viernes, 27 de julio de 2007

BREVE HISTORIA DE LAS EXCAVACIONES DEL CASTRO DE VIGO



Queremos ofrecer en este nuevo comentario sobre el castro de Vigo, un resumen de las noticias y excavaciones relacionadas con este poblado castreño, desde inicios del siglo pasado, cuando se tienen las primeras referencias que hacen mención a este yacimiento arqueológico, hasta 1981 en que inician las campañas sitemáticas en el mismos y que durarán hasta 1988. Los resultados de estos ocho años consecutivos de excavaciones arqueológicos, que no sólo se desarrollarán en la ladera del Poniente, en donde se han dejado a la luz, unos 45 construcciones castreñas, sino por medio de sondeos arqueologicos, por la ladera opuesta y también en la cima del monte, se publicarán en otros artículos de este blog.
La primera noticia que tenemos sobre hallazgos arqueológicos en el castro de Vigo la tenemos en 1928. Con esta fecha se nos comenta que debido a la realización de hoyos para la plantación de árboles en una parte alta del monte, orientada hacia el noreste, se van a encontrar gran cantidad de restos arqueológicos, que van a llamar la atención a la Diputación Provincial de Pontevedra, que designará una Comisión especial, para que realice el informe oportuno sobre los mismos y valore la importancia de estos. Esta investigación la llevarán a cabo los señores Losada Diéguez, López Cuevillas y Filgueira Valverde, colaborando como dibujante Castelao. En este estudio se analizan diversos materiales arqueológicos encontrados en este yacimiento y que estaban depositados en varios centros: el Instituto Nacional de Vigo; el Ateneo de nuestra ciudad; el colegio de los PP. Jesuítas; el colegio de los HH. Maristas y especialmente, dada su interés, los que había recogido y tenía en su poder D. Agustín Tenreiro. Del análisis que hacen de los objetos estudiados y su posterior publicación, tenemos que resaltar los siguientes: molinos de mano; piedras pulimentadas y un aguzador; una moneda que no se logra identificar y un pequeño bronce romano; numerosa cerámicsa indígena lisa y presentando diversas decoraciones; una fusayola y varios discos circulares perforados de barro; muchas tégulas, destacando una que posee marca; diferentes fragmentos de ánforas romanas, localizando una con marca de alfarero; cerámica romana fina a torno y un fragmento de tapadera romana; fragmentos del que denominan "barro saguntino" ( que en aquella época se le conocia así a la "terra sigillata"); cerámica pintada romana; y finalmente, tres pesas de telar o "pondus", una de ellas con una marca en forma de aspa. Florentino López Cuevillas, en un estudio posterior, analizará las cerámicas indígenas e importadas, procedentes de la coleción de D. Enrique Tenreiro Mulder. Para Cuevillas, las vasijas con decoración pintada se pueden clasificar en dos tipos: ibéricas y romanas. Tenemos que mencionar que en la actualidad existe en los fondos arqueológicos del museo municipal "Quiñones de León", un fragmento muy bien conservado, de una tijera romana, también procedente de la citada colección particular. Son muy escasos los hallazgos de este tipo encontrados en castros gallegos.
En 1929 visitará este yacimiento arqueológico, el eminente arqueólogo alemán Hugo Obermaier, que llevará a cabo una pequeña prospección, encontrando una hacha pulida de reducidas dimensiones y analizará un muro castreño, que la fuera visto por la Comisión de la Diputación, el año anterior. La visita de este importante profesor con gran renombre internacional, será noticia en la prensa gallega y viguesa.
El estudioso del pasado vigués y arqueólogo de vocación, D. Pedro Díaz Alvarez, va a recoger en 1941, en la vertiente oriental del monte, una serie de objetos que depositará en el desaparecido colegio Mezquita. Se trata de dos molinos de mano, un "pondus" y diversos fragmentos de tégulas y ánforas galaico-romanas.
