionadas con la ermita y sus celebraciones, sobretodo relacionadas con San Bartolomé. El lector interesado en el tema puede docuemntarse más, en el ya mencionado libro.
Nota.- En las imágenes: Vista parorámica del castro del Montre Alba, desde el Sur, pudiéndose ver a lo lejos, el Castro de Vigo y la ría; detalle del escudo de la casa de los Valladares, que ostenta encima de la entrada; y aspecto de la capilla en la actualidad.








viernes, 27 de julio de 2007

BREVE HISTORIA DE LAS EXCAVACIONES DEL CASTRO DE VIGO



Queremos ofrecer en este nuevo comentario sobre el castro de Vigo, un resumen de las noticias y excavaciones relacionadas con este poblado castreño, desde inicios del siglo pasado, cuando se tienen las primeras referencias que hacen mención a este yacimiento arqueológico, hasta 1981 en que inician las campañas sitemáticas en el mismos y que durarán hasta 1988. Los resultados de estos ocho años consecutivos de excavaciones arqueológicos, que no sólo se desarrollarán en la ladera del Poniente, en donde se han dejado a la luz, unos 45 construcciones castreñas, sino por medio de sondeos arqueologicos, por la ladera opuesta y también en la cima del monte, se publicarán en otros artículos de este blog.
La primera noticia que tenemos sobre hallazgos arqueológicos en el castro de Vigo la tenemos en 1928. Con esta fecha se nos comenta que debido a la realización de hoyos para la plantación de árboles en una parte alta del monte, orientada hacia el noreste, se van a encontrar gran cantidad de restos arqueológicos, que van a llamar la atención a la Diputación Provincial de Pontevedra, que designará una Comisión especial, para que realice el informe oportuno sobre los mismos y valore la importancia de estos. Esta investigación la llevarán a cabo los señores Losada Diéguez, López Cuevillas y Filgueira Valverde, colaborando como dibujante Castelao. En este estudio se analizan diversos materiales arqueológicos encontrados en este yacimiento y que estaban depositados en varios centros: el Instituto Nacional de Vigo; el Ateneo de nuestra ciudad; el colegio de los PP. Jesuítas; el colegio de los HH. Maristas y especialmente, dada su interés, los que había recogido y tenía en su poder D. Agustín Tenreiro. Del análisis que hacen de los objetos estudiados y su posterior publicación, tenemos que resaltar los siguientes: molinos de mano; piedras pulimentadas y un aguzador; una moneda que no se logra identificar y un pequeño bronce romano; numerosa cerámicsa indígena lisa y presentando diversas decoraciones; una fusayola y varios discos circulares perforados de barro; muchas tégulas, destacando una que posee marca; diferentes fragmentos de ánforas romanas, localizando una con marca de alfarero; cerámica romana fina a torno y un fragmento de tapadera romana; fragmentos del que denominan "barro saguntino" ( que en aquella época se le conocia así a la "terra sigillata"); cerámica pintada romana; y finalmente, tres pesas de telar o "pondus", una de ellas con una marca en forma de aspa. Florentino López Cuevillas, en un estudio posterior, analizará las cerámicas indígenas e importadas, procedentes de la coleción de D. Enrique Tenreiro Mulder. Para Cuevillas, las vasijas con decoración pintada se pueden clasificar en dos tipos: ibéricas y romanas. Tenemos que mencionar que en la actualidad existe en los fondos arqueológicos del museo municipal "Quiñones de León", un fragmento muy bien conservado, de una tijera romana, también procedente de la citada colección particular. Son muy escasos los hallazgos de este tipo encontrados en castros gallegos.
En 1929 visitará este yacimiento arqueológico, el eminente arqueólogo alemán Hugo Obermaier, que llevará a cabo una pequeña prospección, encontrando una hacha pulida de reducidas dimensiones y analizará un muro castreño, que la fuera visto por la Comisión de la Diputación, el año anterior. La visita de este importante profesor con gran renombre internacional, será noticia en la prensa gallega y viguesa.
El estudioso del pasado vigués y arqueólogo de vocación, D. Pedro Díaz Alvarez, va a recoger en 1941, en la vertiente oriental del monte, una serie de objetos que depositará en el desaparecido colegio Mezquita. Se trata de dos molinos de mano, un "pondus" y diversos fragmentos de tégulas y ánforas galaico-romanas.
