domingo, 5 de octubre de 2008

SOBRE EL VIGO ROMANO Y SU PROBLEMÁTICA ( II )

EL VIGO ROMANO

1.- INTRODUCCIÓN.

Numerosos hallazgos arqueológicos localizados dentro del término municipal vigués, ponen en evidencia la extraordinaria importancia qué tuvo Vigo en época romana.

En este breve estudio, analizaremos de forma resumida tres aspectos muy concretos: los tipos de poblamiento o habitat existente en Vigo en época romana y sus características principales (los castros romanizados, las villas, edificaciones sin concretar su función, así como los restos arqueológicos submarinos que nos hablan del intenso tráfico comercial qué mantenía dicha población con el restó de la península ibérica y otros puntos geográficos fuera de ella); las necrópolis o enterramientos romanos que hasta la actualidad se han podido documentar en nuestra zona y que jalonan de forma bien visible el litoral vigués; y aquellos hallazgos aislados qué puedan llevarnos a intuir cierto tipo dé presencia romana, bien sea a nivel de habitat o bien a nivel necrópolis. Para realizar este estudió se han tomado en cuenta todas las fuentes posibles de información, desde los datos más recientes que vienen de la mano de la llamada "arqueología de intervención", hasta la revisión de las más antiguas noticias existentes sobre los hallazgos arqueológicos que sobre el Vigo romano se poseen. Con ello pretendemos demostrar por una parte, la existencia de un núcleo importante de población en nuestra ciudad durante época romana y por otra, evidenciar un cambio en el modelo de habitat y en las costumbres de la gente que habitaba esta ciudad hace más de 1500 años, cambió este que habría que situarlo en torno al siglo II-III de nuestra era.

2.- EL VIGO ROMANO DE LOS SIGLOS I-II D.C.

El poblamiento de esta época vendría caracterizado por una parte por los castros romanizados existentes en el valle del Fragoso, destacando de entre ellos por su magnitud, en primer lugar el castró de Vigo y en segundo lugar el castro de A Guía. Por otra parte recientes hallazgos en las excavaciones de la calle Hospital, han puesto dé manifiesto la existencia de un intenso tráfico marítimo dé otros puntos de la península con nuestra ciudad, estos datos se corroboran también con la existencia de hallazgos submarinos que datan de la misma época y hacen referencia a barcos de transporte romanos hundidos frente a nuestras costas y que portaban productos inexistentes en nuestra área.

A continuación analizaremos los datos de que disponemos en la actualidad y que nos ayudarán a conocer mejor el Vigo Romano de los siglos I y II después de Jesucristo.

2.1.- CASTROS ROMANIZADOS

Podemos apuntar que la totalidad de los castros catalogados hasta la actualidad en el "Val do Fragoso", poseen evidencias claras de haber sufrido (en mayor o menor medida) el proceso de romanización, cuyo número ascendería a 27, si bien para lo que nos ocupa que es el Vigo Romano, solamente tendremos en cuenta aquellos que hallan sido intensamente romanizados, para ello hemos tomado como indicador de romanización la presencia de abundante material de construcción romano localizados en los respectivos castros y/o estructuras vinculadas a ese mundo y que en concreto dentro de este municipio podemos documentar como tales los siguientes castras:

Castro de Codeside (Candeán)

También conocido como "Praza dos Mouros" situado en la parroquia de Candeán barrio de Codeside. Posee una altitud de 259 metros. El lugar se encuentra muy modificado por las construcciones que se han realizado en la zona. Sólo podemos apuntar que hacia el Sur posee el mayor desnivel que le serviría de defensa natural y hacia el Norte, pudo tener un foso de reducidas dimensiones y un terraplén. En las diversas remociones de tierras que se llevaron a cabo en la zona, se localizaron abundantes fragmentos de cerámica común romana y gran cantidad de tégulas. También se recogieron diversos molinos circulares de mano. Su extensión se puede calcular en tomo a las 1'7 hectáreas.

Monte Alba (Valadares)

Se sitúa en el Monte Alba en la parroquia de S. Andrés de Valladares, cercano al pico Cepudo, poseyendo dicha denominación por hallarse en dicho monte una ermita dedicada a Nuestra Señora del Alba. Su altitud es de 504 metros. Actualmente está muy modificado por construcciones y labores de cantería lo cual no nos permite establecer con precisión sus medidas. Aunque sobre el mapa es factible trazar una reconstrucción hipotética que arrojaría una cantidad de 1'4 hectáreas.

Las defensas de éste no se aprecian en la actualidad, y posiblemente el sistema defensivo estaría basado en la extraordinaria defensa natural que posee por sus cuatro vertientes.

Los materiales en él recogidos son cerámicas así como una moneda de bronce en cuyo anverso se puede leer "IMP AVG", tégulas y ánforas.

Castro de Casás (Comesaña)

Se localiza en el barrio de Casas, en una elevación de 100 metros de altitud, perteneciente a la parroquia de Comesaña. Se trata de un yacimiento emplazado en la cumbre y ladera del monte. El recinto principal, que tiene una zona más elevada hacia el Este, está defendido por terraplenes. A un nivel inferior, hacía el sector septentrional, presenta un aterrazamiento.

En el recinto superior, en la zona más elevada, aparece una gran concentración de materiales cerámicos, pudiéndose localizar numerosos fragmentos de ánforas, tégulas y cerámica común romana. La superficie total de este castro se situaría en torno a las 2'6 hectáreas.

Castro do Sino (Teis)

Se enclava en la parroquia de Teis, posee una altitud de 72 metros. Su planta debió de ser de forma elíptica, pero hoy está muy alterada debido a que toda su superficie central se encuentra ocupada por las instalaciones del Colegio Público de E.G.B. de Iglesia-Teis. Hacia el Naciente es por donde presenta menor pendiente, no observándose restos de fortificaciones por esta área, que sin lugar a dudas era la zona más accesible del mismo. Hacia el Sur, desde donde se aprecia al fondo el castro de A Madroa, se localiza el barrio de Ferrerías y en dirección al Norte (hacia el mar), los barrios de Roteas e Iglesia. Por el Noroeste se pueden observar restos de antiguos muros y una terraza de expansión. La mayor caída del monte, la posee hacia el Norte, desde donde se puede ver el castro de A Guía Hacia el Sureste existe un "concheiro" que ha dado diversas variedades de moluscos gasterópodos y bivalvos, y también cerámica indígena y romana, destacando en este sentido ánforas y tégulas, evidenciando así el alto grado de romanización al cual se vio sometido este enclave castreño. Tiene una superficie útil de habitación de 3'58 hectáreas.

