viernes, 31 de enero de 2014

EL CASTRO DE VIGO: ESTADO ACTUAL DE LAS INVESTIGACIONES (IV)




 

El Castro de Vigo: contextualización geográfica y cultural
Datación tópica y cronológica
 El castro que nos ocupa se encuentra dentro del Valle del Fragoso, en el extremo suroccidental de la provincia de Pontevedra, integrado por una veintena de parroquias englobadas en el término municipal de Vigo.
 Se trata de un valle abierto hacia el mar, bañado por las aguas de la ría de Vigo, la más meridional de las Rías Bajas gallegas y la de mayor longitud (HIDALGO y PEREIRA, 1999). Su situación estratégica hace de la zona un lugar muy favorable para los contactos marítimos a la vez que para el comercio con las zonas del interior: el terreno facilita las rutas terrestres y las fluviales. Su orografía quebrada, constituida por alturas de 300 metros de media, establece una frontera natural entre Vigo y los municipios de Nigrán, Redondela o Mos.
 El clima del Fragoso es benigno, suave y húmedo, propiciando un suelo abundante en vegetación y fértil para el cultivo: los inviernos son tibios (con una temperatura media de 10º) y los veranos ligeramente calurosos (20º), con una amplitud térmica anual bastante débil, de unos 10º. El volumen anual de agua caída es bastante alto -superior a 1.000 mm- y el número de días de lluvia al año, elevado; todos los meses registran alguna precipitación (HIDALGO, 1987 A).

El Castro se emplaza en el centro de la ciudad de Vigo, en el denominado Monte do Castro, cuya cota más alta se sitúa hacia los 147 metros sobre el nivel del mar.
Sus coordenadas geográficas son: 08º 43’ 30’’ longitud occidental y 42º 14’ 00’’ latitud septentrional, de acuerdo con los datos del Instituto Geográfico Nacional que se presentan en la hoja 223 del Mapa Topográfico Nacional, correspondiente a Vigo; escala 1: 50.000; y fotografía aérea número 13.345, rollo 145 del vuelo nacional 1956-57 del Servicio Geográfico del Ejército, escala aproximada 1:30.000 (HIDALGO, 1983).
Se cree que el poblado castreño debió abarcar todo el perímetro del monte, aunque en la actualidad, debido a las múltiples modificaciones antrópicas que ha sufrido el lugar a lo largo de los siglos, resulta imposible trazar su contorno primitivo: se desconocen las dimensiones de su recinto y su sistema defensivo, y tampoco se puede saber si poseía terrazas de expansión (HIDALGO y PEREIRA, 1999). Las principales transformaciones físicas del yacimiento fueron consecuencia del levantamiento de una fortaleza en el siglo XVII (conocida como “el Castillo”), que ocupa en la actualidad la cima del monte.
La cronología del Castro de Vigo iría desde el siglo II a.C. hasta el III d.C., distinguiéndose claramente tres niveles de ocupación, en los que destacan un primer nivel indígena, hasta el siglo I a.C, y un segundo nivel galaico-romano, a partir del cambio de era. El momento de mayor auge del poblamiento se correspondería con el de la primera mitad del siglo I d.C.