domingo, 8 de agosto de 2010

ÁREA METROPOLITANA Y ARQUEOLÓGICA DE VIGO

Ya desde hace unos cuantos años se habla de la creación del gran área metropolitana de Vigo o Gran Vigo, que dependiendo de los políticos o los asesores de los mismos, estaría constituída por determinados municipios, adyacentes al de Vigo. Si en esto no existe unaminidad, si que podemos decir que poseemos una gran área arqueológica que englobando tres municipios, tan sólo y que nos muestra la gran riqueza arqueológica de nuestra zona y que va desde hace 5.000 años a la implantación de los romanos en nuestra zona.
Así, dentro del municipio de Redondela, poseemos una de las más grandes y mejor conservadas necrópolis megalítica de toda Galicia (Monte Penide), con unos accesos a la misma impensables para otras estaciones de este tipo, tantoi en nuestra Comunidad Autónoma como en la península ibérica. La limpieza, excavación y musealización de ella, contribuiría a su mayor comprensión por parte de las personas que hoy mismo pasan por ella y apenas se dan cuenta de su valor arqueológico. Esta gran cementerio megalítico, continua por las faldas del monte Vixiador hacia Vigo.
Al otro extremo de nuestro municipio, poseemos en el de Gondomar la mayor y más importante estación de artre rupestre prehistórico eurropeo (Pedra de Auga da Laxe, Vincios), en cuanto a representación de armas se refiere. Con diferentes modelos de armas, destaca la descomunal espada de una longitud y anchura nunca vista en otro lugar del mundo. Estamos posiblemente en un lugar de culto y dayable hacia el 2.000 antes de Jesucristo.
Ya en Vigo, poseemos totalmente musealizados dos importantes yacimientos de dos tipos diferentes de hábitat, representativo cada uno de ellos de su momento cronológico: el castro de Vigo y la villa romana de Toralla. El castro de Vigo es uno de los más importantes yacimientos castreños de Galicia y su presentación al público es de lo más correcta que existe en nuestra tierra. La villa romana de Toralla, ofrece al público la mayor superficie de una villa y recreada en su musealización, para la mejor comprensión de sus visitantes....
Tampoco debemos de olvidarnos, en Vigo, del espacio arqueológioca de las salinas romanas, en pleno centro de la ciudad olívica.
Como podemos ver además de ser de distinta cronología, representan lugares con diferente función: un gran área de enterramientos unido a sus creencias reliosas; un lugar con posibles relaciones con el culto a la sacralización de las armas; dos tipos de hábitat ( uno castreño y otro romano) y por último un lugar en que se realizaban tareas laborales.
Creo que deberían tomarse las medidas necesarias, para que los dos yacimientos en los que aún no se ha actuado convenientemente( Monte Penide y Auga da Laxe), se pasa ha hacerlo y así tendríamos una gran área arqueológica en la gran comarca de Vigo.
Nota.- En las imágenes podemos apreciar fotografías de algunos detalles de los yacimientos arqueológicos de los que hemos hablado en este comentario.

domingo, 1 de agosto de 2010

PRODUCTOS COMPRADOS POR LOS HABITANTES DEL CASTRO DE VIGO

En los tres primeros siglos de nuestra era se detectaron frecuentes relaciones comerciales atlánticas, que tendrían su precedente en contactos comerciales anteriores a la llegada definitiva de las tropas romanas a nuestras costas

Son muy numerosas las evidencias arqueológicas que nos documentan la existencia de contactos comercia­les atlánticos entre el litoral vigués y diferentes puntos geográficos de la Península Ibérica, Sur de Francia e Italia en época romana.

Ya en un momento anterior a lo que podemos llamar dominación romana de la zona (hacia el último tercio el siglo I antes de Jesucristo), existen estos intercambios comerciales, que nos vienen reflejados en los hallazgos de cerámicas campanienses encon­tradas en el castro de la isla de Toralla y el Castro de Vigo. Este tipo de cerámicas se caracteriza por poseer un barniz negro (a imitación de los vasos cerámicos griegos), proceden de la Campania (Italia) y podemos fecharlas hacia el siglo II antes de Jesucristo.