Castro do Monte da Guía (Teis)

Pertenece al igual que el anterior a la parroquia de Teis y su cota más alta está a irnos 121 metros sobre el nivel del mar. Poseía una muralla que hasta hace poco aún era visible hacia el sur. En la actualidad se halla muy modificado en su estructura primitiva por lo que nos es imposible conocer sus dimensiones exactas. Años atrás se localizaron varias viviendas y se recogió numeroso material cerámico (indígena y romano) así como algunos molinos circulares de mano. Es el segundo castro mayor de todos los analizados en este estudio, ascendiendo su número de hectáreas a las 6'43, solamente superado por el castro de Vigo.

Castro de As Cruces (Alcabre)

Este castro situado en la parroquia de Alcabre, podríamos considerarlo como un claro ejemplo de castro de tipo marítimo, en la actualidad se halla casi totalmente destruido por la acción marítima, en él se habían recogido gran cantidad de materiales, sobre todo de origen romano. Está situado a 23 metros sobre el nivel del mar. En la actualidad no se aprecia ningún tipo de defensa, destacando tan sólo la situación que presenta este emplazamiento, al poseer la defensa natural que le ofrece el mar por todas sus laderas menos una, que con suave pendiente lo une a tierra.

Hoy en día está disminuido en un 50%, suponemos que en total tendría una extensión de 1'2 hectáreas. La roca aflora en la mayor parte de su superficie y no se aprecia estructura de hábitat alguna.

Sin embargo, los hallazgos son abundantes, posiblemente por lo expuesto anteriormente, y se han encontrado fragmentos de molinos circulares, ánforas, tégulas, cerámica de cocina romana y cerámica castreña con decoración estampillada.

Castro de O Penedo / Castro de San Lorenzo (Coruxo)

Se ubica en el llamado O Penedo en la parroquia de San Salvador de Coruxo. Se encuentra a una altitud de 97 metros sobre el nivel del mar. Actualmente no se puede apreciar ningún tipo de defensa, estando su zona de más difícil acceso hacia el Sur, pero muy modificada por las canteras que existen en ella Su extensión es de 2'97 hectáreas.

En la cima de este recinto castreño existe un gran penedo rocoso que le da nombre al mismo. Dentro del recinto se encuentra el posible altar que algunos autores identifican de sacrificios y cercano a éste un petroglifo, que consiste en un ovoide con una serie de incisiones realizadas dentro del mismo.

Se recogieron diferentes materiales cerámicos que se encuentran depositados en el Museo Municipal de Vigo. Son de destacar algunos fragmentos de cerámica castreña con decoración de acanaladuras y serie de líneas incisas dispuestas de forma oblicua Asimismo se encontraron dos fusayolas y numerosos fragmentos de ánforas y tégulas.

Nota.- En el dibujo que ilustra este comentario, se puede apreciar los diferentes yacimientos arqueológicos que nos definen el Vigo romano de los siglod I-II y de los dos siguientes, ubicando adecuadamente, los castros romanizados, las villas, las necrópolis,...

jueves, 2 de octubre de 2008

SOBRE EL VIGO ROMANO Y SU PROBLEMÁTICA ( I )

Dada la cantidad ingente de noticias periodísticas publicadas continuamente sobre los restos arqueológicos romanos localizados en nuestra ciudad, pienso que es interesante reproducir integramente, el estudio que conjuntamente con el arqueólogo, R. Viñas Cué, presentamos al Congreso Internacional sobre "Los orígenes de la ciudad romana en el Noroeste Hispánico, celebrado en 1996 en Lugo, con el título "El Vigo romano y su problemática" y que fue recogido y publicado en las Actas del mencionado congreso arqueólogico, en las páginas 807-838, del segundo volumen de las mimas, ya en 1999. Por desgracia en la citada reunión científica fueron presentadas otras comunicaciones sobre este interesante tema vigués, pero no fueron publicadas en las citadas Actas y por lo cual no poseemos la información que se expuso en su momento. tendremos que esperar otro "evento científico" para conocer esas y otras actuaciones arqueológicas que se están desarrollando en nuestra ciudad y que sólo conocemos de ellas, algunos detalles y siempre por medios de los medios de comunicación locales y no en revistas especializadas, como sería lo más adecuado.Luego de exponer en sucesivos comentarios en este blog, este trabajo realizado como comenté hace ya 12 años, con los datos arqueológicos que poseíamos de aquella sobre el tema, como en algunos aspectos ya tenemos una visión más definida al haberse descubierto nuevos hallazgos arqueológicos, tanto estructurales como de materiales, considero que es necesario plantearse una pequeña reflexión sobre este asunto y así se hará en el último comentario al respecto.Sin más preámbulos, en el siguiente comentario de este blog, paso a realizar la reproducción completa del citado trabajo, acompañando al mismo, las ilustraciones reproducidas en la referida publicación.
Nota.- Ilustra este comentario introductorio al tema, una fotografía de un ánfora romana procedente del puerto de Vigo, que se puede contemplar en la actualidad en la sala de arqueología del museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad, de unos dos mil años de antigüedad, que junto con otras muestras anfóricas localizadas, tanto en tierra firme como debajo del mar, nos habla de la extraordinaria importancia que poseyó Vigo en el tráfico comercial en época romana.

