jueves, 3 de septiembre de 2009

LA CASA MÁS ROMANA DEL CASTRO DE VIGO

Fue en los trabajos de excavación arqueológicos realizados en el castro de Vigo, en 1983, cuando se pudo desenterrar totalmente la planta de una vivienda pétrea , que por sus características constructivas y formales y sobretodo por los hallazgos de los materiales arqueológicos localizados en el nivel de funcionamiento de esta casa, podemos considerar sin lugar a dudas, la que presenta más argumentos para considerarla con los elementos de la cultura romana más fuertes y que la hace sin duda la más romanizada de todas las encontradas hasta la actualidad en este importante yacimiento castreños. Su datación podemos situarla hacia la primera mitad del siglo primero antes de Jesuccristo, que corresponde al momento de mayor auge y apogeo del poblado que está viendo hacer a sus pies el núcleo incipiente de lo que será más tarde el famoso "Vicus Helleni", en es esa se centra en la zona del "Areal" con un importante puerto de mercancias y industrias relacionadas con la obtención de la sal marina ( tanques de salinas) y elaboración de productos culinarios de alto precio, como es la fabricación del tan conocido y apreciado "garum" romano ( piletas de salazón).
Pero volvamos a la casa y al momento de su descubrimiento, para conocerla con más detalle:
En la excavación inicial de la estructura, se pudo ya determinar que poseía un muro adosado a la roca base del monte, que previamente se había rebajado de forma vertical ( como es muy habitual en este yacimiento). También se pudo documentar como de este muro pegado a la roca base granítica, partía el cierre de la vivienda, que venía dado por un pequeño muro que conservaba pocas hiladas de su primitiva pared y cerca del cual se encontró parte del umbral de la vivienda, fue de su lugar original.
La planta de la casa es cuadrada y mide aproximadamente unos 5,5 metros de lado. Poseía un hogar de forma rectangular, en la zona central de la misma y nos venía dado por varias piedras hincadas en el piso o pavimento y en el interior del espacio que delimitaban, se podían observar diferentes ladrillos dispuestos horizontalmente al nivel de ocupación de la vivienda. Hay que hacer notar que este piso, en parte de tierra pisada y en otras de arcilla cocida, se conservaba perfectamente en toda ella y por debajo de él, pasaba el canal excavado en la roca base ya descubierto en 1982 y existía una pileta o hueco de forma rectangular también excavado en la roca base.
La esquina mejor conservada de la casa, corresponde a la situada hacia el sudeste, poseyendo la pared de la casa en esta zona cerca de un metro de altura. En la excavación de las cuadrículas correspondientes a el área que ocupaba esta estructura, se pudo documentar perfectamente la estratigrafía relativa al momento de ocupación y abandono posterior de la vivienda. Así tenemos que sobre el pavimento de ella, era bien visible el derrumbe del muro de la casa y la techumbre de ella, que venía dado por numerosas piedras trabajadas y tejas romanas.
Para finalizar comentar que fueron numerosos los materiales arqueológicos encontrados encima del piso de ocupación, así como, otros en sus cimientos y que nos posibilitaron para la datación de esta casa. Así tanto las cerámicas indígenas y romanas, como diversos objetos metálicos que se pudieron analizar, nos sitúan cronologicamente esta construcción en el siglo I después de Jesucristo y el nivel de funcionamiento más fuerte de la misma, hacia medidados del citado siglo.
Nota.- En la primera fotografía vemos una vista general de la casa luego de excavada y consolidada adecuadamente y en la otra imagen, tenemos un detalle del derrumbe de piedras y tejas romanas, localizado en una de las esquinas de la vivienda, durante la campaña de 1983 en el castro de Vigo.