martes, 19 de mayo de 2009

EL CASTRO DE VIGO : EL ORIGEN DEL " VICUS HELLENI" O EL VIGO ROMANO (V)

Con lo que respecta a la cerámica romana, se detecta su presencia a partir del siglo II antes de Jesucristo, con las denominadas cerámicas campanienses, más tarde llegarán las ánforas republicanas y las sigillatas itálicas y gálicas en un momento que se puede fechar en el siglo I antes de Jesucristo, a partir del I después de Jesucristo, las sigillatas hispánicas comienzan su distribución y se prolongarán durante un dilatado espacio de tiempo. Ya como cerámicas más tardías tenemos el hallazgo de algunos fragmentos de “cerámica paleocristiana” grises y anarajandas con la típica decoración vegetal de palmetas estampilladas. Se tiene constancia también de cerámicas de paredes finas, barbotinas, cerámicas finas grises, cerámicas pintadas... Como elemento destacable, señalaremos el hallazgo de varios fragmentos de cerámica marmorata, una cerámica cuya ornamentación imita las vetas del mármol y cuya presencia en el noroeste únicamente era conocida en Lucus Augusti. Se puede señalar también la presencia de algunas sigillatas con marcas de alfarero, que nos proporcionan información acerca del lugar de origen así como de la fecha aproximada de su fabricación. De este tipo amplio de cerámicas de lujo, podemos decir que existe una variada muestra de tipología con decoración y sin ella. Los motivos decorativos son en la mayoría e los casos, geométricos, destacando los círculos concéntricos, guirnaldas,..pero poseemos una fragmento de “terra sigillata” gálica, en la que podemos ver representado, un “grifo alado”.Por último, señalar la aparición de varios fragmentos de lucernas de las denominas de “volutas” y otra, con ujna interesante decoración figurativa, que nos nuestra una “Niké” o diosa alada de la Victoria.

Además de las cerámicas finas, están las comunes, que podríamos diferenciar, primeramente, entre las que denominaremos “de cocina" y las “de mesa, entre las que destacan las jarras con pico trilobulado, platos, fuentes de barniz rojo-pompeyano, morteros, vasos, cuencos y en especial, una jarra de 20 cm. de altura, 8'5 cm. de diámetro de boca, y que presenta en su superficie una rosácea de 6 cm. de diámetro. La particularidad de esta rosácea es que es exactamente igual a las que aparecen en alguna de las estelas funerarias localizadas en la calle Pontevedra de esta misma ciudad.

Luego tendríamos las cerámicas que corresponden a grandes vasijas de almacenamiento, que nos vienen dadas por los denominados “dolium” de paredes gruesas, con grandes diámetros y alturas, en las que se cuida de forma especial, su pared interior, pensando al fin al que están destinadas.

Sin embargo la cerámica más abundante viene dada por las ánforas, tanto republicanas como imperiales, entre las republicanas destacan las Dressel 1, y entre las imperiales la Haltern 70, de la que se desenterró un ejemplar entero dentro de un basurero de cerámica.

Se pudieron documentar dos marcas de alfareros o propietario (existen las dos teorías) en un asa y en la parte baja del cuyo de unas ánforas imperiales. Fueron muy frecuentes, los remates de este tipo de vasija, con “grafitti” de diferente tipo: aspados, con rayas paralelas o cruzadas, con letras,…También se recogieron numerosas tapaderas de diferente tamaño de grosor y diámetro, asi como tonalidad

Los materiales de construcción también tienen una gran presencia, destacando las tégulas e ímbrices y en menor medida los ladrillos. En alguna de las tégulas se pueden observar huellas de pequeños depredadores que nos informan acerca de la fauna existente en aquella época. Como curiosidad podemos señalar la existencia de una tégula con un orificio central destinada a la salida de humos de alguna vivienda, de la que sólo conocemos un paralelismo encontrado en la ciudad romana de Conímbriga (Portugal). En una de estas tejas tejas planas romanas, podemos ver una gran “S” marcada ocupando casi toda su superficie.Es curioso este detalle, porque lo normal, es que aparezcan las marcas de los dedos, formando líneas onduladas paralelas, pero no este tipo de marcas.

Para finalizar, hacer una mención a los numerosos “pondus” o pesas de telas”, que también se recogieron de forma abundante y que nos muestran, dentro de su tiplogía tradicional, una variada gama en dimensiones, formas, tonalidades,..presentando en algunas ocasiones, marcas grabados en los mismos, que posiblemente corresponden a los propietarios de los mismos.

Nota.- En la primera imagen que ilustra este comentario, tenemos un fondo de una vasija de “terra sigillata” con la marca de alfarero. Aquí en concreto, corresponde a OF LUPIAN..del que poseemos paralelismos en otros yacimientos romanos. En la fotografía, podemos ver la ánfora romana entera, encontrada “in situ”., en el “concheiro” o basurero de la ladera del monte, junto a gran cantidad de fragmentos grandes de otras ánforas, tégulas, cerámicas de lujo y común romanas,..