jueves, 14 de agosto de 2008

LAS VILLAS ROMANAS VIGUESAS EN COLOR Y BLANCO Y NEGRO

Recientemente y luego de un largo período de espera, se abrió al público la villa romana de Toralla, situada en la antigua finca denominada "Mirambell", en alusión a la familia que durante muchos años vivió en dicha parcela.
Muchos vigueses y turistas en general ya han podido ver de cerca los descubrimientos arqueológicos que ha deparado las excavaciones realizadas en ellas y admirar las estructuras localizadas, que una vez realizada la consolidación y "musealización" de las mismas, parecen aún más espectaculares que las originales, sin duda. Por desgracia los materiales arqueológicos desenterrados sólo se pueden ver parcialmente en el museo municipal "Quiñones de León" de nuestra ciudad, pues la mayoría y más importantes, aún están en Ourense, esperando su viaje a Vigo...
Lo extraordinario de esta villa abierta al público, no debe de hacernos olvidar las otras que tiene Vigo dentro de su término municipal. Jalonando el litoral de nuestra urbe, desde el límite con el ayuntamiento de Nigrán por el sur y con el de Redondela, por el norte, tenemos, al menos localizadas media docena más. Pero hoy nos vamos a detener, en la suerte desigual que tuvo la villa romana más al norte que tenemos en nuestra orla marítima y además la más cercana a la recién "inagurada" villa de Toralla. Me refiero a la villa que se encuentra (al menos en parte) en el extremo sur de la playa de Sobreira, también en la parroquia de San Miguel de Oia. Las fotografías que ilustran este breve comentario, nos hablan sin duda alguna, de la suerte dispar que tuvieron las dos: como se imaginarán, la fotografía en color corresponde a la villa de Toralla y a la blanco y negro a la villa de Sobreira.
La instantánea que quedó reflejada en esa imagen, bastante deteriorada por el paso del tiempo, corresponde a un extraordinario lienzo de un largo muro de sillares graníticos, que ocupando el centro del espacio en donde se encuentra la villa, se orientaba hacia el mar y que por la mala fortuna, estaban en donde se iba a construir la piscina del chalet que se ubica en el citado terreno. Estamos hablando de finales de la década de los 7o, del siglo pasado y la visión de este espectáculo correspondía a una visita que realizamos a la zona, bajo la dirección de nuestro amigo e infatigable arqueólogo, Alfredo García Alén, por las noticias que habían llegado al museo provincial de Pontevedra, de que en la zona se estaban llevando a cabo obras de construcción, en está parcela en la que ya se tenía catalogada un asentamiento romano de importancia, que nos venía dado por diferentes materiales cerámicos romanos y sobre todo, por tenerse documentado un pavimento de "opus signinum" en muy buen estado de conservación, que evidenciaba la importancia de la villa en cuestión, pues este hecho mismo, podría estarnos hablando de la localización en dicho asentamiento, disminuído en parte por la acción marina, de la existencia de mosaicos romanos y dando con ello la importancia socio-económica de la misma en época romana.
En la inspección pudimos comprobar la aparición de este muro de sillares y otros cercanos y el hallazgo de numerosos restos arqueológicos romanos, diseminados por toda el área, en la que se estaba realizando las obras de construcción mencionada y se había removido gran cantidad de tierra. Luego de nuestra fugaz visita, de los restos romanos aparecidos y por aparecer de esta villa no se supo nada. Creo que el muro citado sirvió ( una vez bien cementado) de un lateral de la piscina proyectada. Puedo decir que me impresionó mucho lo bien conservado que estaba y la gran potencia estratigráfica que poseía este yacimiento.
Habiendo tenido la suerte de realizar trabajos arqueológicos en la villa romana de Toralla y recordándome de este yacimiento muy similar y puedo decir, que hasta mejor conservado aún, no dejo de pensar en la fortuna que tienen algunos yacimientos arqueológicos y otros no. Podemos reflexionar que ocurre como a la vida de las personas, pero eso, pienso, que es otro tema.
Finalizó esta breve reflexión, quedándome en la retina con las imágenes que ilustran, y en esta ocasión nunca mejor dicho, este comentario, que nos habla de la desigual suerte que como dijimos más arriba, corren algunos yacimientos arqueológicos: unos nos ofrecen el color, la vida y el disfrute y otros por desgracia, el blanco y negro, que nos habla de la destrucción y la desgracia.
Nota.- En las fotos podemos ver, como comentamos en el artículo, una vista de la "recreación museológica" de la villa romana de Toralla y en la otra, el desaparecido muro de la villa de Sobreira.

miércoles, 28 de mayo de 2008

EL PUERTO MEDIEVAL DE VIGO

No deja de sorprender como del Vigo romano, que tan abundantes e importantes hallazgos arqueológicos nos ha dado y nos dará en un futuro, relacionados muchos de ellos con las navegaciones atlántica, y en definitiva del puerto de nuestra ciudad en aquella época, del marco cronológico que integrada la Edad Media en nuestra comarca, no poseemos restos arqueológicos vinculados con la actividad marinera y sólo nos podemos acercar a la misma por medio de diferentes documentos escritos que hacen referencia a la misma, por primera vez hacia el siglo XII.
La arqueología medieval viguesa, por no decir de todo el territorio gallego, es la asignatura pendiente y aunque se están llevando a cabo diferentes trabajos sobre este tema, no son los suficientes, para conocer mejor que através de las fuentes escritas de la época.
Pero volvamos al cabo de Vigo. Del Vigo medieval, arqueologicamente hablando, sólo poseemos unas pocas iglesias románicas, restos de unas fortalezas y dos puentes, en parte, atribuibles a esa cronología.
Entonces, pues, para poder hablar del "puerto" de Vigo del Medievo tenemos que ir como dijimos antes a las escasas fuentes documentales escritas que poseemos sobre el tema. El historiar tudense y amigo, D. Ernesto Iglesias Almeida, es el que ya en un pequeño artículo publicado en la Revista de El Museo de Pontevedra, titulado "El tráfico y pesca en los puertos de la ría de Vigo. Contribución al conocimientos de su historia", correspondiente al tomo XLIV, del año 1990, en homenaje al entrañable investigador D. Antonio Odriozola, en sus páginas 663 a la 691, nos va a dar unos cuantos datos interesantes, que luego más tarde, en el 2006, ampliará en el libro titulado "Tráfico marítimo e fluvial nos portos do sur da provincia de Pontevedra ( séculos XIII-XVII), publicado por la editorial Toxosoutos. De dicho libro tomamos dos interesante notas que transcribo a continuación: "A primeira cita en concreto con referenciaao porto de Vigo atopámola en Flórez, quien, citando a Manrique, di que morto o abade de Melón, Xiraldo, tivera que suceder a Martiño, que era un home de venerable santidade, a quen o rei D. Fernando II de León, cara a 1160, lle fixera varias doazóns e entre elas aparece o lugar e porto de Vigo. En 1189, o rei D. Alfonso I de Portugal dóalle á Iglesia de Tui o reaguengo de Benevivere (Bembrive) e cinco barcos con seus mariñeiros no porto de Vigo."
Luego tenemos como otro historiador tudense y también amigo, va a tratar el tema y ofrecernos otros datos a tener en cuenta. Se trata de Rafael Sánchez Bargiela, en su libro "O Vigo das igresas románicas" ( editado por el concello de Vigo en 1993, en colaboración con Eduardo Bragado Rodríguez) y posteriormente en el estudio de de "Vigo na Idade Media", dentro de la obra conjunta "Historia de Vigo", publicado por la editorial Via Láctea en 1999. En ambos, nos habla, no sólo de la existencia de un puerto en dicha época, sino de la documentación de dos puertos, uno que pertenece al poderoso Monasterio de Melón (Ourense) y que es denominado "O Chano dos Pelames y el otro, propiedad del Arcebispado de Santiago de Compostela. Ambos son mencionados en documentos en 1430 y 1310, respectivamente. Por ellos, sabemos que el primero reunia mejores condiciones que el que el correspondía a Santiago.
También este investigador nos informa de las rentas que debían pagar algunos habitantes de Vigo al Monasterio de Melón, mayoritariamente y que en ocasiones son productos de la abundante pesca que se practicaba en la zona.
Ya hacia el inicio de la Edad Moderna, se hablarán de otros puertos de la zona, como los de Baiona, Bouzas O Redondela, por citar los más cercanos y se plantearán las primeras disputas entre ellos por diferentes motivos económicos. Pero eso ya pertenece a otra época histórica.
Pienso que el "puerto del Vigo medieval" sería bastante modesto y con apenas relevancia a comparación de otros en la península, que no recordará para nada el esplendor del período romano y hasta su ubicación se cambiaría: de la zona de desembarco do Areal en época romana, al conocido barrio actual de "O Berbés", más acorde con su mejor defensa natural y el escaso tráfico marítimo que va a desarrollar.
Nota.- En la imagen superior, vista parcial de la iglesia del monasterio de Melón (Ourense). Este monasterio tuvo en durante la Edad Media, diferentes propiedades en Vigo, a juzgar por los documentos de la época y ya se habla en algunos de ellos del puerto de Vigo en el siglo XII.

