lunes, 18 de mayo de 2009

EL CASTRO DE VIGO : EL ORIGEN DEL " VICUS HELLENI" O EL VIGO ROMANO (IV)

3.-ESTRATIGRAFÍA Y MATERIALES.

En la estratigrafía diferenciaremos la obtenida en la excavación en área y la obtenida en los sondeos.

Para toda la zona de excavación en área se puede aplicar la misma secuencia estratigráfica salvo ligeras variaciones que no afectan sustancialmente al conjunto de la misma.

En total fueron seis los niveles estratigráficos localizados.

Los niveles R y A, son bastante homogéneos en toda el área y serían básicamente el manto vegetal y nivel revuelto respectivamente.

El nivel B correspondería al último nivel de ocupación de esta ladera y en ella se detectan muros de época tardo-romana, que en ocasiones discurren por encima de edificaciones anteriores. Dentro de este mismo nivel se detectan huellas de abandono de algunas construcciones de época romana.

El nivel C, define la época de habitación de las estructuras de época romana localizadas. Al nivel D corresponderían algunas de las construcciones de muros curvos y que ocasionalmente se ven rotas por muros de época posterior.

Ya el último nivel el E, sería el primer nivel de ocupación de la mencionada zona. Éste nivel únicamente se detecta en zonas puntuales del área de excavación.

En estos últimos niveles son en los que se localizan la práctica totalidad de los materiales arqueológicos, tanto cerámicos, como metálicos, líticos,…

Son abundantes las cenizas y carbones junto a algunos de estos materiales, recogidos tanto encima de los pisos de las viviendas como en las tierras que constituían la cimentación de las mismas.

La potencia estratigráfica varía mucho de unos a otros. Las primeas capas de tierra que nos encontramos y que corresponde, como dijimos, básicamente a la vegetación de la zona y a las tierras removidas o revueltas, fruto de las continúas modificaciones y alteraciones que sufrió el monte, sobre todo en su parte superior. Al estar esta área situada en una de sus laderas, los aportes de tierras movidas procedentes de otras partes más altas son muy abundantes y en ellas se pueden encontrar tanto materiales modernos, medievales o romanos.

Por lo que respecta a la estratigrafía de los sondeos, únicamente existe variación en la zona alta del yacimiento, donde se registran unos niveles de relleno de época actual y que llegan hasta la roca base. En alguno de estos sondeos se pudo detectar el nivel C, y antes del mismo niveles de relleno de considerable potencia donde había desaparecido completamente el nivel B. Para los sondeos realizados en la ladera Noroeste, la estratigrafía a aplicar es la misma que la descrita con anterioridad para la zona de excavación en área.

En los sondeos realizados en la ladera opuesta a la excavación en área, la potencia estratigráfica localizada fue muy grande, en la mayoría de las catas arqueológicas realizadas. La media podemos situarla hacia los 1,5 metros. Los niveles estratigráficos más profundos y que corresponden al período de mayor auge del yacimiento (siglo I después de Jesucristo) poseían una ingente cantidad de material cerámico, sobre todo correspondientes a ánforas.

Los materiales arqueológicos del Castro de Vigo localizados hasta la actualidad, se pueden dividir en: cerámica indígena y romana, objetos metálicos, objetos líticos y vidrio.

La cerámica romana se divide en fina o de lujo ; común o de cocina y mesa;; de almacenaje o de transporte (dolios y ánforas) ; y materiales de construcción (tejas y ladrillos). Más adelante trataremos este tema, en más profundidad.

La cerámica indígena aparece en menor número en relación con la romana, sobre todo en los niveles A, B y C, donde desaparece casi por completo. Sin embargo en los niveles D y E, abunda, desapareciendo en este caso la cerámica romana.

Hay que destacar este dato por que es muy interesante .Estadísticamente podemos decir que casi un 95% del material recogido en todas las campañas arqueológicas realizadas eb este yacimiento, corresponden a cerámica romana, lo que nos habla, de la gran romanización de este poblado y de su mayor etapa de apogeo que se dará hacia el cambio de era.

Dentro de la cerámica indígena, podemos señalar dos grandes grupos. Los recipientes más refinados y bellamente decorados y los correspondientes a cerámica común de cocina. De estos últimos, van a destacar las ollas globulares, los fuentes de asas interiores, las jarras, los cuencos, que presentarán una variada tipología, relacionada con sus tipo de borde, asas,..

. En cuanto a las técnicas decorativas empleadas son las siguientes: estampillado, incisión, impresión, decoración plástica y decoración bruñida. Se aplican solas o en combinación con otras técnicas, obteniendo así composiciones geométricas de gran vistosidad. No existen las representaciones figurativas claras.

En un momento cronológico avanzado, los alfareros indígenas deciden imitar formas cerámicas romanas de lujo, que debido a su alto precio eran prácticamente inalcanzables para la mayoría de la población.

Mención aparte merecen la gran cantidad de “fusayolas” encontradas, presentando diferentes tipologías, medidas y decoración. Así, como los discos de cerámica perforados y las “fichas de juego”, que en la mayoría de las veces, se fabrican a partir de un fragmento de una vasija.

Cronológicamente la cerámica indígena del Castro de Vigo, va del siglo II a. C. al I d. C, más tarde es desplazada por la cerámica romana.

Nota.-En la primera imagen que ilustra este comentario, podemos ver uno de los mejores cortes estratigráficos obtenidos en la zona de “excavación en área” en el noroeste del yacimiento. Se pueden distinguir perfectamente los diferentes niveles o estratos documentados, con diferentes tonalidades y tipo de tierras. En la segunda fotografía, podemos ver, el momento justo de la aparición de unos fragmentos de cerámica indígena en la excavación, que como hemos mencionado, es muy difícil de localizar, pues la cerámica romana es muchísimo más abundante.