viernes, 7 de marzo de 2008

SOBRE LOS YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS EN LOS MONTES COMUNALES DE VIGO (III)

PROSPECCIONES Y EXCAVACIONES DE INTERES PATRIMONIAL EN LOS YACIMIENTOS ARQUEOLOGICOS DE LOS MONTES COMUNALES DE VIGO

La realización de nuevas prospecciones y excavaciones arqueológicas en la zona de estudio, nos iban a dar un mayor valor e interés cultural y patrimonial al conjunto catalogado en la actualidad.

Las prospecciones sistemáticas a desarrollar nos ofrecerían nuevos datos sobre el patrimonio arqueológico documentado (pudiendo variar su número y conociendo mejor su grado de conservación), a la vez, que llevando a cabo excavaciones arqueológicas programadas en una serie de yacimientos seleccionados, de diferente tipología ( por ejemplo, enterramientos funerarios y poblados ) y marco cronológico ( cultura megalítica y castreña ), podían mostrar al visitante, restos patrimoniales que en la actualidad se encuentran ocultos por la tierra que los cubre.

A continuación pasamos a analizar muy brevemente sobre estos dos temas:

LAS PROSPECCIONES ARQUEOLOGICAS SISTEMATICAS

A la hora de poder determinar la importancia de conjunto que forman todos los yacimientos arqueológicos existentes en los montes comunales de Vigo, es importante tener en cuenta, que el número de los mismos, puede variar por actuaciones futuras de nuevos descubrimientos, en base a prospecciones sistemáticas intensivas y también que en la mayoría de los casos, nos encontramos delante de monumentos que nunca fueron objeto de excavaciones programadas que trabajando sobre su superficie dejaran restos constructivos a la vista.

La realización de prospecciones arqueológicas por todos los montes que pertenecen a la Comunidade de Vigo, nos posibilitará, por un lado, el comprobar el estado de conservación de los yacimientos arqueológicos que al día de hoy están catalogados y por el otro, poder localizar nuevos monumentos que hasta la actualidad no sabemos de su existencia. Por la experiencia que poseemos en esta zona en cuestión, tenemos la certeza, que estas nuevas prospecciones iban a dar buenos resultados en ambos casos y supondrían en definitiva, el actualidad el inventario de todos los yacimientos arqueológicos existentes y su grado de conservación.

La localización de nuevos yacimientos arqueológicos nos iba a dar una visión más amplia de nuestro patrimonio y en ocasiones, contribuiría mejor a la comprensión de determinados conjuntos que hoy en día podemos estar viendo de forma parcial. Sería el caso de las estaciones de grabados rupestres prehistóricos o las necrópolis megalíticas.

En las primeras, la aparición de nuevas rocas en un grupo rupestre ya conocido, nos podían aportar nuevos motivos representados en los petroglifos con lo que ganaríamos en el repertorio temático del conjunto o del área geográfica en su totalidad. Es el caso,

por ejemplo, del hallazgo de motivos de armas en nuevas piedras, que datación con gran fiabilidad la estación rupestre en cuestión y por extensión, la zona en que se encuentra.

En cuanto a las necrópolis megalíticas, el descubrimiento de posibles restos de nuevos túmulos cercanos a los ya catalogados y que por problemas de vegetación, por ejemplo, no se pudieron localizar en las prospecciones primeras, ampliaría el número de enterramientos y la importancia de los mismo. También, si estos nuevos trabajos de campo, dieran como fruto el hallazgo casual de restos arqueológicos, como materiales cerámicos, nos podían evidenciar la proximidad de un hábitat cercano con lo importante que es este dato a la hora de poder determinar el poblado a que corresponden las citadas necrópolis.

Por último, también la cultura castreña podía beneficiarse de estas nuevas prospecciones, no tanto por la localización de nuevos emplazamientos, que por sus dimensiones es casi imposible que puedan encontrarse nuevos, sino por que nos podían mostrar mejor la configuración del reciento fortificado, en su zona habitacional,

sistemas defensivos y zonas de trabajo adyacentes, que por problemas de visión derivados por la vegetación existente en su día en la zona, no se pudieron valorar correctamente, al igual, que la aparición de materiales arqueológicos en la superficie del yacimiento, nos ofrecerían nuevos datos sobre la datación y características principales del castro en cuestión y su evolución.

LAS EXCAVACIONES ARQUEOLOGICAS PROGRAMADAS

Llevando a cabo excavaciones arqueológicas programadas en diferentes yacimientos que se ubican dentro de los montes comunales de Vigo, nos posibilitaría poner en valor una serie de monumentos que en la actualidad ofrecen al público una visión muy parcial de su realidad patrimonial, contribuiríamos a la obtención de nuevos datos que nos ofrecerían más información sobre los mismos y sobre todo podríamos mostrar los monumentos con las estructuras que definen mejor el yacimiento y ayudan a comprenderlo mejor en su visita.

Podríamos proponer desde aquí, la realización de las siguientes excavaciones arqueológicas, que tienen en común, que a la vez que nos proporcionarían más documentación cultural de los yacimientos en si, aportarían un valor añadido, en relación a los restos de construcciones pétreas que dejarían al descubierto y con ello el elemento patrimonial sería mayor.