Son como dijimos anteriormente, múltiples los testigos arqueológicos que nos confirman la existencia de un tráfico comercial en el Vigo romano, detectado en diferentes puntos gra­cias al hallazgo de diversos objetos o piezas arqueológicas datables en dicha época.

Así podemos decir que en la cons­trucción de la dársena número 2 de nuestro puerto y procedente del fon­do marino, se puede contemplar en la Sala de Arqueología del Museo Muni­cipal "Quiñones de León", una ánfora vinaria casi completa, que podría da­tarse hacia el cambio de era.

Las ánforas

Con motivo de las dragas que hi­cieron posible la realización de la dár­sena n° 1 del puerto, anotamos asi­mismo que se recogieron diferentes fragmentos anfóricos. Estos ya son de época un poco más tardía y posible­mente con función diferente, pues po­dría haber transportado olivas, algu­nas de estas ánforas.

Siguiendo con restos submarinos de épocas romana localizados en el litoral vigués, poseemos numerosos fragmentos de ánforas (algunas casi enteras) encontradas en el conocido "Cabo do Mar", frente a la playa de "Os Olmos", fechables hacia los si­glos I-II después de Jesucristo y que se encuentran depositadas en el Mu­seo Municipal "Quiñones de León" de Vigo. Estos restos anfóricos podrían estar revelando un barco romano hundido en dicha zona, circunstancia nada extraña teniendo en cuenta lo peligroso que resulta para la navega­ción en torno a ese accidente geográ­fico. Posiblemente la mercancía que transportaban estos grandes reci­pientes cerámicos serían salsas de pescado, el famoso "garum” bético .

Dejando aparte los restos submari­nos que nos documentan el tráfico comercial atlántico que existía en la costa viguesa en época romana, te­nemos que son muy frecuentes los hallazgos arqueológicos, proceden­tes de dicho comercio, encontrados en tierra firme y en diferentes asenta­mientos de esa época en la comarca viguesa: nos referimos a diferentes castras ribereños en los cuales se han encontrado abundantes vestigios anfóricos y a las cerámicas finas de importación localizadas en la villas romanas ubicadas en la playa de Sobreira y en Toralla (frente a la isla del mismo nombre).

El Castro

Pero sin lugar, el yacimiento clave para medir mejor y estudiar en su conjunto este comercio romano, es el castro de Vigo, emplazado en pleno corazón de la ciudad y dominando todo el valle que se extiende a sus pies Por las excavaciones arqueoló­gicas en ese habitat protohistórico po­demos distinguir diferentes objetos procedentes de un comercio de im­portación que, mayoritariamente, por no decir en su totalidad, posiblemen­te se realizó por vía marítima.

Así tenemos numerosos fragmen­tos de "terra sigillata" (cerámica fina de barniz rojizo), que según de donde proceda se le denominará "itálica", sugálica o hispánica. Cronológica­mente hablando, las más antiguas son las primeras, que podríamos si­tuar hacia principios de nuestra era; las segundas pueden llegar hasta el 150 después de Jesucristo; y por últi­mo las hispánicas, en su mayor parte copia de las anteriores, ocupan los tres primeros siglos de nuestra era. Algunas de estas vasijas poseen la marca del alfarero que produjo dicho recipiente cerámico y con ello pode­mos decir el lugar de donde vino y su cronología de forma mucho más aproximada.

También como vasijas de lujo e im­portación romanas se pueden consi­derar diferentes fragmentos de lucer­nas encontrados; recipientes de ba­rro cocido de finas paredes y decora­dos a la barbotina; y también los que presentan una decoración pintada de motivos geométricos.

Además de cerámica fina, en el castro de Vigo se recogieron numero­sas cerámicas romanas comunes, de cocina y mesa, así como de transpor­te o almacenamiento de víveres. Des­tacamos las grandes cantidades de fragmentos de ánforas que llevaban vino y salsas de pescado.

Comercio atlántico

Pero no sólo se importaban objetos cerámicos sino también otras piezas de diferentes materiales (manufactu­rados) y diverso valor, que darían a su poseedor cierto prestigio social dentro de la comunidad en la que habitaba.

Tenemos así el extraordinario enta­lle o piedra de anillo que representa a una cuadriga y un auriga; múltiples fragmentos de vidrio correspondien­te a cuencos con decoración de costillas y de diferentes tonalidades, así como cuentas de pasta vítrea de collares o pulseras; etc.

En esta primera aproximación al es­tudio del puerto de Vigo en época romana, podemos apuntar que nues­tra ciudad debió de poseer, en los tres primeros siglos de nuestra era, unas importantes y frecuentes rela­ciones comerciales atlánticas, que tendrían su precedente en contactos comerciales anteriores a la llegada definitiva de las tropas romanas a nuestras costas y a la dominación efectiva de las mismas.

Este comercio nos habla, sin duda, de la importancia y relevancia que poseía la ciudad de Vigo en dicha época, al disponer sus habitantes (o parte de ellos, más lógicamente) de un excedente económico de produc­ción suficiente para realizar dichos intercambios comerciales, destina­dos a adquirir productos de importa­ción romanos.

Nota.- En las fotografías que se reproducen, se puede ver una ánfora casi entera encontrada en el fondo marino de nuestro puerto y un fragmento de “terra sigillata” hispánica decorada, encontrada en una de las excavaciones del castro de Vigo

sábado, 17 de julio de 2010

EL PRIMER MARKETING COMERCIAL EN EL CASTRO DE VIGO

En las diferentes campañas arqueológicas realizadas durante ocho años seguidos en el yacimiento del Castro de Vigo, se localizaron numerosas piezas correspondientes a vasijas de lujo, importadas de diferentes zonas geográficas del imperio romano.
La mayoría de las mismas fueron encontradas fragmentadas y en las que pertenecen al fondo de las mismas, presentan una marca o sello del alfarero que nos fecha perfectamente la pieza en cuestión.
Así lo tenemos en las denominadas "terra sigillata" ( de ahí su nombre ), que en nuestro poblado pudimos detectar que procedían de Italia, Galia y diferentes puntos de la península ibérica.
Lo curioso de estas marcas es que las mismas se hallan por la parte interna del recipiente y no por la externa, como es habitual hasta en la actualidad.
Este pequeño detalle nos habla sin querer de lo que podemos llamar un "marketing comercial" del vendedor del producto, pues la persona que compró y está usando el objeto en cuestión en todo momento tiene a la vista quien ha producido dicha pieza. Lo ve él y también las personas que tiene a lado.
Es fácil imaginar a una persona bebiendo y al vaciar el contenido, ver justo delante de sus ojos, el fabricante del objeto que está usando. Hoy día, como todos sabemos, no existe esa costumbre y para conocer la procedencia de una vasija, tenemos que darle la vuelta a la misma y ver en su fondo, pero por su parte externa, donde fue fabricada la pieza.
Está claro, que no sólo estas cerámicas nos facilitan el trabajo de datación de las piezas, pues nos dan el nombre del fabricante y por paralelismos, conocemos de forma inmediata en que época fabricó piezas, sino que fueron utilizadas como un reclamo comercial en el momento que fueron fabricadas y que el nombre del alfarero con toda su reputación, iba poco a poco siendo conocido en la comunidad que demandaba esas vasijas de lujo.
Así podemos ver en la fotografía que se rproduce con este breve comentario, como en el fondo de este fragmento de un pequeño vaso de "terra sigillata" gálica, vemos la marca o sello del alfarero que elaboró la pieza en cuestión. Se lee : OF. LUPIAN.. Lo que significa que fue realizada en el taller u oficina (OF) de Lupianus (LUPIAN..), conocido alfarero de la zona sur de la Galia ( actual Francia ) y del que conocemos numerosos objetos más, distribuídos a lo largo de todo el imperio romano y datable hacia el siglo I después de Jesucristo.

ECONOMÍA DOMÉSTICA EN TIEMPOS DE CRISIS EN EL CASTRO ROMANO DE VIGO

En cualquier tiempo histórico existieron crisis económicas más o menos fuertes. Estas crisis o desajustes económicos se pueden rastrear en las fuentes históricas o en los datos arqueológicos que nos proporcionan algunas piezas, si las manejamos con cautela y sabemos sacar conclusiones lógicas de las mismas.
Una pequeña reflexión sobre este tema la podemos tener al examinar el objeto arqueológico que hoy reproduccimos en este comentario y que se trata de una laña de plomo, localizada en una de las campañas excavaciones realizadas en la década de los 80 del siglo pasado en el castro de Vigo, en un nivel del siglo I después de Jescucristo. Como sabemos estos tipos de objetos, son grapas o piezas que pueden ser de hierro o plomo (como es este caso) y sirven para unir o sujetar dos cosas o fragmentos.
Normalmente estas lañas las encontramos en fragmentos cerámicos "in situ" esto es, en el lugar original en el que fueron colocadas y cumpliendo la función antes mencionadas.
Las vasijas que hemos localizado con estas útiles piezas metálicas corresponden a dos tipos bien diferenciados de vasijas cerámicas: o a pequeños objetos de importación o que podemos denominar cerámica de lujo o en grandes recipientes cerámicos de almacenamiento con una clara utilidad relacionada con la vida doméstica y cotidiana.
A nadie le de extrañar que cualquiera de esos dos tipos de piezas poseían un extraordinario valor dentro de los objetos que poseía cada familia: las más pequeñas e importadas por el elevado coste que poseían al ser fruto de una compra de un producto foráneo y por ello muy caro y las grandes, por las dimensiones que poseían, pues aunque pudiendo ser fabricadas y compradas en lugares más cercanos, y de esta forma de menor valor económico, las grandes medidas de poseían las hacían tener ese alto coste económico.
Por ello es lógico que cuando algunas de estas vasijas de cerámica se rompían, en vez de tirarlas y procurar otras ( como podemos ver en los basureros o "concheiros" de los castros", éstas eran reparadas con estas lañas y así continuaban cumpriendo su función. Pensamos que ese trabajo de lañar las piezas las tendría que hacer un artesano que conociera el oficio y tuviera el instrumental para ello.
Estas lañas dependiendo a las vasijas cerámicas a las que iban destinadas, poseían unas determinadas dimensiones y peso. Para las piezas pequeñas estas serían también pequeñas y para las piezas de mayor tamaño se utilizarían grandes lañas, como la que hoy mostramos, que sin duda debió de ser utilizada en la reparación de un "dolium" o recipiente similar, al haberse fracturado éste.
Para finalizar este pequeño comentario, sólo decir que en ocasiones sabiendo la función de los objetos ( en muchas ocasiones el que encuentra una pieza como ésta, no conoce su utilidad,...), estos objetos más o menos bien logrados o esteticamente más bonitos o no, nos ofrecen pequeños datos sobre la mentalidad de la gente que habitaban los poblados y nos hablan indirectamente de la pequeña economía que practicaban, en este caso, una economía doméstica, que en tiempos de crisis y en estos momentos que todo se tira y se compra por el mero hecho de comprar otras cosas nuevas, es bueno mirar hacia el pasado y tomar nota de estos pequeños detalles del Vigo de hace 2.000 años.

LAS CERÁMICAS INDÍGENAS DEL CASTRO DE VIGO


A la hora de hablar de la cerámica localizada en las excavaciones arqueológicas realizadas en el Castro de Vigo, nos encontramos con un gran problema: fueron muy pocas y correspondían, mayoritariamente, a un nivel de ocupación que se pudo detectar en contadas ocasiones.
Cronologicamente podemos fechar esta fase de funcionamiento entre finales del siglo II antes de Jesucristo a inicios del I después de Jesucristo. Si sabemos que el momento de mayor auge y esplendor de este yacimiento se va a producir a lo largo de todo el siglo I después de Jesucristo y principio del siguiente, es fácil deducir, que el nivel anterior formaba parte de la cimentaciones de las construcciones pertenecientes a ese nivel arqueológico y por lo cual, los materiales que fechaban el mismo, se encontraron muy fragmentados y en ocasiones imposibilitaba su completa identificación. Tenemos que dejar claro que las cerámicas comunes que se encuentran en ese fase de máximo funcionamiento del castro, ya corresponden a las llamadas "galaico-romanas", esto es, que son fruto de un mezcla de tradición indígena y copia de modelos romanos.
Centrándonos en la cerámica que nos ocupa hoy, podemos decir que la mayoría presenta tonalidades oscuras, está hecha a torno bajo o a mano y nos muestra una variada gama de tipos de decoración. Podemos decir que todos las técnicas ornamentísticas están presentes: líneas incisas, puntos impresos, rombos estampillados, cordones digitados, retícula bruñida,...
La cerámica que no presenta ningún motivo decorativo corresponde a lo que llamamos "cerámica de cocina" y la que posee diseños ornamentales, en ocasiones muy vistosos y llamativos, a la "cerámica de mesa".
Todas ellas en la textura de su pasta llevan desengrasantes para facilitar la cocción y estos son, pequeños trozos de granito o cuarzo. Su superficie normalmente se presenta alisada o pulida, ocultando con ello las imperfecciones que pudieran tener.
Hay que resaltar que todos los motivos decorativos que hemos podido analizar corrresponden a prototipos geométricos y tan sólo uno de ellos ( que reproducimos en la imagen superior ) podría estar representando una serie horizontal de aves palmípedas, forma ésta, muy habitual en la orfebrería castreña de esta época.
En cuanto a la tipología de estas cerámicas destacan las denominadas "fuentes con asas interiores", las "vasijas de oreja" y mayoritariamente, las ollas globulares de diferentes tipos. Las primeras hacen referencia, como su nombre indica a un tipo de recipiente que posee unas asas horizontales y opuestas en su parte interna, que servían para sujetar la fuente al ponerla al fuego. Al estar amarradas con cuerda o similar fabricada con material vegetal, al ir al punto de suspensión protegidas por la vasija, ésta no se quemaba y cumplía perfectamente su función. Las segundas corrresponden a un tipo de vasija globular, que posee en su borde un abultamiento hacia arriba ( o modo de oreja) y perforado, que era por donde colgaban el citado recipiente cerámico al fuego. Aquí, la sujección se hacía comunmente con algún tipo de cadena de hierro o bronce.
Todos estos modelos de cerámica están perfectamente identificados en numerosos castros gallegos y portugueses, pues eran muy comunes en la vida cotidiana de estas gentes, pues correspondían a vasijas de cocina y por lo cual cada familia, por lo menos, poseía una.
La cronología dada a estas piezas arqueológicas la sabemos en base a la datación de Carbono-14 (algunas de estas vasijas poseían restos carbonizados de cereales, conservados en su interior, en el momneto de ser localizadas); por fíbulas o monedas con unas fechas bien conicidas; por cerámicas de importación romanas que también están muy bien estudiadas y nos dan una datación segura para las mismas; etc..
Es indudable la impronta que dejaron en la tradición ceramica de Galicia este tipo de vasijas, pues algunos modelos los podemos rastrear en etapas medievales y hasta en algunos alfares artesanales, que aunque en poco número, se conservan en la actualidad en territorio gallego.