Tenemos que recordar aquí, el hallazgo de una hacha de bronce, encontrada al parecer, en este yacimiento arqueológico, perteneciente a la antigua colección particular del Sr. Solla, en Arcade, que podemos clasificar en el período del Bronce Medio ( del 1000 al 1200 antes de Jesucristo ) y que será estudiada por el arqueólogo Luis Monteagudo, y que en la actualidad está depositada en el museo provincial de Pontevedra. Las medidas de esta pieza son: 152X87X6,5 centímetros.
En 1952 se va a realizar la primera campaña arqueológica, bajo la dirección de D. José María Alvarez Blázquez, delegado local de excavaciones en Vigo de aquella. El lugar que se realizarán estos primeros trabajos arqueológicos, será en la ladera noroeste del monte , dando como resultado a destacar la localización de una vivienda de planta circular de unos 4,5 metros de diámetro, recogiéndose un abundante material arqueológico, del que podemos destacar el siguiente: diversos fragmentos de "terra sigillata", pudiéndose reconstruir totalmente un pequeño cuenco de este tipo de cerámica fina romana, perteneciente a la denominada "hispánica"; numerosos fragmentos de cerámica indígena con decoración y sin ella; cerámica pintada romana; y finalmente de bronce, una cucharilla y un fragmento decorado perteneciente a un aplique.
En 1970, se vuelven a reanudar las excavaciones en el mismo lugar de las de 1952 y bajo la misma dirección técnica, de José María Alvarez Blázquez, colaborando en las mismas el antiguo conservador del museo municipal "Quiñones de León" de Vigo, D. Angel Ilarri Gimeno y D. Pedro Díaz Alvarez. Cerca de la casa circular encontrada en la anterior campaña, se desenterrará otra, pero de distintas características: posee una planta rectángular algo irregular, pues se adapta a los rebajes de la roca base del monte y va a medir unos 4,90 X 4,70 metros. Luego en esta misma campaña se iniciará la excavación en otra zona cercana, a unos 50 metros más arriba, en donde se había encontrado parte de un muro semicircular, al hacer la carretera de subida al monte por esta lugar, y se observaba que el mismo se introducía por debajo de la pista mencionada. Fruto de estos trabajos se desenterrarán dos construcciones castreñas más: una de unos 4 metros de diámetro y conservando una buena altura de muros ( alrededor de 1,5 metros); y otra, de forma algo irregular, en la que se puede ver la mitad de un molino circular de mano reutilizado en su muro, que mide unos 4 X 5 metros. A continuación vamos a destacar parte del abundante material recogido durante esta excavación y que tuvimos la suerte de poder estudiar años más tarde: diversos fragmentos de "terra sigillata" lisa y decorada; vasijas indígenas de variada tipología y decoración; una hacha pulimentada de color verdoso; varias "fíbulas" o imperdibles de la época, destacando las denominadas de "aro interrumpido" o de "omega"; "acus crinales" o alfileres de bronce para el cabello o el vestido; cuentas de vidrio de diversos colores, para collares o pulseras y claramente procedentes de importación; y finalmente una moneda de bronce correspondiente al emperador Trajano.
Hasta aquí, las referencias que poseemos de las primeras noticias y campañas arqueológicas realizadas en este poblado castreño. Como he comentado al empezar este comentario, se retomarán las excavaciones en esta zona en 1981, cuando esta área del monte con sus construcciones excavadas y dejadas al descubierto, se encontraba en un total estado de abandono y se podían observar numerosos agujeros de "excavadore furtivos" en los cortes estratigráficos realizados y las estructuras pétreas localizadas presentaban sus muros casi totalmente derruídos y la altura de los mismos, se había reducido visiblemente, debido a la caída de las piedras que los formaban....La zona por desgracia hasta se habia convertido en un lugar para la práctica de "moto cross".....
Nota.- En las imágenes, en la parte superior, una panorámica general del Castro de Vigo, reproducida en una postal de principios del siglo pasado y en la otra, aspecto que ofrecía, en 1977, una vivienda desenterrada en la campaña de 1970.