Tenemos que recordar aquí, el hallazgo de una hacha de bronce, encontrada al parecer, en este yacimiento arqueológico, perteneciente a la antigua colección particular del Sr. Solla, en Arcade, que podemos clasificar en el período del Bronce Medio ( del 1000 al 1200 antes de Jesucristo ) y que será estudiada por el arqueólogo Luis Monteagudo, y que en la actualidad está depositada en el museo provincial de Pontevedra. Las medidas de esta pieza son: 152X87X6,5 centímetros.
En 1952 se va a realizar la primera campaña arqueológica, bajo la dirección de D. José María Alvarez Blázquez, delegado local de excavaciones en Vigo de aquella. El lugar que se realizarán estos primeros trabajos arqueológicos, será en la ladera noroeste del monte , dando como resultado a destacar la localización de una vivienda de planta circular de unos 4,5 metros de diámetro, recogiéndose un abundante material arqueológico, del que podemos destacar el siguiente: diversos fragmentos de "terra sigillata", pudiéndose reconstruir totalmente un pequeño cuenco de este tipo de cerámica fina romana, perteneciente a la denominada "hispánica"; numerosos fragmentos de cerámica indígena con decoración y sin ella; cerámica pintada romana; y finalmente de bronce, una cucharilla y un fragmento decorado perteneciente a un aplique.
En 1970, se vuelven a reanudar las excavaciones en el mismo lugar de las de 1952 y bajo la misma dirección técnica, de José María Alvarez Blázquez, colaborando en las mismas el antiguo conservador del museo municipal "Quiñones de León" de Vigo, D. Angel Ilarri Gimeno y D. Pedro Díaz Alvarez. Cerca de la casa circular encontrada en la anterior campaña, se desenterrará otra, pero de distintas características: posee una planta rectángular algo irregular, pues se adapta a los rebajes de la roca base del monte y va a medir unos 4,90 X 4,70 metros. Luego en esta misma campaña se iniciará la excavación en otra zona cercana, a unos 50 metros más arriba, en donde se había encontrado parte de un muro semicircular, al hacer la carretera de subida al monte por esta lugar, y se observaba que el mismo se introducía por debajo de la pista mencionada. Fruto de estos trabajos se desenterrarán dos construcciones castreñas más: una de unos 4 metros de diámetro y conservando una buena altura de muros ( alrededor de 1,5 metros); y otra, de forma algo irregular, en la que se puede ver la mitad de un molino circular de mano reutilizado en su muro, que mide unos 4 X 5 metros. A continuación vamos a destacar parte del abundante material recogido durante esta excavación y que tuvimos la suerte de poder estudiar años más tarde: diversos fragmentos de "terra sigillata" lisa y decorada; vasijas indígenas de variada tipología y decoración; una hacha pulimentada de color verdoso; varias "fíbulas" o imperdibles de la época, destacando las denominadas de "aro interrumpido" o de "omega"; "acus crinales" o alfileres de bronce para el cabello o el vestido; cuentas de vidrio de diversos colores, para collares o pulseras y claramente procedentes de importación; y finalmente una moneda de bronce correspondiente al emperador Trajano.
Hasta aquí, las referencias que poseemos de las primeras noticias y campañas arqueológicas realizadas en este poblado castreño. Como he comentado al empezar este comentario, se retomarán las excavaciones en esta zona en 1981, cuando esta área del monte con sus construcciones excavadas y dejadas al descubierto, se encontraba en un total estado de abandono y se podían observar numerosos agujeros de "excavadore furtivos" en los cortes estratigráficos realizados y las estructuras pétreas localizadas presentaban sus muros casi totalmente derruídos y la altura de los mismos, se había reducido visiblemente, debido a la caída de las piedras que los formaban....La zona por desgracia hasta se habia convertido en un lugar para la práctica de "moto cross".....
Nota.- En las imágenes, en la parte superior, una panorámica general del Castro de Vigo, reproducida en una postal de principios del siglo pasado y en la otra, aspecto que ofrecía, en 1977, una vivienda desenterrada en la campaña de 1970.