jueves, 15 de abril de 2010

LA PEQUEÑA SAUNA GALAICO-ROMANA DEL CASTRO DE VIGO

Si ya cuando fue excavada en 1985 esta estructura pétrea del castro de Vigo, nos llamó mucho la atención y nos hizo plantearnos de aquella, lo que hoy vamos a exponer, los recientes trabajos de limpieza, consolidación y excavación, nos han mostrado algunos aspectos que no se distingian bien en esa época y que ahora, todos ellos, nos ofrecen una idea más clara de este conjunto que pasamos a analizar a continuación.
La ubicación que posee esta construcción dentro de la zona del castro, es la que normalmente poseen los denominados "Monumentos con Forno" o " Pedras Fermosas", pues siempre se encuentran en una parte alejada del poblado original ( en la ladera ) y cerca algún abastecimiento de agua ( canalizaciones,..) y su cronología se suele llevar hacia el siglo I después de Jesucristo.
Llama la atención de nuestra estructura su forma semi oval o eliptica, en la que podemos diferenciar dos partes: una semicircular, excavada en roca base, con el pavimento rebajado y en el centro del mismo posee un hueco de poste; y la otra que se inicia en un pequeño estrechamiento de la anterior que posee unas hendiduras en la roca, en las que iría encajada "la pedra fermosa", que por las circunstancia que fuera ( abandono o remodelación del poblado y aprovechamiento de materiales de construcción del mismo) no llegó hasta nosotros y que continúa, también excavada en roca base hasta formar también un espacio oval. Otros pequeños huecos y rebajes en la roca nos evidencian que debió de poseer otros elementos, tanto pétreos como vegetales, que completaban este edificio "semi subterráneo".
Hay que hacer notar que por encima de esta estructura se localizaron muros tardíos, pertenecienteds al siglo III después de Jesucristo, que nos hablan del abandono de la función inicial de este estructura y la construcción de otra por encima de sus cimientos.
Si todo lo que exponemos llega a ser cierto, estaríamos delante de una pequeña sauna o casa de baños de vapor ( no sólo unida su funcionalidad con el aseo personal, sino que pudiera tener otra función ligada más a temas rituales o religiosos ), que correspondería a una etapa galaico-romana, fechable hacia los primeros años del siglo I de nuestra era.
Lo que más nos posibilita para pensar en esa finalidad de esta estructura es sobretodo el que el primer espacio, teniendo en cuenta las características de la zona exterior y el piso interior, estaría totalmente subterráneo y la cubricción del mismo, como se hace en los otros modelos conocidos( Briteiros, Sanfins,..), se hacia a base de una estructura (posiblemente un tejado de grandes piedras a dos aguas) que sobresaldría del nivel del suelo primitivo y que le daría al monumento el aspecto final, que posee en los otros conocidos.
Para finalizar, también recordar que cuando fue excavado, hacia la década de los 80 del siglo pasado, fueron localizadas numeross carbones y cenizas, cuyo hallazgo también es muy normal en estos monumentos.
Nota.- En las fotografías que ilustra este comentario, un visión global de la estructura pétrea objeto de este pequeño análisis y finalmente, un detalle de la primera zona de la misma, en la que podemos ver como está excavada en la roca base, con el muro adosado a la misma y las entalladuras y rebajes que posee en la zona que delimitaría esta parte con la otra y en la que debía de estar ubicada la "Pedra Fermosa".

viernes, 9 de abril de 2010

Y LA SALA MONOGRÁFICA DEL CASTRO DE VIGO, EN EL MUSEO...