SOCIEDAD Y ECONOMÍA DEL CASTRO DE VIGO

El estudio de las numerosas piezas arqueológicas recogidas durante todas las intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en el castro de Vigo, nos permite tener una visión clara de la sociedad existente en este poblamiento y los recursos económicos que poseían sus habitantes. De manera muy sintética y básica las plantearemos a continuación y comprobaremos, como es lógico, que no difieren a las que se dan en otros yacimientos castreños de este tipo y cronología.
Pasamos a continuación a hablar de la sociedad, la economía y el comercio, en base a los datos aportados por las citadas excavaciones y que fueron publicados primeramente en el Faro de Vigo, el día 15 de Abril de 1984.
La sociedad
Por los hallazgos arqueológicos efectuados en las excavaciones en el castro de Vigo, conocemos algunos estamentos sociales que debieron existir en este poblado castreño, origen de nuestra ciudad. Así, el hallazgo de diferentes tipos de armas, como puntas de hierro de jabalina y lanza, asi como una hoja de espada, por ejemplo, nos hablan de la existencia de una casta importante de guerreros, que genericamente tenemos bien documentada en los textos de los escritores clásicos que tratan este tema al hablar de los pueblos del noroeste penisnual. Posiblemente a este estamento social deben de corresponder también algunos objetos de adorno y uso personal de gran valor y que representan, sin duda, un gran prestigio en esta sociedad el poseerlos ( nos referimos a los productos de lujo importados, sobre todo).
Otro estamento vendría dado por los artesanos o pequeños industriales que trabajaban en pequeños talleres textiles, cerámicos y metalúrgicos, entre otros. Posiblemente estos también poseían cierto prestigio y estimación social. Tenemos diferentes objetos arqueológicos encontrados en las excavaciones, que nos documentan estas actividades económicas: "fusayolas" y "pondus"; moldes y escorias de fundición; un fragmento de sierra de hierro,...
Por último, podemos colocar a las personas libres que se dedicarían matoritariamente a las labores agrícolas y ganaderas.
Sin duda, existiría una casta sacerdotal o religiosa, como ocurre en otras sociedades similares en otros puntos geográficos, pero hasta la actualidad no hemos encontrado elementos de juicio que nos documenten dicho estamento, a no ser en fuentes literarias de la época, mencionando pueblos que podrían tener ciertas similitudes con los castreños de nuestra área geográfica.
La economía
Los habitantes del castro de Vigo poseen una economía basada fundamentalmente en la agricultura y en la ganadería, pero también realizarán paralelamente labores de marisqueo y pesca, como nos documentan los hallazgos arqueológicos realizados hasta la actualidad, relacionados con ello. De la agricultura nos hablan los numerosos molinos circulares de mano y diversos machacadores de piedra, utilizados para preparar los cereales para su consumo. Restos óseos de animales y moluscos fueron encontrados en diversos "concheiros" localizados en diferentes puntos del poblado. El mayor de ellos, en la ladera Este del mismo. Los huesos de animales nos hablan de la ganadería: vaca/buey; cerdo; y oveja/cabra. Los restos de moluscos gasterópodos y bivalvos del marisqueo que practicaban: lapas; almejas; caramujos; mejillones; ostras; vieiras; navajas; etc Podemos decir también, que practicaban cierto tipo de pesca, por los numerosos pesos de pesca localizados ( las denominadas "poutadas"), realizados con cantos rodados de playa o rio a los que le tallaban dos escotaduras en su zona central; posibles fragmentos de pequeños anzuelos; y por restos óseos pertenecientes a diferentes tipos de peces, también localizados en los citados "concheiros".
Luego podemos decir que existiría una pequeña industria, relacionada con pequeños talleres artesanales que podríamos agrupar en: textiles, cerámicos y metalúrgicos. La industria textil nos viene documentada por los numerosos "pondus" (tanto de barro cocido como cantos rodados con perforación en la parte superior); y diferentes "fusayolas" lisas o con variada decoración tanto incisa como estampillada. La industria cerámica está representada por el extraordinario conjunto de vasijas fabricadas a mano y a torno ( tanto lento como rápido), con diferentes tipologías y decoraciones, así como por por los numerosos alisadores líticos recogidos que servían para pulir y decorar las vasijas de barro, antes de su cocción. Por último, tenemos la industria metalúrgica, que nos viene revelada por los diversos moldes cerámicos y líticos para fundir diferentes objetos de piezas, tanto de bronce como de hierro y por las escocias de fundición recogidas, pertenecientes a los mencionales metales.
El comercio
Desde mediados del siglo II antes de Jesucristo, podemos documentar la existencia de actividades comenciales del castro de Vigo con diversos puntos geográficos. Este tráfico comercial ( que podríamos llamar mejor de intercambio de productos) lo conocemos muy bien por medio de los objetos arqueológicos de importación romana localizados en este poblado. Así tenemos de la primera época, el hallazgo de cerámicas finas de barniz procedentes de la Campania (Italia) y ya hacia finales del siglo I antes de Jesucristo, vasijas de lujo procedentes de diferentes puntos de la península italiana, del sur de Francia ( la Galia, de entonces); y de diversos talleres cerámicos de nuestra península ( de la Rioja, Andujar,..). Son las cerámicas que en terminología arqueológica denominamos "campanienses" y "terras sigillatas" y dependiendo del origen de estas últimas, "itálicas", "gálicas" o "hispánicas". También como producto de importación de lujo romano, tenemos las "lucernas" o pequeños candiles de la época, vasos cerámicos de paredes finas y cerámicas con decoración pintada, cuya procedencia podemos situar en el norte de Portugal.
En este comercio de importación de productos romanos caros y exóticos, hay que incluir las cuentas de collar o de pulsera de pasta vitrea encontradas, cuencos de vidrio con decoración de molduras ; o el excepcional entalle de ágata azul, representando una cuadriga con su auriga, fechable hacia mediados del siglo I después de Jesucristo, momento este, sin duda, de mayor auge y esplendor económico del castro..
Pero también podemos detectar un comercio de importación de cerámica común romana de cocina, mesa y de almacenamiento: platos y fuentes; morteros; jarras y vasos; "dolios",...
Las ánforas romanas localizadas en gran número, nos revelan los productos de importación que llegaban al poblado: basicamente, salsas de pescado (el famoso "garum") y vino.
Debió de existir paralelamente a este comercio exterior, un comercio o intercambio de mercancías interno, eso es, con otros castros de esta área geográfica, más o menos cercanos, pero hasta la actualidad no poseemos suficiente información para poder conocer los productos que se intercambiarían entre si, ni las características del mismo.
Nota.- En la fotografía que ilustra este comentario, pueden verse diferentes "fusayolas" localizadas en el castro de Vigo y que hoy forman parte de los fondos arqueológicos del museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad.