domingo, 22 de febrero de 2009

MATERIALES ARQUEOLÓGICOS DEL CASTRO DE VIGO (III)

2. LA CERÁMICA ROMANA

Este tipo de cerámica es sin lugar a duda el más abundante en este yacimiento. Para su estudio po­díamos hacer dos grandes grupos: cerámica fina y común.

2.1. Cerámica fina

De este tipo de vasijas tenemos representadas en el Castro de Vigo cerámicas campanienses, «terra sigillata» itálica y sudgálica, cerámica marmorata, «terra sigillata» hispánica, cerámica pintada y lu­cernas. A continuación pasamos a estudiar cada una de ellas.

Se recogieron varios fragmentos de cerámicas campanienses B y C, de formas indeter­minadas y que generalmente se fechan desde media­dos del siglo II hasta la mitad del siglo I antes de Jesucristo (LAMBOGLIA 1952, y MOREL 1981).

De «terra sigillata» itálica poseemos diversos fragmentos que podrían datarse hacia el primer ter­cio del siglo I antes de Jesucristo o unos cuantos años antes, pues recuerdan formas estudiadas por Goudineau y que el mencionado autor fecha en di­cho período (GOUDINEAU 1976, 290 y ss.).

Tenemos de este tipo de cerámica una marca incompleta de alfarero (C. MVR) que podría tratarse de C. MVRRIVS, alfarero de Arezzo (OXE 1968, 271-273).

De «terra sigillata» sudgálica tenemos varios fragmentos, tanto decorados como lisos. De los pri­meros podemos destacar uno decorado con un gri­fo alado rodeado de guirnaldas, cuyo paralelo más inmediato lo tenemos en Conímbriga (VARIOS, 1975, lám. XVIII, 35) y que podría da­tarse, por semejanza a otros, en época de Vespasiano (OSWALD 1964a, 69 y lám. XLII).

En formas lisas se documentan Drag. 27, 24/25, 18, 15/17 y Ritt. 8.

Finalmente poseemos una marca de alfarero (ARIATI) que recuerda otras localizadas en Tongres y Saalburg (OXWALD 1964b, 23 y 61).

Se encontraron diferentes fragmentos de cerá­mica marmorata, pertenecientes a formas Drag. 15/17 y Ritt. 8 (fig. III, 5-7). Este tipo de cerámica no estaba documentada en nuestra área geográfica y es escasa en la Meseta (SÁNCHEZ PALENCIA y FERNÁNDEZ POSSE 1985, 256, y MAÑANES 1983, 152 y 214, fig. 15, números 1-3). Sin embar­go, ya aparece frecuentemente en Conímbriga (MOUTINHO DE ALARCÁO 1975, 70) y está muy bien documentada en las costas peninsulares desde el cabo de San Vicente al de Creus (BALIL 1982, 179-180). Esta cerámica se fecha en época claudio-flavia, viéndose que empieza a disminuir desde Vespasiano (OXWALD y PRICE 1920,175-180). Como se recordará, este tipo de cerámica es producida por el famoso taller gálico de la Graufesenque.

La «terra sigillata» hispánica es la cerámica fina más numerosa en este yacimiento.

De las formas decoradas destacaremos primera­mente una Drag. 29, que presenta una escena de caza (ciervos y perros), completando dicho diseño moti­vos cruciformes y línea ondulantes. Po­seemos numerosos paralelismos para esta pieza (MEZQUIRIZ DE CATALÁN 1961, láms. 29, 59­61 y 73-75; ROCA ROUMENS 1976, lám. 42, nú­mero 188; GARABITO y SOLOVERA 1976, fig. 7, y DELIBES DE CASTRO 1975, 162-163, fig. 43), que podemos fechar hacia el año 60/70 después de Jesucristo (MEZQUIRIZ DE CATALÁN 1961, 88-94).

Otro fragmento decorado con guirnaldas termi­nadas en hojas también nos sitúa (por paralelismos con otros modelos) hacia el 70 después de Jesucris­to (GARABITO GÓMEZ 1978, 496) (fig. IV, 2).

Tenemos luego una forma Drag. 35 decorada con hojas de barbotina en el borde (fig. IV, 3) que se data ya hacia la primera mitad del siglo II, pero que perdura hasta finales del imperio (GARABITO GÓMEZ 1978, 289, y MEZQUIRIZ DE CATA­LÁN 1961, 63-66).

Por último, vemos una forma Drag. 37 con fri­so de círculos festoneados, motivo este muy corriente en otros yacimientos.

Las formas lisas son muy variadas: Drag. 15/17, 18, 24/25, 27 y Ritt. 8, entre otras. Algunas formas Drag. 24/25 poseen decoración sencilla de ruedeci11a..

Poseemos cuatro marcas de alfarero en este tipo de cerámica. Tan sólo una de ellas está completa.

En esta última, se puede leer OF LVPIAN; corresponde a una forma Drag. 27 y sus pa­ralelismos más inmediatos los tenemos en Coním­briga (VARIOS, 1975, 206-207, lám. LIV), Mauri­tania Tingitana (BOUBÉ 1966, 115-143) y Sala (BOUBÉ 1968-1972, 119-126).

Las marcas incompletas son: OI..N.. en forma Drag. 15/17 ;ACV... en forma Drag. 27 y O ..ESTO en forma indeterminada. La segunda de ellas (ACV...) posee numero­sos paralelos: en la Península Ibérica (Tricio, Core-11a, Mérida, Itálica, Conímbriga...) y en Mauritania Tingitana (MEZQUIRIZ DE CATALÁN 1961, 45, lám. 8; GARABITO GÓMEZ 1978, 291-292; VA­RIOS, 1975, 7-8, y BOUBÉ 1968-1972, 119-126).

La cerámica pintada encontrada en el Castro de Vigo se trata (mayoritariamente) de vasijas de cuer­po globular y asas de sección elíptica que van desde el borde al hombro del recipiente. La decoración es geométrica, reproduciendo triángulos rayados y reticulados. Podemos datar estas cerámi­cas como producciones altoimperiales y son frecuentes en yacimientos portugueses, como Conímbriga, Briteiros, Guifóes y Monte Mozinho (ABASCAL PALAZÓN 1984, 198-199 y 201, fig. 4, n.° 10).

Finalmente, podemos decir que se recogieron di­versos fragmentos de lucernas de volutas, que se sue­len fechar en época julio-claudia, destacando una pieza que conserva una «nike» o diosa alada de la victoria (HEINZ MENZEL 1969, 42).

Nota.- En las imágenes que ilustran este comentario, tenemos, de arriba a abajo: dibujos a escala de cerámicas finas romanas ( campanienses, sigillatas,..); un fragmento decorado de lucerna; cerámica marmorata; y una vasija campaniense restaurada, a partir de varios fragmentos localizados.