jueves, 22 de mayo de 2008

EL TABLERO DE JUEGO REUTILIZADO DEL MONTE ALBA (VIGO)

Tenemos bien documentada la existencia de una edificación militar de época medieval en la cima del conocido monte de "Nosa Señora do Alba), en la parroquia viguesa de Valladares, que dominaba perfectamente todo los extensos "Vales do Fragoso e Miñor", que se extienden a sus pies y controla de forma excepcional la entrada de la ría de Vigo, como comentamos en otro espacio de este blog. Hoy vamos a detenernos en analizar el tablero de juego existente en el mismo.
El tablero de juego que hemos podido localizar en este interesante lugar, se encuentra empotrado en un sillar que forma parte de un pequeño muro de contención o aterrazamiento que existe hacia la derecha de la portada principal. Dicho muro posee una altura irregular y una pequeña oquedad a modo de ventana. El sillar donde está grabado el tablero de juego, mide unos 46 centímetros de largo por unos 31 de ancho y está situado a 1,25 centímetros del suelo original y 59 centímetros de la parte superior.
El tablero de juego consiste en un sencillo "tres en raya" o "alquerque de tres", que nos viene definido por una figura cuadrangular de unos 22 centímetros por unos 19 centímetros de lado, poseyendo dos líneas rectas diagonal que se cruzan en el interior del diseño. Los surcos del grabado varían entre los 2 y 1 centímetros y si bien en algunas zonas poseen sección de U en otras son más bien en V. El estado de conservación del mismo es malo, pues está totalmente cubierto de líquenes que dificultan su correcta lectura.
Nos encontramos sin lugar a dudas delante de un ejemplar de tablero de juego, cuyo sillar granítico fue reutilizado en la construcción del muro mencionado, por lo cual la datación del mismo tiene que remontarse a una época anterior. Nos inclinamos por el Medievo y su utilización en época de la ocupación de la fortaleza que existió en la zona en dicho período cronológico, como hemos comentado.
El paralela más inmediato con este pequeño pero singular tablero de juego, lo tenemos en el interior de la iglesia románica de Santa Mariñas de Augas Santas, en la provincia de Ourense, interesante templo, en el cual poseemos varios ejemplares de tableros de juego, tanto en el interior como en el exterior del mismo y que será objeto de otro comentario en este blog.
No podemos olvidar la localización en la década de los 80 del siglo pasado, de una superficie granítica en la ladera del poniente del Monte Alba, hacia la zona conocida como "O Estripeiro", en las inmediaciones del lugar denominado "A Lapela" de Chandebrito ( ya en el término municipal de Nigrán), en la que se detecto una figura rectangular, de unos 65 centímetros en su lado más largo y 36 centímetros en el otro, con trazos diagonales y que unían los centros de sus lados entre si y constituían la forma de una tablero de juego de "tres en raya", pero como vemos aquí un poco más completo y el que más se repite en los ejemplos conocidos de este popular juego. La duda que se nos presentó en su momento, observando fue los profundos surcos en V que poseía y su escasa pátina, que podría corresponder su elaboración a un momento bastante moderno, aunque no podemos concretar si en siglos o incluso en años. Por desgracia, en las últimas visitas realizadas a esta zona, no hemos podido localizarlo y no nos es posible realizar un estudio más completo para poder solucionar el problema de su datación cronológica.
Para finalizar este pequeño apunte, señalar que este juego ( y sus derivaciones más complejas, como son el grupo de los alquerques) es conocido en todo el mundo y en cada país se le denomina de distinta manera, siendo su origen muy remoto. Así para empezare, en Europa, tenemos que si en las comunidades españolas, de habla castellana, se le conoce con el nombre citado de "tres en raya", en Cataluña y otras comunidades de lengua catalana o similar, se le llama "tres en ratlla", "marro" o "molí de tres"; en Galicia, como "pai, fillo, nai"; en Francia, "Mérelles" o "carré chinois"; en Italia, "filetto", "riga di tre", "mulino" o "smerelli; en Gran Bretaña, "three men.s morris"; en Holanda, "Driestichen"; en Suecia, "tripp trapp trull; en Portugal posee numerosos nombres ( "três em linha", "jogo do galo", "jogo dos canttinhos, das pedinhas, dos pedreiros, dos carpinteiros o encravelhas"; et.. Ya en el continente africano tenemos que en Ghana es conocido como "Achi"; en Nigeria, como "Akidada" o "Nepelle"; en Sudán, como "Carabaug"; etc. En Asia, en los paises árabes (también de Africa) se le denomina "drïs ath-thalatha; en Japón, "San-noku-narabe"; en la India, se le llama "Tre-guti"; en China, "Luk tsut qi"; en Filipinas, "Tapatan; "Nerenchi" en Sri Lanka; etc. Por último en Estados Unidos se le conoce vulgarmente en su modalidad más simple como "tic tac toe"y en entre los índigenas del estado de Nuevo México, como "Pitarilla" o "Bidaria"; etc.
Como puede verse son múltiples las formas de denominar este juego en todos los continentes, lo que demuestra su popularidad, la sencillez del juego en si y la expansión del mismo, por eso mismo.
Nota.- En la imagen de arriba, detalle del muro en el que se encuentra reutilizado el sillar del "Monte Alba" en que se encuentra grabado el tablero de "alquerque de tres" o "tres en raya"; y arriba de la anterior fotografía, imagen de la ermita situada en la cima de dicho monte, dedicada a "Nosa Señora do Monte Alba", en la que puede verse, a la derecha de su portada principal, el muro en que se encuentra reutilizada la piedra que posee el grabado.

