viernes, 7 de marzo de 2008

SOBRE LOS YACIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS EN LOS MONTES COMUNALES DE VIGO (I)

Por circunstancias diversas hace unos años, realicé una serie de estudios sobre los yacimientos arqueológicos existentes en los montes comunales de Vigo. Considerando que pueda ser de interés, para el amante de la arqueología de nuestra zona, voy a dedicar algunos comentarios desde este blog a este tema, analizando primeramente, los tipos de yacimientos arqueológicos; los itinerarios que podemos hacer; las prospecciones y excavaciones futuras que se pueden programar; y presentando la creación de unos posibles parques arqueológicos de Vigo y su entorno.

Todo ello, nos dará una buena perspectiva para poder conocer la riqueza arqueológica que nos rodea y la problemática que plantea en el presente y en el futuro. Empezamos hoy comentando los diferentes tipos de yacimientos o monumentos arqueológicos que poseemos en los montes comunales de Vigo.

LOS DIFERENTES TIPOS DE YACIMIENTOS ARQUEOLOGICOS DE LOS MONTES COMUNALES DE VIGO Y SU PROBLEMÁTICA

Los diversos montes pertenecientes a la mancomunidad de Vigo, poseen en su superficie, ya sea de forma total o parcial, cerca de un centenar de yacimientos arqueológicos que corresponden a diferente tipología atendiendo a cuestiones cronológicas y/funcionales ( poblados, enterramientos ,etc..).

Así tenemos, que aproximadamente un 75% de ellos, se ubican dentro de los montes comunales, tanto su zona concreta que define el yacimiento en si, como el área de cautela o respeto de protección, que por legislación le corresponde. El 25% restante, corresponden a los montes que poseen una zona pequeña afectada por el área de protección o cautela arqueológica de yacimientos situados fuera de los mismos y su entorno, se encuentra muy modificado por diversas circunstancia que han alterado de forma visible el emplazamiento originario del punto arqueológico en cuestión ( diversos tipos de viales, construcciones de diversa índoles,…).

Al existir un inventario minucioso que se presenta con este estudio en el que se presenta la ficha técnica completa de cada yacimiento catalogado, indicando sus características principales así como ilustrado con croquis de situación y fotografías áreas y particulares del mismo, no vamos a repetir la descripción del mismo y remitimos al lector a buscar cada yacimiento arqueológico en dicho trabajo, si precisa de más información.

Dependiendo del tipo de yacimiento arqueológico localizado en los montes comunales, existe, con la legislación vigente en la materia, una serie de medidas de protección cautelar o protección que afectan tanto a la superficie integral del mismo, como a la zona que afecta la misma .

Estamos hablando de la protección efectiva sobre el área concreta en la que se encuentra delimitado el yacimiento y los 200 metros de cautela que se contempla, a contar desde la línea más exterior del mismo.

Estas medidas de protección son genéricas y no se diferencian por el tipo de punto arqueológico documentado, lo que hace muy discutible el valor que se pueda dar a su eficacia.

Así tenemos que para un asentamiento castreño o romano, existe la misma protección que para un túmulo megalítico o de un grabado rupestre. Esto hace que la medida, si en ocasiones puede ser válida, en su mayoría y por extensión, en otras ocasiones resulta excesiva y inadecuada para tratar el tema de la cautela arqueológica, como es el caso de los denominados petroglifos, que en muchas situaciones, están definiendo grabados de épocas históricas y que no debían de contemplar esas consideraciones relativas a movimientos de tierras a su alrededor, pues, los citados puntos arqueológicos, no dejarde señalar tan sólo, lugares de delimitación y término, que tienen sólo un valortestimonial y concreto en el punto en el que se encuentran.

Otro tema a tratar es la situación actual en que se hallan los yacimientos arqueológicos en cada caso, pues, se da el caso muy frecuente, que la inmensa mayoría de ellos, está tan deteriorado que las líneas de delimitación que podamos efectuar, no corresponden ala configuración primitiva y por ello, las medidas cautelares que podamos tomar no dejar de ser una mera especulación espacial.

Aclaradas estas cuestiones, pasamos a continuación a revisar los yacimientos arqueológicos objeto de este trabajo, iniciando la relación de los mismos, por orden cronológico, esto es, de los más antiguos o prehistóricos a los más cercanos a nosotros.

