miércoles, 14 de octubre de 2009

LOS "CONCHEIROS" DEL CASTRO DE VIGO: LA MEJOR INFORMACIÓN

Sin lugar a dudas, los hallazgos que proporcionan los "concheiros", nos ofrecen una valiosa información de todo tipo, si tienes la suerte de encontrar alguno de ellos. En el castro de Vigo la tuvimos y así tanto en una como en otra de las laderas excavadas ( una por medio de excavación en área y la otra mediante sondeos o catas arqueológicas ), localizamos varios "concheiros" de los que pasaremos, brevemente, a hablar en este comentario.
El primero de ellos, lo encontramos en la zona media de las estructuras castreñas excavada en 1982 y aunque fue de poca potencia, nos dió numerosos materiales arqueológicos, bien conservados al estar "protegidos" por el material calcáreo procedente de las numerosos fragmentos de moluscos localizados. Así al lado de cerámica indígena lisa y decorada, cerámica romana fina y común y algunos pequeños objetos de bronce, pudimos documentar la presencia de los siguientes restos óseos y de moluscos:
En cuanto a los primeros, se pudo identificar un fragmento de radio pertenecientes a un "bos taurus" (vaca, buey/toro); diversos metacarpios de oveja/cabra; y un fragmento de mandíbula de un pez grande. Los moluscos gasteropodos más abundantes presentes fueron : la "littorina litttorea" (caramujo), y la "patella sp." (lapa). La variedad de los moluscos bivalvos fue mayor: "lutraria lutraria" (arola); "cardium edule" (berberecho); cardium tuberculatum" (berberecho tabioso); "ostrea edulis" (ostra plana ); "venerupis pullastra" (almeja babosa): "venerupis decussata" ( almeja fina); "mytilus edulis" (mejillón; "sptandella rugosa": "pecten maximus" (vieira ); y "solen marginatus (navaja).
El otro "concheiro" fue localizado durante la campaña de sondeos arqueológicos de 1987. Éste a diferencia del que acabamos de analizar, poseyó más potencia estratigráfica y se extendía más en superficie. Al lado de fragmentos de huesos de los animales ya documentados en al anterior, así como gran cantidad de moluscos gasterópodos y bivalvos de similar clasificación a los estudiados anteriormente, se encontró un auténtico "basurero" de gran cantidad de ánforas romanas, de diferentes cronología, que aparecían en grandes fragmentos e incluso una llegó hasta nosotros intacta. Hay que señalar que todos estos recipientes cerámicos de transporte ya corrrespondían a época imperial romana.
Junto a esta ingente cantidad de restos anfóricos y de conchas, se pudo recuperar varios objetos de bronce, llamándonos la atención, el hallazgo de una bien conservaba aguja de dicho metal, que bien pudo haber servido para sacar la comida de los numerosos caramujos encontrados y que finalmente "quedó perdida" en esta escombrera, para disgusto de su propietario.
Como se podrá imaginar uno estos datos son muy importantes para establecer los alimentos que comían los habitantes del castro y los materiales de importación que traían otros roductos que se consumían ahí y que aquí no había, como era el vino, el aceite o el famoso "garum" o salsa de pescado, muy célebre en entre las clases altas romanas.
Nota.- Ilustran este pequeño comentario, un fotografía que nos ofrece una vista parcial del "concheiro" de 1987, en la que se pueden ver diferentes restos óseos y de moluscos; y en la otra, podemos apreciar la ánfora romana entera que apareció entera, luego de haber sido retirada gran cantidad de otros restos anfóricos que estaban encima de ella.