jueves, 27 de marzo de 2008

UNA PIEZA INÉDITA ROMÁNICA DE SAN SALVADOR DE TEIS (VIGO)

Hace ya unos años, cuando se procedió a una serie de trabajos de restauración en la iglesia parroquial viguesa de San Salvador de Teis, gracias a la comunicación de nuestro amigo e historiador Juan Juega Puig, pudimos contemplar como detrás del altar mayor, se había localizado una interesante pieza que denotaba claramente su origen medieval y por aquel entonces pusimos en conocimiento de la autoridad competente el hallazgo. Pasados los años y no tener conocimiento de la publicación, aunque sea de una línea sobre el mismo, volví al mismo lugar y pude contemplar otra vez la pieza y comentarla e ilustrarla desde este blog.
Para ello fue necesaria la colaboración desinteresada de D. Antonio Hernández Matias, quien me puso en contacto con el actual párroco de dicha parroquia, D. Joaquín Estévez Estévez, que me dejo estudiar la pieza con toda amabilidad.
La pieza en cuestión es de granito de grano medio y se encuentran reutilizada en el muro este de la iglesia, estando empotrada en el mismo a 1,5 metros del suelo actual, pudiéndose observar como justo delante de ese lugar, quedan restos de una bancada antigua formada por tres bloques de piedra de 58 centímetros de ancho y 48 centímetros de altura, siendo su longitud de 1,44 metros.
Esta pieza inédita medieval hasta ahora, nos viene dada por un bloque grande de granito trabajado, de 1,10 metros de largo y unos 38 centímetros de ancho. En uno de sus extremos podemos ver claramente la representación de un bóvido de gran tamaño, en el que se puede distinguir la cabeza, colocada de forma lateral, apreciándose la boca, la oreja y el cuerno. Es peculiar la posición casi vertical de este elemento, pues en la iconografía románica no es frecuente esta particularidad y el cuerno aparece representado más horizontal. En esta zona de grabado, el bloque de sección rectangular, hace un medio arco y dicha cabeza de bóvido mide unos 32 centímetros de ancho y alto.
Por las características de la pieza, pensamos que pueda tratarse de una mocheta, que posiblemente formó parte de una de las puertas de la antigua iglesia románica de San Salvador de Teis, más concretamente si nos atenemos a las dimensiones del bloque y la gran cabeza representada en una esquina del mismo, correspondería a una de las mochetas de la puerta principal del edificio, que da hacia el mar, hacia el Poniente. La posibilidad que pudiera ser un antiguo "canecillo" del alero original, creemos que podemos desecharla por el gran tamaño de la longitud de la pieza y su encaje en el muro con un grosor demasiado considerable para este tipo de edificación religiosa.
Como se sabe el templo actual se reconstruyó sobre otro que fue totalmente destruído en la incursión del pirata Francis Drake en nuestra zona en 1589 y que en un magnifico trabajo de José García Oro y María José Portela Silva, y que publicó la revista de la Deputación de Pontevedra, bajo el título "Vigo en 1589: Gestos y testimonios ante la invasión de Francis Drake", se describen con todo lujo de detalles este episodio ( Revista Pontevedra, tomo 20, pp. 53 y ss. ).
Por textos antiguos, podemos documentar la existencia de una iglesia del siglo XII y a esa fecha podemos atribuir la datación de nuestra pieza recientemente descubierta.
Es curioso hacer notar que aún hoy en día es posible ver diferentes restos de pinturas murales de diferentes colores y con motivos geométricos, y que debieron de cubrir en su época todo el muro este del edificio, también con ello, tapando la labra románica que llegó de esta forma hasta nosotros. Es interesante asimismo hacer notar que si bien vemos que faltan restos de capa pictórica en diversos lugares, en otros, podemos observar perfectamente como el mural fue dañado con la intención de destruir lo que representada y por ello presentar largo y continuos trazos y surcos realizados con un elemento inciso y que nos remite posiblemente al ataque inglés que mencionamos anteriormente. La cronología que podemos dar e estos restos de pinturas murales van desde el siglo XVI al XVIII, pudiéndose documentar diferentes capas pictóricas que nos hablan de los diferentes momentos históricos a que corresponden.
El tema de la representación de los bóvidos en nuestro románico más inmediato, es bastante frecuente, destacando los magníficos ejemplares de la iglesia de San Xosé de Pesegueiro, en tierras tudenses y en nuestro propio municipio, la pieza románica que se custodia en el Museo Diocesano de Tui procedente de la antigua iglesia románica de San Pedro de Sárdoma, que ya fue objeto de otro comentario en este blog.
Nota.- En las imágenes que ilustran el comentario, arriba tenemos las dos representaciones de bóvidos de la puerta del lateral sur de la iglesia parroquial de S. Xosé de Pesegueiro (Tui ) y en la otra, la pieza inédita de la iglesia de San Salvador de Teis (Vigo), en la que se puede apreciar en el extremo de un bloque de piedra, la figuración de una gran cabeza de un bóvido y en el sillar próximo, restos de la pintura mural que recubre en gran medida, hasta la actualidad, el muro este de dicho templo, situado justo detrás del retablo del altar mayor.