LA CULTURA MEGALITICA: DÓLMENES Y MAMOAS

Son las necrópolis megalíticas que podemos documentar en los montes comunales de Vigo, los monumentos arqueológicos catalogados hasta la actualidad que poseen una cronología más antigua . Estaríamos hablando del período prehistórico en que se desarrolla el fenómeno de la cultura megalítica, dentro de neolítico, que podríamos fechar, entre el 3.500/3.000 al 2.000 antes de Jesucristo, en nuestra región gallega.

La mayoría de estos enterramientos funerarios, compuestos de cámara poligonal pétrea y túmulo de tierras y piedras, lo tenemos localizado en la parroquia de Candeán y Cabral, hacia el Norte, aunque poseemos algunos ejemplares, hacia el Naciente (parroquia de Bembrive ) y el Sur (parroquia de Coruxo, Valladares y Zamáns). Podemos considerar que las necrópolis del Norte y Naciente, corresponden a una mayor que se extiende por la zona alta de las mismas.

En la parroquia de Candeán señalamos las localizadas en “Costa Freiria”, “Ferraboura”, “Chan dos Touciños”, “A Madroa”, y “Vixiador”.

Ya en la vecina parroquia de Cabral, tenemos la importante necrópolis de “Cotogrande”, única de fue excavada de forma científica hace escasos años y que ha dado interesantes

materiales arqueológicos y las primeras dataciones de Carbono-14 para la cultura megalítica viguesa.

En la parroquia de Bembrive, poseemos el conjunto tubular conocido por “As Pereiras”, en el cual, dos de los monumentos estudiados, pertenecen en su mitad, a la parroquia de Tameiga, ya en el municipio limítrofe de Mos.

La necrópolis de “Xunqueiras” se localiza en la parroquia de Zamáns, al igual que las de “San Cosme” y la “mámoa de Veigas Longas”.

En Coruxo, tenemos sólo un monumento localizado y corresponde al denominado “Mámoa de chan grande”.

Por último, en la parroquia de Valladares, tenemos los enterramientos megalíticos conocidos de “Sobreira”.

EL CALCOLITICO Y BRONCE: HABITAT, CAVIDADES Y PETROGLIFOS

El siguiente período bien representado es el Calcolítico (2.000-1.800 antes de Jesucristo) y la edad de Bronce (1.800-600 antes de Jesucristo), aunque de este último, teniendo en cuenta las investigaciones más recientes, tenemos documentado lo que sería su primera etapa o Bronce Inicial.

Pertenecientes a esta época prehistórica tenemos los posibles lugares de hábitat o poblados de “As Presiñas” en la parroquia de Coruxo; “Cal do Outeiro” en la parroquia de Oia; y “O monte Cabanas” en Bembrive. Si de este último, en base a excavaciones recientes conocemos su datación cronológica, de los dos anteriores, debido que se han catalogado en base a hallazgos aislados de materiales arqueológicos localizados de forma fortuíta y datables por paralelismos con otros en contextos semejantes de dicha cronología, tenemos que esperar que se realicen algún tipo de intervención arqueológica para conocerlos con más profundidad.

Las cavidades pétreas de “O Folón” y “Porteliña” pertenecientes a la parroquia de Coruxo y Valladares, respectivamente, han dado unos ejemplares cerámicos datables en esta época prehistórica, pero la función de las mismas, deberá definirse, con estudios arqueológicos futuros, pues estaríamos delante de un singular tipo de hábitat o de un lugar de gran valor religioso y las dos cosas a la vez.

Mención aparte merecen los numerosos petroglifos que poseemos repartidos mayoritariamente por la parroquia de Coruxo y pocos ejemplares en Oia y Saiáns. En la actualidad, es opinión generalizada entre los investigadores de este tema, que la datación de los mismos, puede varían bastante de unos a otros, pero la mayor parte de ellos, lógicamente los que podemos documentar como de tiempos prehistóricos, correspondería hacia el año 2.000, en un inicio del Calcolítico y podría prolongarse hasta los momentos medios del siguiente período (Edad de Bronce). Lógicamente, como ya comentamos en otro apartado de este trabajo, distinta cronología poseemos para los

grabados más recientes, que nos acercarían a momentos plenamente históricos, desde el medievo a épocas de la edad moderna y contemporánea.

Una vez indicado esto, pasamos a hacer un listado de los petroglifos catalogados hasta la actualidad en la parroquia de Coruxo: “Carballoso”, “As presas”, “Presas das rodas”, “O Castiñeiron”, “Alto da iglesia”, “Pedra moura “ en el barrio de Fragoselo, sin duda el más importante de todos ellos, por su superficie grabada y los numerosos motivos geométricos que llenan prácticamente la totalidad de la piedra; “”alto da Costa”, los cinco grupos de “O Viveiro”, “Alto do polombar”, “Lapa Furada”, “Leixiades”, “OPontón”, “chan grande”, Chan de arriba”, Monte da Guieira”, “Alto de Balteiros”, y“Penedo da moura” .