Si en el anterior comentario hacíamos hincapié en la importancia que para la ciudad tiene que ya se haya musealizado la parte excavada del Castro de Vigo de manera digna y educativa, hoy nos preguntamos por los objetos que han aparecidos a lo largo de las muchas excavaciones arqueológicas que se han llevado a cabo en este habitat castreño.
Si mismo visitanto las reproducciones de las construcciones castreñas, levantadas "in situ" y que presentan un mobiliario muy completo, lleno de magníficas réplicas de piezas castreñas, para amenizar y "darle vida" a lo que está viendo el visitante, éste se pregunta, por las piezas originales encontradas y ya nos encontramos con un pequeño problema. Sólo algunas de ellas se encuentran expuestas en algunas vitrinas del museo municipal "Quiñones de León" de Vigo y esto si que es una mala planificación.
Si luego de quedar con un muy buen sabor de boca por lo que se vió en el yacimiento, uno se acerca a la sala de Arqueología del citado museo y sólo va a poder contemplar una infima parte del rico repertorio de hallazgos arqueológicos realizados.
Tenemos que recordar que el museo ya tuvo una sala monográfica dedicada a las excavaciones arqueológicas, inagurada hacia 1982 ( en plenas campañas de excavaciones) y que se tenía previsto ampliarla , dedido a la gran cantidad de objetos arqueológicos importantes que se poseían y que nos ofrecían una visión muy completa de este yacimiento. Distribuídos por diferentes vitrinas nos iban informando de la economía, la sociedad, el comercio,...así hasta hacer está visita una clara complementación de la visión de los restos arqueológicos localizados en el castro.
Si esta nueva sala monográfica dedicada a las excavaciones arqueológicas del Castro de Vigo ( que ocuparía toda la primera planta del edificio anexo al pazo), aumentada ya la existente y que incluyendo los aspectos de la romanización de Vigo ( villa de Toralla, yacimiento romano de O Areal,..), nos iba a dar una visión clara de los yacimientos arqueológicos que ahora mismo están musealizados ( castro de Vigo, villa romana de Toralla o las salinas de la calle Rosalía de Castro), se estaba acabando y se iba inagurar hacia el 2000, ahora ya no existe y todo quedó, comprimido en las vitrinas de la única sala existente en el museo, sobre arqueología de nuestra ciudad.
Creo que los autoridades competentes deberían tarse cuenta de este tema y retomar el proyecto, para completar de una forma básica, las musealizaciones realizadas: una vez visto los restos arqueológicos hay que pasar a ver lo que se han encontrado en ellos y analizar la información quen os dan.
Para finalizar esta pequeña reflexión, contar una experiencia personal que viene al caso. En 1987, visitando Italia con un grupo de turistas, un día nos tocó ir a Nápoles para ir a visitar Pompeya. Al llegar a Nápoles se paró unos minutos para tomar un refrigerio y a continuación se iba el autocar hacia Pompeya, para comer en la zona y luego del almuerzo iniciar la tan esperada visita. Viendo el panorama, yo con un amigo, decidimos quedar unas horas en Nápoles, para ver el museo y ya saliamos luego a Pompeya para ver las ruinas, por nuestros medios. Dicho y hecho. Estuvimos dos horas viendo con detalle todas las magníficas piezas arqueológicas existentes en este museo procedentes de Pompeya. Al iniciar la visita a esta ciudad sepultada con nuestro grupo, nuestra visión era muy distinta. Los demás estaban viendo, como decirlo, el continente; nosotros, lo complementamos con el contenido (los objetos del museo napolitano).
Nota.- En las imágenes, podemos ver en la primera de ellas, una reconstrucción de una cocina castreña en el interior de una de sus casas realizadas en la actualidad; y en la segunda fotografía, un detalle del "concheiro" existente afuera de la citada vivienda. Esto nos acerca, a como era la vida de estas gentes, con "réplicas de materiales modernos". Lo que es imprescindible, es esta recreación viendo los materiales originales encontrados en las excavaciones en una sala de nuestro museo y que nos explique para que servían los mismos.