viernes, 7 de marzo de 2008

SOBRE LOS YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS EN LOS MONTES COMUNALES DE VIGO (y IV)

ZONAS Y CONJUNTOS ARQUEOLOGICOS EN MONTES COMUNALES

Debido al gran número de yacimientos arqueológicos que poseemos en los montes comunales de Vigo, que podemos acercar a una centena y sobretodo, a la existencia de otras zonas y conjuntos arqueológicos situados también en montes comunales pero de municipios limítrofes, creemos que se dan una serie de circunstancias importantes que posibilitarían que en el futuro se pudieran desarrollar en las citadas áreas, parques arqueológicos, que mostrarían al público en general la riqueza arqueológica de este tipo de propiedades a la vez que contribuirían, sin lugar a dudas, a que los propios dueños, en primera instancia y paralelamente, el publico en general, tomará conciencia del extraordinario patrimonio cultural que se posee y pudiera ampliar sus conocimientos sobre nuestra historia y cultura, a la vez que promoviera el respeto y la conservación adecuada sobre los citados yacimientos arqueológicos.

Una vez estudiadas todas las posibilidades que dan en si los yacimientos objeto de estudio, dentro de nuestra zona como en áreas limítrofes, hemos llegado a la conclusión que podría trabajarse en la elaboración de dos parques arqueológicos.

El primero de ellos que podríamos denominar “Parque arqueológico de montes de A Madroa, Vixiador y Penide ( Vigo-Redondela ), se repartiría geográficamente entre los municipios de Vigo y Redondela. En él, podrían contemplarse restos arqueológicos de diferentes culturas prehistóricas que han dejado su huella por estos montes. Desde los remotos tiempos del Neolítico, hace cinco mil años, aproximadamente, hasta la sugestiva cultura castreña gallega, que llegaría a desarrollarse hasta el siglo I después de Jesucristo, a “grosso modo”. En medio, tendríamos el apasionante mundo del arte rupestre prehistórico gallego” con numerosas estaciones con motivos diversos representados en sus rocas: círculos y coviñas; ciervos, armas,…, que podríamos datar hacia el 2.000 antes de Jesucristo.

Este primer parque arqueológico, nos ofrecería la posibilidad de realizar un largo recorrido por nuestra prehistoria, a través del gran número de enterramientos funerarios megalíticos existentes en la zona; contemplar los grabados rupestres prehistóricos que nos presentan diversas rocas graníticas que afloran en determinados lugares del conjunto; y por último, visitar varios castros, que nos adentrarían en los poblados fortificados castreños, origen remoto de nuestras parroquias actuales.

El segundo parque propuesto, que podría llamarse “Parque arqueológico rupestre de O Maúxo ( Vigo- Nigrán)”, se localizaría entre los municipios de Vigo y Nigrán. Sería monográfico. Se dedicaría única y exclusivamente a los grabados rupestres prehistóricos que existen en gran cantidad en las rocas del citado monte que posee una gran extensión.

Las numerosas rocas que han sido catalogadas y poseen grabados rupestres que rebasan el centenar, nos presentan en ocasiones, la circunstancia extraordinaria de poseer en la misma roca, grabados realizados en épocas claramente prehistóricas, como otros, que fueron realizados en momentos ya plenamente históricos ( la mayoría en tiempos medievales , como señales de término ). Esto le da un valor añadido al conjunto, pues se puede analizar “in situ” las diferencias existentes entre los dos tipos de grabados,

atendiendo al tipo de surco que presentan y en ocasiones por las referencias bibliográficas que poseemos para ciertos número de ellos.

Pasamos pues, a continuación a esbozar someramente, los dos parques arqueológicos propuestos, teniendo claro que para la elaboración definitiva de los mismos, habría que realizarse nuevas prospecciones arqueológicos intensivas en la zona y circunstancialmente algún tipo de excavación, para poseer más datos sobre los yacimientos que en la actualidad no poseemos los suficientes y así poder, mostrar al visitante, los yacimientos arqueológicos, perfectamente estudiados.

Una vez realizado el proyecto o plan director para estos parques, o paralelamente, tendría que plantearse la señalización adecuada en la zona, facilitar las accesos a la misma y por último de dotarlos de un centro de interpretación para la protección y divulgación de los citados parques .

PARQUE ARQUEOLOGICO DE LOS MONTES A MADROA- VIXIADOR E MONTE PENIDE

Englobaría este parque temático, yacimientos arqueológicos de los ayuntamientos de Vigo y Redondela. En el municipio vigués, integraría los montes comunales de las parroquias de Teis, Cabral y Candeán. En Redondela, las parroquias de Trasmañó, Cabeiro y Negros.

En el conjunto integrante tendríamos un recorrido prehistórico y arqueológico, desde el neolítico (3.000 antes de Jesucristo) hasta la etapa final de la cultura castreña y el proceso de romanización de nuestras tierras (siglo I después de Jesucristo). En un período cronológico intermedio, tendríamos monumentos datables en el Calcolítico y la primera Edad de Bronce (2.000 al 1.500 antes de Jesucristo).

Es interesante señalar, las buenas comunicaciones existentes para llegar a la zona que integraría el citado parque arqueológico, que consisten, mayoritariamente, en carreteras asfaltadas y solo ocasionalmente, de pistas forestales de tierra bien conservadas.