En la parroquia de Saiáns, poseemos los grabados rupestres de “Castro de Estea” y en la parroquia de Oia, los diferentes grupos del conocido como “Carballoso”.

LA CULTURA CASTREÑA: LOS CASTROS Y LA ROMANIZACION

Por último también tenemos dentro de nuestros montes comunales diversos poblados fortificados de la Edad de Hierro (600 antes de Jesucristo al siglo I después de Jesucristo) correspondientes al hábitat de la cultura castreña. Son los conocidos castros gallegos, tan visibles en la mayoría de las zonas forestales que poseen ciertas elevaciones, propicias para la defensa de las tierras fértiles de cultivo, situadas en una zona inferior a los mismos. Estos poblados, poseen normalmente un complejo sistema defensivo que hace que la extensión de los mismos, sea amplia y en ocasiones difícil de definir en la actualidad, debido al cambio que ha experimentado el espacio que lo rodea.

El fenómeno castreño en su fase final va unido al proceso de la romanización y esto hace que la casi totalidad de los asentamientos esta época, presente indicios o muestras muy claras de esta aculturación, que se va a llevar a cultura castreña a realizar numerosos cambios en su estructura, desde ambientales como económicos o sociales y en definitiva, conducirá a la misma a la formación de la denominada “cultura galaico-romana” y con ella se iniciaría el fin del doblamiento máximo de los castros, buscando los antiguos pobladores de los mismos, otros tipos de emplazamiento acordes con los nuevos tiempos y que los llevarán a afincarse en zonas llanas, próximas al mar o áreas agrícolas y tender a la creación de pequeños núcleos que población, que darán origen más adelante, al nacimiento de las parroquias.

Por ello, en todos los castros que se han catalogado este proceso de la romanización está presente y excavaciones a realizar en el futuro, nos pueden deparar otros tipos de asentamientos correspondientes a esta época y que hoy día están poco documentados. Como dato a tener en cuenta, en nuestra área de estudio está los hallazgos aislados del denominado “Monte da Pomba” en la parroquia de Bembrive, que nos puede estar evidenciando posiblemente un tipo similar de poblamiento romano si no es la tradición villa romana del siglo III-IV después de Jesucristo.

Sobre los castros propiamente dicho que tenemos documentados podremos hablar de los siguientes:

En la parroquia de Candeán, el conocido como “A Madroa” con apenas recuerdos de su configuración primitiva, solo dejándonos apreciar la extraordinaria posición estratégica y defensiva que tenía. También en está zona poseemos la denominada “Torre dos mouros”, cuyo origen es un castro que se convierte con posterioridad en una torre medieval. Son visibles aún en día, restos de sus muros constructivos y se encuentra numeroso material cerámico de cronología castreña-romana-medieval, en las tierras que rodean el pequeño montículo.

Luego tenemos el pequeño asentamiento denominado “O Castro” en la parroquia de Cabral, para luego destacar el castro de “Arieiro” bastante bien conservado, con grandes dimensiones y sistema defensivo ya en la parroquia de Bembrive.

En Comesaña, está el castro ubicado en el barrio de Casás, muy alterado y modificada su estructura antigua por las trabajos de cantería realizados en el mismo, hasta fechas
recientes y que sólo queda evidencias del mismo, por los abundantes materiales arqueológicos que se encuentran esparcidos por su superficie, debido a las circunstancias mencionadas.

En la parroquia de Valladares tenemos dos castros: uno se trata del conocido “Monte Alba” también muy alterada, ya desde épocas medievales y que conserva vestigios del citado período, habiendo documentado el hallazgo de monedas de bronce perteneciente a esa cronología; y el castro de “Sobreira”, en buen estado de conservación, con recinto habitacional bien definido y sistema defensivo que le da al conjunto una visión compleja, pero adecuada al tipo de yacimiento que representa.

Por último, ya en la parroquia de Saiáns, en el barrio de Estea, tenemos el castro del mismo nombre, que se emplaza en un punto muy estratégico, en una elevación próxima a la costa y que posee también unas defensas bien conservadas.

Nota.- En la fotografía que ilustra el comentario, la conocida "Casa dos Mouros". Magnífico dolmen que se conserva en la parroquia de Candeán.