En base a lo expuesto y por orden cronológico tendríamos las siguientes actuaciones o intervenciones arqueológicas, consistentes en procesos de excavación realizadas en dos fases: sondeos arqueológicos diseminados por el yacimiento y la excavación arqueológica ya concreta desarrolla en área, que permitiría la localización y exhumación total de los restos arqueológicos descubiertos:

DOLMENES Y TUMULOS MEGALITICOS DE CANDEAN

La excavación arqueológica que se propone, son los trabajos en área en tres dólmenes y túmulos megalíticos en la parroquia de Candeán, más concretamente en la zona de la Madroa y Costa Freiria.

En la primera nos encontramos en la actualidad con dos cámaras funerarias con sus túmulos respectivos, que presentan varios ortostatos pétreos de las mismas a la vista, fruto de excavaciones furtivas. La actuación arqueológica perseguiría la excavación total del enterramiento para que nos dejara contemplar en todo su conjunto, las estructuras que lo integran. Es interesante señalar que las “mamoas” a las que hacemos referencia aquí, son de escasas dimensiones a diferencia de lo que va acontecer con la siguiente excavación propuesta. La localización de materiales nos posibilitaría la datación cronológica adecuada para el yacimiento.

Evidentemente tendríamos que contemplar a continuación la consolidación oportunas de las construcciones descubiertas, para evitar su posible destrucción y dejarlas en perfecto estado de conservación.

En la segunda área, nos centraríamos en la cámara y túmulo megalítico parcialmente excavado de antiguo y cuya referencia bibliográfica nos las proporcionan los arqueólogos alemanes, Leisner, en su visita a Galicia y que queda reflejada en el primer dibujo o croquis a escala que poseemos de un dolmen en nuestra zona geográfica. Aquí también los trabajos de excavación arqueológica irían encaminados al descubrimiento integral del enterramiento que presenta una gran cámara funeraria pétrea y un túmulo de tierra de grandes dimensiones y altura considerable.

También aquí los hallazgos arqueológicos nos darían más pistas de su cronología , conseguida a través de los materiales cerámicos o líticos localizados asi como su posible datación absoluta por Carbono-14.

Al igual que mencionamos al hablar de las excavaciones anteriores en la Madroa, una vez finalizados los trabajos arqueológicos consistentes en desenterrar las estructuras, éstas, serían convenientemente consolidadas para su perfecta conservación y poder ser visitadas.

Podrían completarse las citadas intervenciones arqueológicas con la excavación del dolmen denominado “Casa dos Mouros”, también en la parroquia de Candeán y cercano a los mencionados anteriormente. La gran cámara funeraria que podemos ver en la actualidad así como que este monumento megalítico sea propiedad municipal, serían dos circunstancia a tener en cuenta y propiciar los trabajos de excavación en este dolmen.

ASENTAMIENTOS Y PETROGLIFOS DE CORUXO

En muy pocas ocasiones se tiene la ocasión de poder vincular los poblados u otro tipos de hábitat del Calcolítico con los grabados rupestres relacionados con los mismos. Pero aquí poseemos en la parroquia de Coruxo, numerosos petroglifos cercanos a posibles asentamientos de este marco cronológico, como es el caso de As Presiñas o las cavidades naturales de O Folón, .

La posibilidad de lograr encontrar a través de excavaciones arqueológicas en los citados yacimientos, una relación entre los habitantes de los mencionados poblados con los que hicieron los grabados rupestres, supondría un paso muy importante para la historia de la arqueología, no sólo en nuestra zona geográfica, sino de Galicia entera y Norte de Portuagal. Aunque no situados en la parroquia de Coruxo, tenemos otro posible poblado que podría excavarse, que es el de Cal do Outeiro en Saiáns o las otras cavidades graníticas de Porteliña, ya en Valladares.

Por último podemos señalar, lo interesante que podría ser dejar al descubierto la total superficie del famoso petroglifo de “Pedra Moura”, en el barrio de Fragoselo, el primero en ser publicado, por L. Monteagudo en la década de los cincuenta, y posiblemente el de mayores dimensiones y cantidad de motivos representados en el mismo. Sin lugar a dudas, que la excavación total de esta roca, proporcionaría más grabados que están hoy en día ocultos bajo la vegetación existente en su entorno.

CASTRO DE SOBREIRA

Analizados todos los asentamientos castreños que poseemos en montes comunales vigueses, creemos que el que presenta en la actualidad una mejor conservación, un buen acceso y una estructura original muy interesante y completa, es el castro de Sobreira, en la parroquia de Valladares.

Estas características mencionadas son importantes a la hora de decidir la excavación de un poblado castreño que va a ser objeto de visitas y que el objetivo fundamental de la intervención arqueológica a realizar en él, va a ser patrimonial, buscando aportar al espectador un conjunto de estructuras pétreas que hagan de fácil comprensión el yacimiento arqueológico que se visita.

Así tenemos que, ya en la actualidad son parcialmente visibles o identificables, una serie de estructuras que nos evidencias su recinto habitacional superior y sus diferentes tipos de defensas, que le dan a todo el conjunto una singular perspectiva y atrctivo.

Si pensamos que una vez que se hagan las excavaciones podemos ofrecer más de un 25% de superficie excavada al visitante se podrá comprender el valor patrimonial que le estamos añadiendo al yacimiento.

Nota.- En la imagen, el dolmen conocido como "Casa dos Mouros" que nunca fue objeto de una excavación arqueológica sistemática que se tenga referencia.