Podríamos resumir las rutas que tendríamos bien representadas en este parque arqueológico, en los siguientes apartados, atendiendo al orden cronológico de los mismos:

TIERRAS DE MEGALITOS

Datables en las fechas cronológicas más antiguas tendríamos los monumentos o túmulos megalíticos funerarios, también conocidos en nuestra zona por dolmenes y que podríamos situar entre el 3.000 al 1.800 antes de Jesucristo. Estarían representados, en la actualidad, por cerca de unos 100 yacimientos arqueológicos diseminados por la zona mencionada, concentrándose en la parte alta del monte Penide y las laderas del mismo y sobre todo del monte Vixiador. Numéricamente hablando tendríamos originalmente, unas 58 “mámoas” en la zona de Monte Penide y 38 entre A Madroa y el Vixiador (hemos de contabilizar unas 10 más que fueron documentadas en su

momento y hoy días no han podido ser localizadas y nos tememos que fueron destruídas)

Además de la importancia de este número elevado, en un espacio bastante reducido de espacio, destaca lo bien conservados que se encuentran varios de ellos que conservan las cámaras funerarias pétreas a la vista asi como el túmulo de tierra que cubría las mismas.

El localizarse, en su mayoría en una zona llana y con poca distancia de unos a otros, posibilita también la visión de un conjunto megalítico pocas veces igualado.

Dado que en el apartado anterior, de “Itinerarios culturales”, que hacia referencia las rutas arqueológicas que se proponen para la visita de determinados yacimientos arqueológicos ubicados dentro de los montes comunales de Vigo y zonas limítrofes, se planteaban los emplazados dentro de nuestro término municipal, ahora nos centraremos en la gran necrópolis megalítica de Monte Penide, conocido por ese nombre o por siguientes : Chan das Formigas, Chan da Cruz y Chan da Pedra do Couto. Pertenece a las parroquias de Trasmañó y Cabeiro,

En una gran superficie plana se encuentran diseminados en la actualidad cerca de cuarenta megalitos o “mamaos” de diferentes medidas que se encuentran en diferente estado de conservación, pero por lo general, lo podemos considerar bueno. La mayoría de estos monumentos funerarios conserva el túmulo hecho de tierra y presentan aún la coraza de piedras que lo cubrían. En algunos casos, podemos ver los ortostatos que formaban la cámara funeraria propiamente dicha. La totalidad de estos yacimientos arqueológicos presentan señales evidentes de haber sido profanados en tiempos remotos y otros, destruídos en épocas más recientes.

La forma del túmulo es preferentemente circular siendo su diámetro medio, unos 12 metros, variando entre los más pequeños, de cuatro metros y los mayores , de veinte metros. Su altura media que presentan en la actualidad es de un metro, aproximadamente. Estos yacimientos en la zona, son conocidos como “os cortillos dos mouros” y existe una numerosa y magnifica de relatos etnográficos relacionados con los mismos y prácticas religiosas.

El dolmen o megalito más importante o representativo de este conjunto es el conocido como “A mámoa de rei”, que conserva parte del túmulo de tierra que lo cubría ( de unos 15 metros de diámetro y unos dos metros de altura ), llamando la atención la cámara funeraria formada por siete ortostatos , el corredor de la misma y la entrada hacia el Naciente, como es habitual en este tipo de monumentos .

ROCAS CON PETROGLIFOS

La totalidad de las muestras de arte rupestre prehistórico que poseemos en esta zona concreta se centra en el monte Penide o sus vertientes, perteneciendo al municipio de Redondela y más concretamente a las parroquias de Trasmañó, Cabeiro y Negros.

Existen diversas rocas que poseen distintos tipos de grabados rupestres prehistóricos, fechables hacia el 2.000 antes de Jesucristo y que podíamos considerar como estaciones del denominado “arte rupestre prehistórico galaico”. El interés de estas piedras graníticas con petroglifos radica que poseen una variada tipología de motivos

geométricos y de representaciones de armas, que no se dan habitualmente en nuestra zona.

Destacaremos a continuación las estaciones rupestres más importantes: Petroglifos de “Poza da Lagoa”, con representaciones de armas, como alabardas, y puñales o espadas cortas. Los grabados rupestres de “Chan da Cruz”, nos muestran varios círculos concéntricos y numerosos cruciformes, que delatan su utilización como señales de términos entre las parroquias de la zona. Por último en las estribaciones orientales de monte Penide poseemos varios grupos de petroglifos, que nos ofrecen desde diferentes motivos geométricos como un pequeño cérvido.

MONTES CON CASTROS

Poseemos varios castros o poblados fortificados de la segunda edad de Hierro (siglo VI antes de Jesucristo al siglo I después de Jesucristo) en montes de esta zona geográfica , destacando el conocido como castro de Negros, que conserva hoy en día su emplazamiento geográfico apenas alterado, así como su configuración primitiva y sistemas defensivos visibles.

Los castros pertenecientes al municipio de Vigo vendrían dados por los de “A Madroa” muy alterado por construcciones diversas; y los castros de Cabral y de Freiría, ya en la parroquia de Candeán. No ofrecen muchas perspectivas a la hora de sacarle un rendimiento socio-cultural, pues no presentan un estado de conservación bueno y está muy modificada su configuración antigua. Sin embargo, el que poseemos en el municipio de Redondela, el denominado Castro de Negros, si que conserva casi intacta esa estructura primitiva y nos ayuda a comprender mejor lo que era un poblado castreño de la época.

El castro de Negros nos viene dado por una elevación a unos 336 metros sobre el nivel del mar, y se le conoce con varios nombres: “Coto de Negros”, “Coto do Castro”, “Castro Grande” o “Monte do Castro”. Es el límite entre las parroquias de Cabeiro y Negros. Domina majestuosamente el valle de Louriña, que se extiende a sus pies, por donde iba la vía romana que unía Tui con Pontevedra.

Su configuración nos viene dada por un acrópolis rocosa y varias terrazas orientadas hacia el naciente, por donde se sitúa su entrada. Sus ejes principales miden unos 56 metros en dirección norte-sur y 77 metros en dirección Este-Oeste.

El sistema defensivo cuenta con una muralla que fortificaba su parte alta o acrópolis, posee terraplenes y un alargado parapeto en su lado occidental. El fuerte desnivel que posee por el naciente, constituye una defensa natural excelente por esta zona y lo hace de esta forma, inexpugnable por la ella.En diferentes partes de la superficie del castro se encuentran restos de estructuras pétreas relacionadas con su hábitat. Por último señalar, que se encuentran muchos fragmentos de cerámica por todo el yacimiento y posee un abundante folclore sobre “mouros e serpes”.

Para la puesta en valor total de este interesante yacimiento, tendría que realizarse algún tipo de intervención arqueológica oficial, cosa que hasta la fecha no se ha llevado a cabo, a pesar de presentar este castro muchas zonas a medio excavar pero siempre fruto

de trabajos clandestinos. Sería pues deseable, realizar primeramente una serie de sondeos y una vez analizados los mismos, iniciar una excavación arqueológica

sistemática en área, que dejada al descubierto numerosas construcciones castreñas para poder ser visitadas y aportarnos nuevos datos para conocer la historia del yacimiento.

PARQUE ARQUEOLOGICO RUPESTRE DEL MONTE DE O MAUXO ( VIGO - NIGRAN )

Estaría integrado por monte “O Maúxo”, que se reparte entre los municipios de Vigo y Nigrán. De Vigo, toma las parroquias de Coruxo, Oia y Saiáns, y de Nigrán, la parroquia de Priegue, Camos y de Chandebrito.

Estaría constituido por montes comunales de los municipios de Vigo y Nigrán y consistiría fundamentalmente en un parque arqueológico dedicado de forma monográfica al “arte rupestre prehistórico gallego”, que como mencionamos anteriormente dataríamos del año 2.000 al 1.500 antes de Jesucristo.

Dentro del mismo tendríamos un extraordinario conjunto de estaciones de grabados rupestres que nos proporcionarían una excelente visión de este tipo de manifestaciones culturales y artísticas que tanto llamar la atención a estudiosos y aficionados.

Mayoritariamente los motivos representados en estos petroglifos son motivos geométricos, pero nos dan un repertorio muy amplio de este tema.

Como particularidad, además del número de piedras con grabados que poseemos en esta área geográfica tan bien definida y delimitada, tenemos que tenemos varias rocas con grabados ya de épocas históricas, bien documentados y que permitiría el poder

identificar y distinguir estos nuevos petroglifos, de los otros, correspondientes a tiempos prehistóricos.

El acceso se realizaría por pistas asfaltadas y forestales de tierra, teniendo en ocasiones que caminar por zonas de monte no señalizadas. Esto supone ciertas dificultades que habría que solucionar con una futura buena señalización, indicando los itinerarios propuestos.

Aquí, debido a la dispersión y a la cantidad de petroglifos que tendríamos, habría que hacer una selección adecuada de los mejores, en función de su valor arqueológico y su buena ubicación para poder ser visitado sin problemas mayores.

A continuación y a manera de mera enumeración de las estaciones rupestres que integrarían este parque, indicando en ocasiones sus características más importantes, tanto sobre su conservación, motivos representados y número de ellos, etc, pasamos a señalar dichos conjuntos:

En el municipio de Vigo, tendríamos los siguientes petroglifos:

En la parroquia de Saiáns, tenemos las estaciones rupestres denominadas: “Monte do Castro”, “Cal do Outeiro”, “Cabezo de Saiáns”, y Outerio dos raposos”.

En Oia, a su vez tendríamos los conocidos como “Monte Pequeño”, “O Carballoso”, “Tomada de Mouzo pequeño” y “Fonte do sapo”.

Ya en Coruxo, en donde se encuentran la mayoría de los grupos, podemos destacar los siguientes conjuntos: “Pozo da Lagoa”, “Maúxo grande”, “Leixeade”, “O Pontón”, Alto

de Balteiros”, “O Viveiro”, “A granxa”, “Alto do polombar”, “Outeiro de Lucas”, “O Xestoso”, “O Castiñeirón”, “Alto da iglesia”, “As presas”, “A Costa do can”, “A costa de fraga”, “Avilleira”, “Os cochos”, “As muradas”, “Alto da costa”, y a “A debesa do rei”, con el petroglifo más famoso de la zona, conocido por el nombre de “Pedra Moura”.

En el ayuntamiento de Nigrán, poseemos las estaciones rupestres siguientes:

Localizadas en la parroquia de Priegue, “As Lagoas”, “Chan do Pataco”, “Outeiro dos lagartos”, “O currelo”, “As requeixadas”, “Tomada de Caghanavisas”, “A Laxe de Requeixadas”, “Chan de Requeixadas”,y “A grileira”.

En Camos, teenmos contabilizadas las siguientes piedras con grabados rupestres: “Outeiro das cortes”, “A Pena”, y “Outeiro da Pena”.

Por úlitmo en la parroquia de Chandebrito contamos con los petroglifos de “A Gabacha”, “Chan o mar de Rapadouro”, “Peinetes”, “ O preguntadoiro”, “Outeiro de A Cañoteira”, “O Rabete”, “As ventanitas”, y el “Outeiro de Xiraldez”.

Tenemos de forma global cerca de 125 petroglifos que de seguro se aumentaría su número si se realizasen prospecciones arqueológicas sistemáticas en la zona. Ahi que tener en cuenta, también, que mayoritariamente, que la gran cantidad de puntos arqueológicos citados anteriormente, cuentan de varios grupos de rocas que forman la estación rupestre en si.

En cuanto a los motivos que podemos apreciar en los mismos, corresponden en gran número a motivos geométricos presentando múltiples combinaciones de líneas rectas y curvas, así como de cazoletas de diversas dimensiones. Existen asimismo, un buen número de representaciones de posibles “tableros de juegos” o formas reticuladas, que poseen una amplia cronología cultural. Existe tan sólo una representación de un cérvido, dentro de todo el conjunto de piedras con grabados rupestres analizadas. Prospecciones futuras podrían ampliar el número de este tipo de representaciones de animales. También, por último, se pueden documentar, numerosos “equipos de moliendas”, identificables en las investigaciones arqueológicas últimas, con posibles zonas de hábitat prehistórico y que posibilitarían el mayor y mejor conocimiento de la sociedad que realizó estos grabados rupestres.

Para terminar, señalar tan sólo, que este futuro parque rupestre, no sólo debía de hacer posible la visita a la mayoría de los petroglifos inventariados, sino, por medio de paneles explicativos, introducir al visitante en la época a que corresponden los mismos, pues como comentamos anteriormente, una de las características más importante de esta zona visitable, es la de mostrar en una misma superficie o en rocas cercanas, grabados rupestres de diferente cronología y que cumplieron diferente función en su período cronológico.

Nota.- En la imagen, la famosa "Mámoa do Rei", en el Monte Penide, ya en tierras de Redondela, limítrofe con el monte Vixiador (Vigo)